Villarejo, en estrados junto a su letrado, Antonio García Cabrera, este jueves en la vista./

Villarejo, en estrados junto a su letrado, Antonio García Cabrera, este jueves en la vista./ María Peral

Tribunales

Villarejo reclama que políticos, jueces, fiscales y agentes del CNI declaren sobre su "aniquilamiento"

La presidenta del tribunal pone al acusado en su sitio: "Cállese, en esta sede no puede decir lo que le dé la gana"

26 noviembre, 2021 23:20

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El excomisario José Manuel Villarejo ha reclamado este jueves al tribunal que le juzga por una panoplia de delitos de corrupción que llame a declarar a expresidentes del Gobierno, ministros, jueces, fiscales, policías y, por supuesto, al exdirector del CNI, general Sanz Roldán, y a varios agentes del servicio de inteligencia a los que atribuye haber sido punta de lanza de una especie de conspiración universal contra él, una "operación de acoso y derribo" para "aniquilarme" en la que habrían estado implicados "todos los estamentos del sistema".

Así lo manifestó el esforzado letrado de la defensa, Antonio García Cabrera, que ("sin que yo comparta todo lo que se dice", puntualizó) tuvo que leer un extenso escrito redactado por su cliente después de que el tribunal no permitiera intervenir al propio acusado.

Villarejo, sentado en estrados y con toga haciendo valer su condición de abogado, fracasó de nuevo en el intento de tomar la palabra como codefensor. La presidenta de la Sección Penal Cuarta de la Audiencia Nacional, Ángela Murillo, no está dispuesta a que el polémico excomisario utilice el juicio como altavoz para sus diatribas cada vez que lo desee y sólo permite intervenir a García Cabrera, visiblemente apurado cada vez que plantea que su cliente quiere hablar.

- "Y, por último, quedan los documentos como cuestiones previas del señor Villarejo, que los explicará él", dijo García Cabrera después de cuatro horas proponiendo la prueba documental y testifical de la defensa.

- "¿Cómo más documental? Usted ya la ha propuesto", espetó la presidenta del tribunal.

- "No, ésta es la del señor Villarejo en su defensa", explicó García Cabrera.

- "La defensa la ejerce usted, señor letrado", indicó la magistrada.

- "Con la venia, yo soy codefensor", interrumpió Villarejo.

- "Con usted no estoy hablando, estoy hablando con el letrado. No es el momento procesal, ya ha propuesto la prueba, no puede volver a proponer más ni por usted ni por su cliente", dijo Murillo.

- "Cliente y compañero", insistió Villarejo.

- "¿Quiere callarse? Cállese, por favor",

- "Yo tengo derecho...", apuntó Villarejo.

-"¿Quiere callarse? Aquí no. Aquí, en esta sede, no puede decir lo que le dé la gana. Cuidado", zanjó Murillo, que ordenó un descanso.

"Aquí no puede decir lo que le dé la gana"

La defensa del excomisario volvió a pedir que declaren todos los testigos que le fueron rechazados por la Sala antes del juicio y añadió algunos más como Salvador G., "un coronel del CNI con amplia relación con Villarejo, que estuvo presente junto a Juan P. [Puerta] en reuniones en el CNI sobre aspectos que afectan a la Corona".

"Si Villarejo fue a Londres y a Mónaco a entrevistarse con Corinna [Larsen, examiga del rey emérito] y esto se gestó en el CNI, queremos que se conozca. Porque si es un policía corrupto ¿qué hacía preparando esas operaciones en el CNI? Esto es lo que hay. Si hemos llegado hasta aquí tenemos que seguir", dijo García Cabrera.

El defensor atribuyó al servicio de inteligencia la gestación de la denuncia que dio lugar a la causa judicial contra él, un macroproceso de 30 piezas de las que se están juzgando las tres primeras, llamadas Iron, Land y Pintor. Se enfrenta a un total de 109 años de prisión por delitos de cohecho, relevación de secretos, extorsión, tráfico de influencias o falsedad documental por encargos particulares que Villarejo habría desarrollado con métodos ilegales siendo policía en activo.

En puridad, la mayor parte de la prueba propuesta no se refiere a ninguno de los hechos objeto de las tres piezas que se juzgan. Pero ello no fue obstáculo para que la defensa de Villarejo lanzara una retahíla de testigos a los que quiere ver declarar en esta vista.

González y Rajoy

Entre ellos están los expresidentes del Gobierno Felipe González ("nadie puede dudar de la relevancia de la actuación de Villarejo para acciones muy importantes en la lucha contra ETA en relación con el GAL") y Mariano Rajoy ("¿por qué Villarejo tenía su teléfono móvil personal, por qué podía tener una comunicación directa con él?").

También exministros y ministros como José Luis Corcuera, Fernando Grande-Marlaska, Jorge Fernández Díaz o Dolores de Cospedal; exsecretarios de Estado de Interior como Rafael Vera y José Antonio Nieto; la secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro; numerosos mandos policiales y jueces como Diego de Egea o Fernando Andreu.

Según el defensor, el primero, que fue instructor del caso Tándem, podría declarar sobre las "presiones" que recibió. El segundo, magistrado de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, "fue conocedor de las múltiples funciones en las que intervino Villarejo para causas judicializadas, cómo lo hizo y qué estructuras utilizó, porque si se utilizaban sus empresas para causas criminales no pueden ser una estructura ilegal. Esta casa [la Audiencia Nacional] las ha utilizado".

La defensa sostiene que en los ámbitos políticos, policiales y judiciales se conocía la peculiar situación de Villarejo como "agente de inteligencia" que, estando en activo en la Policía, tendría permiso para desarrollar negocios privados con empresas que habría puesto al servicio del Estado.

En su lista de testigos figuran el exfiscal anticorrupción Antonio Salinas y el exfiscal general Eduardo Torres-Dulce, "que mandó que Salinas se reuniera con Villarejo y con  Belén Suárez [fiscal anticorrupción] para iniciar la operación Cataluña".

El exfiscal jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza también está en el listado. "Él sabe que se utilizó la infraestructura de Villarejo por la Fiscalía en el caso Oubiña", aseguró la defensa.

Delgado, Garzón, Podemos

La exministra de Justicia y actual fiscal general, Dolores Delgado, salió a relucir por partida doble, ya que Villarejo quiere que declare como testigo y, al mismo tiempo, reclama que la Unidad de Asuntos Internos haga un informe "sobre todas las evidencias halladas en cualquier soporte que reflejen reuniones, notas, grabaciones de audio en las que se encuentren presentes, además de Villarejo, Dolores Delgado y Baltasar Garzón".

También tuvo su parte el partido Podemos, que, según el escrito del excomisario leído por su abogado, "se sintió amenazado por las gestiones que, de no haber sido boicoteadas desde el Gobierno del PP, sin duda habrían desenmascarado la financiación ilegal que ahora se está conociendo por la colaboración del general Hugo Carvajal con datos que hice llegar a esta causa hace casi tres años".

Gloria Elizo, exdirectora del equipo jurídico de Podemos y actual vicepresidenta tercera del Congreso, volvió a ser aludida. "Con ella tuve relaciones profesionales porque usaba su despacho como buzón, esto es, como lugar de entrada y salida de información, y una discrepancia en los emolumentos hizo finalizar dicho vínculo", aseveró. La personación de Podemos en varias de las piezas del caso Tándem sería, así, "el cobro de una vieja venganza".

Los fiscales anticorrupción Ignacio Stampa y Miguel Serrano se llevaron, igualmente, lo suyo. "El terror máximo posible desde el inicio de la causa ha sido utilizado gratuita e impunemente por dos miembros de la Fiscalía suplantando competencias del instructor", dijo Villarejo por boca de García Cabrera.

Los fiscales habrían empleado ese "terror" ordenando detenciones de personas sospechosas los viernes, de manera que tuvieran que estar en calabozos todo el fin de semana hasta su puesta a disposición judicial el lunes. "Lo hicieron con el marido de la estrella de televisión Ana Rosa Quintana, a la que, así aterrorizada, se la inutilizaba para poder opinar a mi favor, terror sufrido que le ha afectado a su salud, y ojalá se recupere". Villarejo quiere que la periodista declare como testigo a su favor.

"Y terror", finalizó, "a la hora de solicitar enormes penas para forzar acuerdos con los acusados a cambio de que declaren lo que les interesa para aniquilarme".



El juicio se reanudará el próximo miércoles precisamente con la contestación del fiscal Serrano a las cuestiones planteadas por las defensas.