Pilar Manjón en uno de los actos en recuerdo de las víctimas del 11M

Pilar Manjón en uno de los actos en recuerdo de las víctimas del 11M EFE

Tribunales ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO

Los tuiteros que enviaron fotos de cadáveres a Pilar Manjón niegan el acoso

La expresidenta de la Asociación 11M Afectados por el Terrorismo se medica contra los problemas psiquiátricos agravados por los mensajes contra la muerte de su hijo.

Pilar Manjón se ha sentado este jueves como testigo en el primer juicio en el que se ha tomado declaración como acusados a dos de los tuiteros que, durante años, habrían vertido mensajes contra la muerte de su hijo, Daniel Paz Manjón, en el atentado del 11 de marzo de 2004.

"A Pilar Manjón le tocó la lotería cuando reventaron al hijo. Menuda puta" o "Imagino que el padre del hijo de la Manjón no dice nada porque no sabe quién es...", fueron algunos de los mensajes ofensivos que denunció la expresidenta de la Asociación 11M afectados por el terrorismo y que la investigación atribuye a Tomás Santos y Fernando Reina. 

Los dos se han sentado este jueves en el banquillo en la Audiencia Nacional para dar explicaciones sobre estos mensajes publicados tras perfiles seudónimos y que la Policía ha relacionado con ellos por diversas pruebas. El primero de los acusados, Tomás Santos, ha negado cualquier relación con los mensajes vertidos en Twitter y ha acusado al líder de Podemos, Pablo Iglesias, de relacionarle con estos mensajes a través del programa televisivo La Tuerka cuando fue presentador de éste. 

En el caso de Reina, tan solo ha reconocido uno de los mensajes denunciados, que ha atribuido a un "calentón". En éste se podía leer: "¿Qué se puede esperar de una mala madre que hace negocio apoyando la impunidad de los asesinos de su hijo?".

Problemas psiquiátricos agudizados por las declaraciones

Pilar Manjón ha acudido como testigo al juicio, durante el que ha asegurado que los problemas psiquiátricos que padece desde que su hijo murió en uno de los trenes en los que explotaron las bombas, se ven agravados con las frases ofensivas. De hecho, según ha explicado, tiene que tomar medicación adicional por estos motivos. 

Durante el juicio, la víctima ha explicado que durante años no solo ha recibido mensajes insultantes para el recuerdo de su hijo fallecido, sino también "fotos con cadáveres del 11M". 

Su defensa pide tres años de prisión para los acusados porque considera que en sus hechos no hay únicamente un delito de enaltecimiento del terrorismo sino también de humillación a las víctimas. La Fiscalía, por su parte, solicita dos años de prisión para el primero de los acusados y 1 año y 6 meses para el segundo, a los que acusa de un delito de enaltecimiento del terrorismo.