La acampada de Sol crece y presiona a Sánchez y a sus socios en plena "contrarreloj" por el 'decreto Maricarmen'
Sánchez ha aprovechado para pedir a los grupos parlamentarios "un último esfuerzo" para aprobar el decreto Maricarmen.
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La acampada cumple 24 horas. Los manifestantes que durante el sábado acamparon en la Puerta del Sol siguen con sus intenciones y no planean irse.
Ese día y de forma inesperada, cientos de personas fueron desde el Congreso de los Diputados a la Puerta del Sol al finalizar la marcha que recorría las calles de Madrid en apoyo a Maricarmen, una mujer de 87 años que ha sido desahuciada después de vivir en su casa durante 71 años.
24 horas después, el ambiente se ha calmado y, aunque se han mantenido las protestas y los cánticos en favor de una vivienda digna, no ha habido grandes altercados.
A pesar de ello, la presión sobre el Gobierno ha aumentado. De las alrededor de 100 tiendas de campaña que se veían el sábado, al día siguiente la cifra aumentaba a 200, un número que desde el Sindicato de Inquilinas elevan a 300.
Es más, la propia concentración por la vivienda ha acabado mezclada con otra marcha por la educación pública que desembocaba en Sol.
Además, a estas dos hay que sumarle otra concentración que trataba de visibilizar los suicidios y una tercera que protestaba por la ley de suelo madrileña y la Fórmula 1.
Sánchez
Ante una capital ardiendo por la indignación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido para asegurar que el Gobierno está trabajando "contrarreloj" para aprobar un Real Decreto de Vivienda, la principal reivindicación de la acampada.
Sánchez ha aprovechado este domingo una intervención en un acto del PSOE en Getafe para pedir a los grupos parlamentarios "un último esfuerzo" para aprobar este real decreto, bautizado por los acampantes como 'decreto Maricarmen'.
La meta está en este martes, cuando se celebra el Consejo de Ministros. Pero mientras, Sánchez ya está aprovechando para apelar a sus socios a dar su visto bueno a la medida.
Algo complicado, teniendo en cuenta las posturas antagónicas de algunos de ellos. El ejemplo más claro está con Junts y Sumar.
Mientras que los de Puigdemont piden como acción principal medidas fiscales como deducciones para inquilinos, bonificaciones para propietarios afectados por las prórrogas y ventajas para pequeños caseros con hipoteca, Sumar pide una prórroga de los alquileres, aumentar las protecciones frente a los desahucios y limitar la especulación con la vivienda.
Dos posturas irreconciliables. Pero aun así, este domingo el presidente del Gobierno parecía esperanzado.
Sánchez ha utilizado el caso de Maricarmen para aumentar la presión y, con ello, tratar de conseguir los apoyos.
"Por Maricarmen y por los millones de españoles y españolas que sufren la crisis de la vivienda", arrancó el presidente en su intervención.
"Ayer Maricarmen hizo un vídeo y pidió al Gobierno de España y en particular a mí el que el próximo martes lleváramos un real decreto ley para empezar a aliviar la situación de emergencia habitacional", explicó.
"Y yo, Maricarmen, tengo un mensaje para ti. El Gobierno está trabajando contrarreloj para llevar a cabo el próximo martes el Real Decreto Ley sobre Vivienda", añadió. "No es una cuestión de ideología, es una cuestión de humanidad".
Mientras tanto, la acampada se mantenía en Sol. Con más y más personas y actividades. Desde talleres para escribir cartas a Maricarmen —que sigue en el Hospital Gregorio Marañón después de que la tuvieran que sacar de su casa en una camilla por su frágil estado de salud— hasta clases de yoga.
Sin embargo, no ha decaído la reivindicación. "Es una cuestión de mínimos: el decreto Maricarmen debe instaurar prórrogas de alquileres, que se acaben con los contratos basura y que empecemos a acercarnos al fin de la compra especulativa", ha enfatizado a Efe Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas.
Díaz
Horas más tarde de la comparecencia de Sánchez, pero aún con una Puerta del Sol candente, Yolanda Díaz ha intervenido en las fiestas del PCE en Rivas-Vaciamadrid para reclamar un real decreto en materia de vivienda que "le meta mano" a los "fondos buitre".
De esta forma, Díaz ha advertido al PSOE, su socio de Gobierno, que no le vale que el martes se apruebe "cualquier real decreto" y ha exigido una norma que "dé un paso al frente" ante el problema de la vivienda.
Con respecto a las negociaciones que está manteniendo el Ejecutivo con Junts para sacar adelante el decreto, Díaz ha avisado que desde Sumar no quieren "contentar a la derecha". "La derecha que se retrate votando y nosotros movilizándonos", ha explicado.
De esta forma, la ministra ha respaldado las protestas y ha dado la "bienvenida" a la acampada de Sol. Una movilización contra el Gobierno del que es parte, que no parece que tenga intenciones de acabarse dentro de poco. "Que se movilicen mucho y más", ha señalado.