Los ministros de Exteriores, Interior y Defensa: José Manuel Albares, Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles.

Los ministros de Exteriores, Interior y Defensa: José Manuel Albares, Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles. Arte EE

Política

El Senado denuncia a Marlaska, Robles y Albares ante el TC por negarse a "someterse al control" por el asalto masivo a Ceuta

El PP activa otro choque institucional: conflicto de atribuciones y cinco reprobaciones por la gestión del “ataque” a la frontera ceutí.

Las ausencias en el Senado se suman a las contradicciones sobre los avisos del CNI y a la soledad de Sánchez defendiendo a Marruecos.

Más información: La personación de Ceuta como acusación frustra las maniobras del Gobierno para abortar la investigación de la juez Tardón.

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Las claves

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El Senado denunciará ante el Tribunal Constitucional a Marlaska, Robles y Albares por negarse a comparecer por el asalto masivo a Ceuta.

El PP acusa al Gobierno de eludir su obligación de someterse al control parlamentario en el Senado tras el asalto de más de 70.000 personas en Ceuta.

El conflicto se basa en el artículo 110.1 de la Constitución y el 66.2 del Reglamento del Senado, que obligan a los ministros a comparecer.

Robles mostró disposición a acudir al Senado, pero Moncloa desautorizó el acuerdo y concentró las explicaciones en el Congreso.

El Senado denunciará a los tres ministros de Estado, Fernando Grande-Marlaska, Margarita Robles y José Manuel Albares ante el Tribunal Constitucional, por negarse a "someterse al control parlamentario" y dar explicaciones sobre el asalto masivo a Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio.

El PP llevará al Pleno de este miércoles un nuevo conflicto de atribuciones, que se une a la decena larga ya impulsada por el PP en esta legislatura, en este caso contra el Gobierno por estas ausencias ordenadas por Moncloa.

Los titulares de Interior, Defensa y Exteriores fueron citados en comparecencias urgentes durante el mes de agosto. La Cámara Alta los llevará al TC, para que el órgano constitucional dirima sobre la "sustracción" del Ejecutivo a "su obligación ante las Cortes Generales".

Los populares, que tienen mayoría absoluta en el Senado, sostienen que el Gobierno "se ha escondido" de la Cámara y ha decidido rendir cuentas sólo en el Congreso, la "que le conviene, en la fecha que le conviene y en las condiciones que le convienen".

Para el PP, la "invasión de Ceuta" exige un control reforzado del Senado, por la afectación directa de una ciudad autónoma y por la dimensión de la crisis.

"Las sillas vacías de los ministros no pueden quedar impunes", resume Alicia García, portavoz del PP en el Senado. "Seguiremos llevando a los tribunales la decisión del Gobierno de huir de los españoles y de esconderse del Senado", añade.

Además del conflicto, el PP registrará cinco reprobaciones: las de Marlaska, Robles y Albares, y las de las ministras Mónica García y Ana Redondo.

El texto registrado incluye a las titulares de Sanidad y de Igualdad, junto a los otros tres, de la "pésima respuesta del Gobierno frente a la violación y el ataque a la integridad territorial de España" por el asalto masivo a la frontera de Ceuta.

Las reprobaciones detallan tres cargos principales: negligencia en prevenir y evitar el asalto, pasividad en la gestión de la crisis más de un mes después y falta de explicaciones veraces sobre sus causas y responsables. Con ello, el PP busca fijar que las ausencias en el Senado agravan esos errores, al impedir que se depuren responsabilidades en sede parlamentaria.

La base jurídica de la ofensiva está en el artículo 110.1 de la Constitución Española y en el artículo 66.2 del Reglamento del Senado: "Los miembros del Gobierno y demás autoridades y funcionarios de Administraciones Públicas están obligados a comparecer ante las Comisiones y sus órganos".

Advierte García que "no era una invitación. Ni una cortesía institucional. Es una obligación constitucional y parlamentaria". La dirigente popular insiste en que una comparecencia posterior ante el Congreso "no sustituye ni repara" la citación regular del Senado.

Admitidos a trámite

El nuevo conflicto se sumará a la decena larga de choques de denuncias ante el TC promovidos por el PP desde la Cámara Alta en esta legislatura.

El Constitucional tiene ya admitidos a trámite entre 13 de los 14 registrados, pero aún sin sentencia. Esto refleja el uso sistemático de la vía como ariete institucional y "el deterioro de la institucionalidad que trae el sanchismo", indican fuentes del PP.

La iniciativa supone un nuevo paso en la ofensiva del partido de Alberto Núñez Feijóo en busca de aclarar el papel del Gobierno antes, durante y después de un asalto sin precedentes: más de 70.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos a España en dos días, desbordando un dispositivo insuficiente.

Ceuta quedó atrapada entre la "dejación de funciones" del Gobierno y la guerra híbrida de Rabat, según acusó el líder popular en el pleno del pasado jueves.

Bronca Defensa-Interior

Cuando los ministros comparecieron, por fin en el Congreso, las versiones sobre los avisos del CNI abrieron una grieta interna que no ha hecho sino crecer.

Robles defendió que el servicio de inteligencia "hizo su trabajo" y advirtió de la entrada un día antes, mientras Marlaska sostuvo que "no hubo informes previos", y la versión oficial sobre este extremo fue cambiando, tras la publicación en este diario del informe del CENIF de la Policía Nacional, entregado a la juez María Tardón el pasado lunes.

Finalmente, el pleno extraordinario de este jueves terminó de aislar a Pedro Sánchez en su relato.

El presidente defendió la actuación de Marruecos, mientras la oposición y todos sus socios culparon abiertamente a Rabat del asalto y cuestionaron la tibieza de Moncloa con el régimen de Mohamed VI, dejando la sensación de un Gobierno solo ante su propia crisis.

Robles quiso ir al Senado

El Senado había habilitado agosto para convocar las comisiones extraordinarias de Interior, Defensa y Exteriores para exigir explicaciones urgentes.

Marlaska y Albares se negaron desde el principio a acudir, alegando que ya habían solicitado comparecer a finales de mes en el Congreso y presentando el control de la Cámara Alta como una duplicidad. Robles se desmarcó de inicio, mostrándose dispuesta a acudir a la Cámara Alta.

En una carta remitida al presidente del Senado, Pedro Rollán, a la que tuvo acceso este diario, explicó que no podía acudir en la fecha fijada porque debía visitar el Mando de Operaciones en Retamares para seguir la actuación de las Fuerzas Armadas en Ceuta, pero manifestó su "plena disposición" a buscar otra fecha compatible con su agenda.

Tras varias conversaciones entre los gabinetes de Defensa y de la Presidencia del Senado, se acordó que Robles acudiría el martes 18 de agosto.

Pero Moncloa desautorizó ese pacto, obligó a cancelar la cita y cerró filas en la estrategia de concentrar todas las explicaciones en el Congreso, lo que el PP lee como prueba de que es Sánchez quien bloquea el control de la Cámara Alta.