Pedro Sánchez preside por videoconferencia una reunión de coordinación sobre la situación en Ceuta este viernes.

Pedro Sánchez preside por videoconferencia una reunión de coordinación sobre la situación en Ceuta este viernes. Moncloa

Política

Sánchez intenta eludir su comparecencia sobre Ceuta sustituyéndola por la de cuatro ministros a final de mes

El Gobierno enviará al Congreso a Marlaska, Albares, Robles y Bolaños, y sortea la petición del PP de que vayan de inmediato y de que lo haga el presidente.

Más información. El PSOE presiona a sus socios para evitar que Sánchez tenga que ir al Congreso por Ceuta antes de acabar sus vacaciones

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Las claves

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Pedro Sánchez evita comparecer personalmente sobre la crisis migratoria en Ceuta y delega la explicación en cuatro ministros.

Los ministros de Interior, Exteriores, Defensa y Presidencia informarán en el Congreso sobre la gestión de la entrada de 72.000 migrantes desde Marruecos.

El Gobierno programa las comparecencias para finales de agosto, coincidiendo con el fin de las vacaciones de Sánchez.

El PP exige la comparecencia urgente del presidente y critica la maniobra del Ejecutivo como un intento de evitar el control parlamentario efectivo.

Pedro Sánchez busca la fórmula para no tener que dar explicaciones en persona sobre la crisis migratoria de Ceuta antes de terminar sus vacaciones. Por eso, enviará a cuatro de sus ministros al Congreso en su lugar.

El Gobierno ha registrado este viernes las solicitudes de comparecencia a petición propia de Fernando Grande-Marlaska (Interior), José Manuel Albares (Exteriores), Margarita Robles (Defensa) y Félix Bolaños (Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes).

Ellos serán los encargados de informar ante las comisiones correspondientes de la Cámara Baja cómo ha actuado el Gobierno en relación a la entrada de más de 72.000 migrantes ilegales desde Marruecos el 30 y 31 de julio.

La maniobra permite a Moncloa presentar como un gesto de transparencia lo que en realidad es una operación de contención: los cuatro ministros más señalados por la crisis dan la cara, pero el presidente sigue sin pisar el hemiciclo.

Tal y como ha avanzado EL ESPAÑOL, El PSOE presionó este jueves a sus socios parlamentarios para evitar que Sánchez tenga que ir al Congreso por Ceuta antes de acabar sus vacaciones.

El paso dado por el Gobierno se ha encontrado de frente con el PP, que ha citado ya para la próxima semana en el Senado a los ministros responsables. Los populares registraron el jueves la solicitud de comparecencias, que se han fijado para los días 12, 13 y 17.

Ahora bien, aunque la ley obliga a los miembros del Gobierno a acudir si les cita la Cámara, no se les puede imponer unilateralmente una fecha, y tienen potestad para negociarla, por lo que parece claro que los ministros de Sánchez acudirán ahora al Congreso, tal y como han solicitado.

Tras las vacaciones

El calendario propuesto por el Gobierno está pensado para concentrarse en la última semana del mes, diluyendo a lo largo de los días sus intervenciones.

Robles comparecería el 25 de agosto; Bolaños, el 27; y Marlaska y Albares, el 28. Es decir, las cuatro citas coinciden con el regreso oficial de Sánchez de sus vacaciones en La Mareta (Lanzarote) y la celebración del primer Consejo de Ministros del nuevo curso político.

Ese momento no es casual. Es exactamente el mismo plazo que, según ha podido saber este periódico, el PSOE trasladó este jueves a sus socios de coalición al pedirles que no forzaran la comparecencia del presidente antes de esa fecha.

La jugada de los cuatro ministros responde a la misma lógica: evitar que sea Sánchez quien se exponga y ganar tiempo para que la polémica se enfríe.

Comparecencia delegada

El propio Gobierno ha intentado envolver la decisión en un argumento técnico. Fuentes de Presidencia explicaron que los ministros comparecerán "para evitar duplicidades" después de que el PP registrara el jueves idéntica petición tanto en el Congreso como en el Senado, y que se ha optado por hacerlo en "la Cámara constitucionalmente prevalente".

Pero el fondo de la maniobra tiene en la práctica otro objetivo: sustituir la exigencia del PP de una comparecencia presidencial por una ronda de explicaciones sectoriales

En ella cada ministro rendirá cuentas únicamente "en el marco de sus competencias", troceando así una crisis que la oposición quiere atribuir a la responsabilidad política del propio Sánchez.

Esta estrategia de comparecencia postergada es la misma estrategia que empleó el Ejecutivo en mayo: pidió la comparecencia de Sánchez "a petición propia" para hablar de los casos de corrupción tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, y cuando otros grupos se sumaron a exigirla, el PSOE maniobró en la Mesa del Congreso para retrasarla más de un mes, hasta el 24 de junio.

El PP no se conforma

La oposición no está dispuesta a aceptar este reparto de papeles. El PP exige la comparecencia urgente de Sánchez.

Tras conocer la maniobra del Gobierno, los populares han asegurado este viernes que el Gobierno debe comparecer en el Senado "de inmediato, sí o sí", sin esperar a la última semana del mes.

El PP responde al argumento dado por el Gobierno para relegar la comparecencia en el Senado, que no existe ninguna "Cámara constitucionalmente prevalente" en materia de control, ni ninguna "jerarquía".

"La prevalencia del Congreso está tasada: investidura, censura, confianza, decretos-leyes, veto presupuestario y estados del art. 116. Dar explicaciones por una crisis de fronteras no está en esa lista. Es una doctrina inventada esta semana", sostiene.

Para el PP, no cabe hablar de "evitar duplicidades" en las comparecencias de los ministros: "Cada Cámara ejerce su control por sí misma, no por delegación de la otra. Lo que evitan no es duplicar: es la mayoría absoluta del Grupo Popular en el Senado".

Elías Bendodo, vicesecretario de Política Autonómica pidió ya el jueves que el presidente "salga de la playa". Expresaba así la crítica del partido, que había registrado también las comparecencias de los cuatro ministros, pero con carácter de urgencia, no a finales de mes.

Los populares solicitan además que se reúna la Diputación Permanente del Congreso para forzar un Pleno extraordinario en el que sea el propio Sánchez quien dé la cara, y han registrado idéntica petición en el Senado, previendo que el PSOE y sus socios bloqueen la iniciativa en la Mesa del Congreso.