El presidente Pedro Sánchez, en un debate parlamentario.

El presidente Pedro Sánchez, en un debate parlamentario. Europa Press

Política

El PSOE presiona a sus socios para evitar que Sánchez tenga que ir al Congreso por Ceuta antes de acabar sus vacaciones

Moncloa busca ganar tiempo y demorar la comparecencia hasta la última semana de agosto, para enfriar la polémica.

Más información: Albares, Robles y Marlaska: los tres 'ministros de Estado' en la picota por su incapacidad para prever la invasión de Ceuta

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Las claves

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El PSOE intenta evitar que Pedro Sánchez comparezca en el Congreso por la crisis migratoria en Ceuta antes de terminar sus vacaciones.

El PP exige la comparecencia urgente de Sánchez y varios ministros para dar explicaciones sobre la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.

ERC y Podemos califican el asalto a Ceuta como un "chantaje" de Marruecos, mientras Junts reclama competencias de inmigración para Cataluña.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, alerta sobre la vulnerabilidad de la ciudad y señala que Marruecos no reconoce su soberanía española.

El presidente Pedro Sánchez no quiere dar explicaciones en las Cortes sobre la invasión de Ceuta con 72.000 inmigrantes... al menos hasta que concluya sus vacaciones en La Mareta (Lanzarote).

El PSOE se puso en contacto este jueves con varios partidos socios del Gobierno, para pedirles que no soliciten la comparecencia de Sánchez sobre la crisis de Ceuta en el Congreso.

Si finalmente alguno de estos partidos se decide a dar el paso, el Gobierno tomará la iniciativa y registrará la comparecencia del presidente a petición propia.

Pero el objetivo de la Moncloa es que el debate no se celebre antes de la última semana de agosto, cuando Sánchez retomará su agenda oficial y regresará de La Mareta para celebrar el primer Consejo de Ministros del nuevo curso político.

El principal partido de la oposición no está dispuesto a esperar. El vicesecretario de Política Autonómica del PP, Elías Bendodo, exigió este jueves que el presidente del Gobierno "salga de la playa" y se ponga "al frente de esta crisis de seguridad y de inmigración".

El PP solicitó oficialmente este jueves que se reúna la Diputación Permanente del Congreso, para votar la convocatoria de un Pleno extraordinario, con el fin de que Sánchez dé explicaciones sobre la crisis de Ceuta.

Bendodo recordó que, durante su visita del pasado viernes a la ciudad autónoma, "el presidente fue recibido con abucheos por parte de la población española, mientras que personas que habían cruzado la frontera le aplaudieron. Da que pensar".

El PP quiere que también comparezcan de urgencia, en distintas comisiones de la Cámara, los ministros Fernando Grande-Marlaska (Interior), José Manuel Albares (Exteriores), Margarita Robles (Defensa) y Félix Bolaños (Justicia) para dar explicaciones sobre el asalto a Ceuta. Precisamente dichos ministros han pedido este viernes comparecer la última semana de agosto en el Congreso.

Consciente de que el PSOE y sus socios pueden vetar esta solicitud en la Mesa del Congreso, el PP ha registrado idéntica petición en el Senado, donde tiene mayoría absoluta.

La estrategia del Gobierno consiste en ganar tiempo para que se enfríe la polémica, como ha hecho en ocasiones similares anteriores.

El Ejecutivo registró el pasado 19 de mayo una petición de comparecencia de Sánchez a petición propia para hablar de los casos de corrupción, tras la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Lo hizo al conocer que varios grupos iban a apoyar la solicitud que había registrado el PP.

El PSOE maniobró en la Mesa de la Cámara, que preside Francina Armengol, para retrasar la comparecencia más de un mes, hasta el 24 de junio.

Pero, llegada esa fecha, la situación se había agravado. A la imputación de Zapatero se habían sumado las distintas versiones difundidas por su entorno, para intentar explicar el origen de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros que la UDEF halló en su despacho de Ferraz.

Y también, los informes de la UCO que acreditaban que el PSOE financió, utilizando sociedades interpuestas, las actividades de la fontanera Leire Díez contra jueces, fiscales y mandos de la Guardia Civil.

Esta vez Sánchez no puede esperar la complacencia de sus socios.

ERC y Podemos han coincidido en calificar el asalto a Ceuta como un "chantaje" de Marruecos a España.

Sumar y Podemos, pero también Vox, han pedido que Marruecos quede apartado de la organización del Mundial de Fútbol 2030.

Consideran que el régimen de Mohamed VI ha utilizado, a modo de guerra híbrida, los movimientos migratorios para presionar a España.

Y es significativo que adopten esta posición dos partidos como Sumar y Podemos que, hasta hace no tanto tiempo, defendían una política de inmigración de puertas abiertas.

Junts ha aprovechado la crisis para reclamar de nuevo el traspaso integral de las competencias de inmigración a la Generalitat.

Y tanto Junts como el PNV se niegan a que Cataluña y el País Vasco acojan a una parte de los menores inmigrantes no acompañados procedentes de Ceuta.

Son alrededor de 1.100, según el gobierno de la ciudad autónoma, aunque algunas ONG elevan su cifra por encima de los 5.000.

Tras acudir a una audiencia en el palacio de Marivent, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, expresó este jueves en voz alta el deseo de Felipe VI de visitar la ciudad autónoma.

"No me cabe la menor duda de que el Rey nos va a visitar, dentro de su papel institucional", indicó Vivas a preguntas de los periodistas.

Hasta ahora, la Moncloa ha rechazado esa posibilidad por considerar que el régimen de Rabat interpretaría el viaje como un gesto poco amistoso.

Por la mañana, Vivas compareció por videoconferencia ante la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo.

Allí expresó que la población de Ceuta está "triste, temerosa, inquieta y preocupada".

Lo ocurrido el pasado día 30, indicó, "no es una crisis migratoria al uso, sino un episodio con el que se ha puesto en jaque nuestra integridad, la de Ceuta, España y Europa".

"Resulta inevitable preguntarse cuándo volverá a ocurrir", señaló Vivas, y si el próximo asalto será el "definitivo para la caída al abismo", en el que "dejemos de ser lo que somos, España y Europa".

Porque esta crisis migratoria, añadió Vivas, ha puesto en evidencia la situación "extremadamente vulnerable" de la ciudad autónoma, frente a un vecino, Marruecos, que "no reconoce nuestra soberanía" española.