Fernando Grande-Marlaska, junto a la directora de la Guardia Civil este miércoles en Baeza (Jaén).
Marlaska, abucheado en Jaén en una jura de bandera de guardias civiles al decir que está "rabioso" por las dos muertes en Huelva
Han sido hasta ocho segundos de pitidos, que han llevado a la organización a llamar por megafonía a "guardar el respeto a las instituciones".
Más información: El PSOE, alarmado por la frase de Montero sobre el "accidente laboral" de guardias civiles y la falta de ministros en el funeral
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido abucheado este miércoles durante la jura de bandera de los integrantes de la 131ª promoción de la Academia de Cabos y Guardias de Baeza (Jaén) al referirse a la muerte de los dos agentes arrollados por una narcolancha en Huelva.
"Comprendo y entiendo vuestro dolor, vuestra rabia. Nada puede compensar la muerte en acto de servicio de Germán y Jerónimo", ha afirmado el ministro durante su intervención.
"Y lo entiendo porque yo también estoy dolido. Permitidme, estoy rabioso", ha añadido. Ha sido en ese momento cuando parte de los asistentes ha reaccionado con abucheos y silbidos.
Han sido hasta ocho segundos de pitidos, que han llevado a la organización a llamar por megafonía a "guardar el respeto y la debida compostura, a las instituciones y a los alumnos en formación".
Marlaska, abucheado en Jaén en una jura de bandera de guardias civiles
El viernes, dos guardias civiles fallecieron tras la colisión de dos embarcaciones del cuerpo mientras perseguían a una narcolancha en aguas próximas a la costa onubense.
El sábado se celebró el funeral en Huelva por los agentes fallecidos. Ni Marlaska ni Pedro Sánchez acudieron.
Tampoco lo hizo ningún otro ministro del Gobierno, una ausencia que ha generado malestar tanto en la Guardia Civil como dentro del propio PSOE andaluz, tal informaba este miércoles EL ESPAÑOL.
La explicación oficial de la ausencia del ministro fue la crisis sanitaria provocada por el hantavirus.
Marlaska mantuvo a esa misma hora una rueda de prensa sobre el buque aislado y, posteriormente, viajó a Tenerife para comparecer junto a Mónica García, Ángel Víctor Torres y el director de la OMS en el Puesto de Mando de Granadilla.
Asistieron la secretaria de Estado de Interior y la directora general de la Guardia Civil, y no se reparó en que esa representación era insuficiente. Y más en campaña electoral en Andalucía.
Sí acudió al funeral la candidata socialista andaluza, María Jesús Montero, que fue recibida con abucheos.
Dos días después, la polémica aumentó cuando Montero definió en un debate electoral la muerte de los dos guardias civiles como un "accidente laboral", una expresión que el PSOE terminó matizando después —pero sin desautorizarla— hablando de "muertes en acto de servicio".
La misma fórmula que ha empleado este miércoles Marlaska.
El Gobierno explica que, en puridad, es un accidente laboral, pero decirlo así muestra frialdad. Hubiera sido más correcto en todo caso hablar de "acto de servicio".
De hecho, la propia Montero escribió este martes un post que, sin llegar a rectificar, utiliza la expresión "acto de servicio". Sobre todo porque está parada la reivindicación de las Fuerzas de Seguridad del Estado para ser reconocidos como "profesión de riesgo".
Ese reconocimiento implicaría cambios concretos en sus condiciones, como por ejemplo la posibilidad de anticipar la edad de jubilación o mayores compensaciones económicas.
En su discurso en Baeza, el minsitro Marlaska también ha reivindicado la lucha contra el narcotráfico, una "prioridad" de su departamento.
"No puedo dejar de mencionar, y más en esta semana, otra batalla que tenéis muy presente y que constituye una prioridad para este Ministerio: la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico", ha dicho.
"No vamos a cejar en ese empeño", ha continuado, antes de destacar la operación Alfa-Lima contra las rutas atlánticas de la droga, desarrollada junto a Italia, Reino Unido y Estados Unidos.
El acto celebrado este miércoles en la Academia de Baeza corresponde a la jura de bandera de los alumnos de la Benemérita destinados a incorporarse al cuerpo, dentro de un curso integrado por 2.882 aspirantes.
De ellos, 2.188 —1.403 hombres y 785 mujeres— han jurado bandera este miércoles. Más de un tercio de los integrantes de la promoción cuenta con titulación universitaria y 97 han nacido fuera de España.