María Jesús Montero y Pedro Sánchez este domingo durante un acto celebrado en el Campo de Gibraltar.
El PSOE teme su debacle en Andalucía, duda sobre el futuro de Montero y no cree que Sánchez cambie su hoja de ruta
Los socialistas andaluces consideran que les perjudica la muerte de los dos guardias civiles que luchaban contra el narcotráfico en Huelva.
Más información: El PSOE admite que no puede disputar el centro al PP en Andalucía y hará una campaña para crecer por su izquierda
A Pedro Sánchez aún no se le ha escuchado ningún análisis público sobre los resultados de las elecciones en Extremadura, Castilla y León y Aragón. Especialmente, de los pésimos resultados del PSOE en esas elecciones autonómicas.
Hace cinco meses ya del primero de esos desastres electorales de los socialistas y ahora se enfila la recta final hacia los comicios en Andalucía con un panorama similar. O peor, a falta de lo que ocurra en la última semana de campaña.
Dirigentes del PSOE y miembros del Gobierno coinciden en mostrar su pesimismo, hasta el punto de que consideran probable que María Jesús Montero no pueda mejorar el peor resultado del partido en Andalucía, obtenido por Juan Espadas en 2022.
Tan mal están que aspiran a celebrar si igualan o superan los 30 escaños de Espadas y el PP de Juanma Moreno no logra otra mayoría absoluta.
Fuentes del PSOE andaluz mantienen, no obstante, la posibilidad de que la última semana pueda haber cierta remontada, como es habitual en las campañas socialistas.
Confían en la hiperpolarización que provoca la presencia en campaña de Pedro Sánchez, volcado con los actos de apoyo a Montero, con la movilización consiguiente y siempre a costa de los partidos a su izquierda.
Sin embargo, entienden que les perjudica la muerte de los dos guardias civiles que luchaban contra el narcotráfico en Huelva, lo que provocó la suspensión de campaña este sábado.
Algunos destacan que ante estas elecciones y su campaña se han cometido exactamente los mismos errores que provocaron los desastres de Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Incluso se han reforzado, porque si quedó claro que los electores penalizaban a unos candidatos claramente vinculados a la Moncloa o directamente procedentes de un ministerio, como era el caso de Pilar Alegría, ahora la apuesta es nada menos que la número dos del Gobierno, María Jesús Montero.
La decisión de tener en el Gobierno a cinco candidatos autonómicos para tenerlos en el escaparate se demuestra fallida y ya es abiertamente criticada en el PSOE.
Eso sí, esa maniobra le sirve a Sánchez para tener el control de las federaciones del partido en momentos difíciles y en el futuro más inmediato. Están en esa situación Óscar López, Diana Morant, Ángel Víctor Torres y también Mónica García por Sumar.
Candidata con lastre
En esta ocasión la candidata lleva sobre sus espaldas el lastre de las negociaciones y cesiones a Cataluña desde el Gobierno y su propia condición de responsable de Hacienda, que nunca favorece a un candidato en ningún lugar del mundo.
Más aún si ha quedado claro que ella no quería asumir ese encargo envenenado de Pedro Sánchez. Va a Andalucía a regañadientes y casi a la fuerza.
También se incide en el error de un Sánchez volcado en la campaña como si pudiera actuar como revulsivo electoral. Algo que hizo en las tres elecciones autonómicas recientes, sin que ayudara a la candidatura del PSOE. Todo lo contrario.
Fuentes del PSOE andaluz explican, no obstante, que se busca la polarización que provoca Sánchez para movilizar.
De esa forma, han conseguido "contaminar" la campaña con asuntos de política nacional. Montero intentó, con más voluntad que éxito, encapsularla, pero la realidad y el empuje de Moncloa quebró esa estrategia que pretendía disputar el centro al PP.
No ha ayudado tampoco a la campaña de la exvicepresidenta el eco del juicio contra José Luis Ábalos y las atrocidades conocidas en él, según admiten fuentes del PSOE andaluz.
Juanma Moreno, que se siente más fuerte con una campaña casi totalmente autonómica, lo ha intentado con más éxito y, por ejemplo, ha evitado que pisen Andalucía dirigentes como Miguel Tellado o Isabel Díaz Ayuso, que tienen un discurso mucho más duro.
La presidenta madrileña moderó incluso su discurso en los actos de la Comunidad.
El candidato del PP andaluz ha optado por mantener una posición centrada y convencer que el voto al PP es el voto útil para evitar inestabilidades.
Liderazgo incierto en el PSOE-A
Fuentes del PSOE explican que a falta de una semana de campaña la hipótesis más probable, según sus datos, es la de mayoría absoluta de los populares. Entre otras cosas porque en el bloque de la derecha se aprecia que Vox puede no llegar al 20% de los votos y es posible que sean las primeras elecciones de estancamiento del partido de Santiago Abascal.
Fuentes de Moncloa y de Ferraz aseguran que Sánchez no tomará ninguna asunción de responsabilidades o cambio de su hoja de ruta si hay batacazo en Andalucía. Es decir, que mantendrá su idea de llegar hasta julio de 2027, aunque eso provoque inquietud en dirigentes autonómicos que temen pagar también en las municipales y autonómicas de mayo el desgaste del Gobierno.
Tampoco habrá un giro en el plan de Sánchez si se produce la sentencia condenatoria del caso Ábalos, que dan por hecha en el Gobierno y en el PSOE. Explican que las responsabilidades políticas ya se asumieron.
Lo que sí hay son dudas sobre el futuro de Montero si se confirma el desastre. Ella asegura que, en todo caso, su intención es quedarse en el Parlamento de Andalucía. Pero no está claro.
Tendrá que dejar el escaño en el Congreso para irse a Andalucía, pero puede quedarse como vicesecretaria del PSOE, es decir, número dos del partido para preparar las generales y fortalecer Ferraz.
Tendría que compatibilizar ese cargo orgánico con la condición de jefa de la oposición en Andalucía y eso genera incertidumbre. Ahora sólo tiene ese cargo en la dirección del PSOE formalmente, pero no lo puede ejercer en la práctica.
Como también genera dudas si ella sería la persona indicada para liderar el PSOE andaluz pensando en que esta comunidad será fundamental en las generales y si con un resultado peor que el de Espadas tendría fuerza suficiente para liderar el partido en esa federación.