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Política

Sánchez se descuelga a la vez del paraguas de EEUU y del núcleo de la Unión Europea de Defensa: "Marruecos se frota las manos", dicen exaltos cargos militares

EEUU saca sus aviones cisterna de las bases de Morón y Rota después de que España le niegue su uso en una operación "fuera de la Carta de la ONU", e Israel reprocha a Sánchez las "felicitaciones de Hamás, los hutíes e Irán".

"Quedamos a la altura del betún", advierte el teniente general Montenegro y el almirante Garat avisa: "Hemos dejado de contar en el mundo".

Más información: Sánchez rehúsa colaborar en la ofensiva contra Irán y Trump retira al menos 15 aviones cisterna de Rota y Morón.

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Las claves

España, a diferencia de Alemania, Reino Unido y otros países europeos, ha rechazado sumarse a la iniciativa de defensa nuclear impulsada por Francia.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha negado el uso de las bases de Rota y Morón para el apoyo logístico a la ofensiva de EEUU contra Irán, generando malestar en altos mandos militares.

Exaltos cargos advierten que esta decisión puede debilitar las relaciones bilaterales con Estados Unidos y favorecer a Marruecos como aliado estratégico para Washington.

La postura de España la deja fuera tanto del núcleo de la nueva defensa europea como del paraguas estadounidense, aislándose en el panorama geopolítico actual.

Emmanuel Macron daba este lunes un paso histórico. Desde la base de submarinos nucleares de Île Longue, en Brest, anunció que aumentará el arsenal atómico francés y formalizó su oferta de "disuasión avanzada" a Europa.

Ocho países ya han aceptado: Alemania, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca. Pero la España de Pedro Sánchez no está entre ellos.

El anuncio llegaba en un momento clave. Los Veintisiete mostraron su desunión respecto a Irán en el Consejo de Exteriores extraordinario del domingo: unos incondicionales de la mano de EEUU e Israel; otros mostraron sus dudas con las formas...

Y sólo España criticó abiertamente el ataque "fuera de la Carta de la ONU y el derecho internacional", haciendo salir a sus aviones cisterna de Rota y Morón de la Frontera.

"Marruecos se fronta las manos"

Mientras la ministra de Defensa, Margarita Robles, alegaba que EEUU "saben que desde aquí no se van a realizar" las labores de apoyo y, por ello, "han tomado la decisión, de forma soberana, de irse a otras bases".

"Esto afecta a las relaciones bilaterales", lamentaba la dirección del PP, "EEUU tomará nota". Y antiguos altos mandos del Ejército abundaban en la idea: "A medio plazo, Estados Unidos puede buscar un aliado más fiable, como Marruecos, que debe estar frotándose las manos".

Es más, a falta de atención de Washington, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, reprochaba a Sánchez las consecuencias de sus actos: "Primero Hamás le agradecen a Sánchez. Después los hutíes le agradecieron a Sánchez. Ahora Irán le agradece. ¿Eso es estar en el 'lado correcto' de la historia?".

Malestar entre militares

Esa negativa de España a permitir la prestación de apoyo logístico a la operación militar de EEUU contra Irán desde las bases militares en suelo español ha causado malestar entre algunos exaltos cargos militares, que ven en la decisión una "estrategia política de Pedro Sánchez" para "contentar a sus socios de Gobierno".

El almirante retirado Juan Rodríguez Garat, que fue almirante de la Flota y acumula 47 años de carrera en la Armada, señala la contradicción: "No sé por qué se habla tanto de los aviones cuando el caso de los barcos de Rota es más complicado. La Marina norteamericana tiene barcos en Rota y, al salir a la mar, pueden hacer misiones que Estados Unidos les encarga".

El teniente general Juan Montenegro, que fue representante militar de España ante los comités militares de la OTAN y la Unión Europea entre 2018 y 2021, también retirado, advierte de que la situación de los aviones cisterna es "muy grave", ya que "la vertical de Morón es un punto estratégico para Estados Unidos".

Y es que, ahora mismo, dos visiones pugnan dentro de la UE sobre cómo construir la llamada "autonomía estratégica" del continente. Y España tampoco está en ninguna de ellas.

La Europa de la Defensa

La primera quiere dar un salto federal. Sus defensores evocan la Comunidad Europea de Defensa (CED), aquel proyecto que Francia impulsó en 1950 para unificar los ejércitos de los seis fundadores como paso lógico tras la Euratom y la Comunidad Económica Europea.

Macron y Friedrich Merz lideran esta corriente. El canciller alemán anunció en la apertura de la Conferencia de Seguridad de Múnich que ya había mantenido con Macron "las primeras conversaciones" sobre "la disuasión nuclear europea".

La segunda visión la lidera Kaja Kallas, Alta Representante de la UE y exprimera ministra de Estonia, que reconoce que las armas nucleares son "lo único que funciona realmente como disuasión" y acepta debatirlo.

Pero advierte de que cualquier avance demasiado ambicioso en autonomía estratégica incentivaría a Estados Unidos a dejar sola a Europa. Y como la UE "nunca será tan potente y disuasoria" como Washington, al menos no a corto plazo, su postura es no hacer nada que empuje a los estadounidenses a abandonar el continente.

De hecho, el Gobierno español comunicó que no autorizaría el uso de las bases de Sevilla y Cádiz para la ofensiva contra Irán en el marco de la operación Furia Épica. "No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU", ha subrayado el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

"La Humanidad les juzgará"

La política exterior "con voz propia" de Sánchez no encaja hoy en ninguna de las dos posiciones. En Múnich, el presidente español rechazó tanto el paraguas nuclear europeo como el compromiso de elevar el gasto en defensa al 5% del PIB.

"El rearme nuclear no es la senda a seguir", proclamó. "Hace 70 años, nuestros padres y abuelos llegaron a la conclusión de que la disuasión nuclear era demasiado costosa y arriesgada".

El resultado tangible de esta posición está resultando en el aislamiento. España ha sido excluida de numerosas minicumbres o reuniones al más alto nivel en los últimos meses.

El eurodiputado del PP y exembajador de España ante la OTAN Nicolás Pascual de la Parte lo resumía así, en conversación con EL ESPAÑOL: "Sánchez se mueve en niveles retóricos, defendiendo un pacifismo que ignora la realidad". Y añade: "Europa no tendrá soberanía política efectiva si no se dota de una disuasión nuclear".​

Mientras tanto, Macron ha pasado de la teoría a la práctica. Los ocho países que han aceptado trabajar en su oferta podrán acoger fuerzas aéreas estratégicas francesas, incluyendo cazas Rafale equipados con misiles nucleares ASMPA.

"El problema es que el arsenal nuclear francés es en su casi totalidad estratégico, no táctico", advierte el europarlamentario.

Alemania participará en ejercicios nucleares liderados por París. Polonia ya mantiene "conversaciones" con Francia para integrarse en el programa. Y los primeros ministros sueco y belga han confirmado su adhesión.

La decisión final sobre el uso de las armas seguirá siendo exclusivamente del presidente francés. Pero el mensaje geopolítico ya está lanzado: España no está incluida en la articulación de la Europa nuclear y a Sánchez lo felicita el Gobierno teocrático de Irán.

"Es una decisión ideológica"

La postura del Gobierno, sin embargo, presenta fisuras. Dos destructores Aegis, el USS Roosevelt y el USS Bulkeley, desplegados en Rota y con capacidad antimisiles, zarparon el fin de semana hacia el Mediterráneo Oriental para participar en el ataque contra Teherán.

El teniente general Montenegro, en 2021, en la base de Adazi, Letonia, visitando fuerzas españolas desplegadas.

El teniente general Montenegro, en 2021, en la base de Adazi, Letonia, visitando fuerzas españolas desplegadas. Imagen cedida

Para el teniente general Montenegro, se trata de "una decisión ideológica" para desmarcarse de toda intervención en Irán. "Los americanos, para no molestar, han sacado sus cisternas complicando su propia operación, pero porque pueden adaptarse a todo. Sin embargo, geoestratégicamente quedamos a la altura del betún".

No es la primera vez que ocurre. Montenegro recuerda un precedente que le marcó personalmente: "Cuando estuve en el Abraham Lincoln en 2019, este tenía de escolta a la fragata Méndez Núñez. El Gobierno decidió retirarla porque el portaaviones iba a participar en unas operaciones con las que no estaba de acuerdo. El comandante de operaciones americano me dijo que estaba muy defraudado".

La imagen, insiste, es la de un socio que falla justo cuando se le necesita: "Las relaciones entre España y Estados Unidos están bastante debilitadas. No sería bueno seguir profundizando en ello".

Voces del ala más dura del Partido Republicano se han revuelto contra esta decisión. El senador Lindsey Graham acusó a los aliados europeos de haberse "ablandado de forma patética" frente a Irán y señaló directamente a España: "En tiempos así uno conoce la verdadera naturaleza de sus aliados", denunció.

"Una cosa es la OTAN y otra las relaciones bilaterales de España con Estados Unidos que permiten el uso de Morón y Rota", añade el teniente general Montenegro.

"Esto afecta a las relaciones bilaterales. A medio plazo, Estados Unidos puede buscar un aliado más fiable, como Marruecos, que debe estar frotándose las manos porque es un aliado fiable para la administración Trump".

Y añade: "Francia, Alemania y Reino Unido apoyan las operaciones estadounidenses porque comprenden que lo que se pretende es derrocar a un régimen que ha matado a más de 30.000 personas. España debe comprender que no puede estar siempre a la contra del mundo civilizado".

"Imagen de poca credibilidad"

El teniente general Montenegro teme que la "imagen de poca credibilidad" que da España pueda contribuir a una pérdida de confianza que derive en una hipotética pérdida de las bases de Rota y Morón.

El almirante retirado Juan Rodríguez Garat, en una imagen de archivo.

El almirante retirado Juan Rodríguez Garat, en una imagen de archivo. Cedida

"Si eso ocurriese, perderíamos el punto fuerte de nuestra capacidad de apoyo a la paz mundial en los despliegues americanos. También la protección frente a misiles balísticos de, por ejemplo, Rusia, o de cualquier otro país con capacidad de atacarnos".

Montenegro insiste en la idea de que se trata de "una decisión interna" de "cara a los socios de Gobierno" porque aunque España permitiese que Estados Unidos utilizara sus bases como centro de apoyo logístico contra Irán, la República Islámica no tendría opción de represaliar a España. "No hay misiles balísticos que puedan alcanzarnos".

El exalmirante Rodríguez Garat insiste en que lo que evita el Gobierno "es la imagen de un ataque de un B-52 o un B-2 de Estados Unidos con la ayuda de un avión cisterna con aprovisionamiento en vuelo en Rota, una precaución exagerada".

Garat va más allá y cuestiona la propia premisa en la que se ampara el Ejecutivo: "El orden internacional se ha caído hace años. Definitivamente, tras la llegada de Trump. Se está construyendo un orden nuevo con la ayuda de todos los que entienden que el antiguo ha fracasado. Por tratar de mantener la ficción de que no es así, nos ausentamos deliberadamente los lugares donde se debate ese nuevo orden".

La sucesión de "errores estratégicos" ha mermado la influencia de España: "Ni en la OTAN ni en la UE nos escuchan. Hemos dejado de contar en el mundo".

Para el almirante retirado, la resistencia de España a aumentar su gasto en defensa dentro de la OTAN y su tendencia a desmarcarse de sus principales aliados europeos hacen que se sitúe en "una posición excéntrica, igual que Hungría". Si Orbán "está a un lado del centro de gravedad de Europa, nosotros estamos en el contrario".

El teniente general Juan Montenegro en el portaaviones nuclear Abraham Lincoln, hoy en operaciones sobre Irán.

El teniente general Juan Montenegro en el portaaviones nuclear Abraham Lincoln, hoy en operaciones sobre Irán. Imagen cedida

Sin embargo, Garat considera una exageración que esta decisión vaya a tener consecuencias inmediatas para España: "El problema de Trump es lo que dice, no lo que hace. Si él mañana se expresa en favor de la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla, será un espaldarazo a Marruecos, pero no va a cambiar la realidad, y es que hay unas fronteras reconocidas por la UE".

Lo mismo ocurre, a su juicio, con las bases militares estadounidenses en territorio español, que son "un interés en sí mismo" y un excelente nodo logístico porque tienen tanto un gran aeropuerto como un puerto muy valioso.

"Rota es insustituible. Hacer una base así en el siglo XXI, incluso en Marruecos, es una utopía, como construir una catedral. No va a pasar".

Y concluye: "Los norteamericanos siguen disfrutando de la base y son conscientes de que [las relaciones volverán a encauzarse] cuando cese la dependencia antinatural de este gobierno con sus socios. Los mismos que pertenecen a aquel bando al que le habría gustado que la OTAN hubiese sido vencida en la Guerra Fría".

"Hemos dejado de contar"

Al menos 15 aviones cisterna KC‑135 abandonaron en las últimas horas del domingo las bases de Sevilla y Cádiz rumbo a otras instalaciones estadounidenses en Ramstein (Alemania), el sur de Francia y Reino Unido.

Los tres países, que a la salida del Consejo de la UE emitieron un comunicado conjunto, se mostraban dispuestos a permitir "acciones defensivas" contra el régimen de los ayatolás.

Según Margarita Robles, EEUU ha sacado sus tankers porque "saben que desde aquí no se van a realizar" las labores de apoyo y, por ello, "han tomado la decisión, de forma soberana, de irse a otras bases".

Los KC-135 son plataformas de reabastecimiento en vuelo que se mantienen a mucha altura como naves nodriza. Cuando los bombarderos estadounidenses se aproximan a su zona de espera, se enganchan a ellos mediante una pértiga o manguera y recargan combustible en vuelo, sin necesidad de aterrizar.