Alberto Núñez Feijóo recibe a Jorge Azcón, ganador de las elecciones en Aragón, este lunes a su llegada a la Junta Directiva Nacional del PP.

Alberto Núñez Feijóo recibe a Jorge Azcón, ganador de las elecciones en Aragón, este lunes a su llegada a la Junta Directiva Nacional del PP. Efe

Política ELECCIONES ARAGÓN

Feijóo allana los pactos "responsables" con Vox: "La gente está harta de Sánchez y pide que gobierne la mayoría"

El líder del PP admite que su partido "puede no ser el mejor desahogo inmediato para quien ya no soporta el 'sanchismo', pero sí el único remedio a medio plazo en lo político, lo institucional y lo moral".

Más información: Al menos 31.000 de los votos de Vox en Aragón proceden del PP: el 26% de los que ha obtenido y el 13% de los que tenía Azcón.

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Las claves

Feijóo asume pactos "responsables" con Vox tras las elecciones anticipadas en Aragón, considerando que la mayoría pide un cambio de gobierno.

El líder del PP destaca la victoria de su partido en Aragón y critica el declive electoral del PSOE y la gestión de Pedro Sánchez.

Feijóo recalca que aunque PP y Vox son diferentes, comparten puntos de contacto y la necesidad de gobernar con responsabilidad para mejorar la vida de los ciudadanos.

El presidente del PP insiste en que su partido es la alternativa real al sanchismo y se compromete a unir protestas con propuestas, especialmente en temas sensibles como la inmigración y la okupación.

Alberto Núñez Feijóo reunió este lunes a la Junta Directiva Nacional del Partido Popular, para valorar los resultados de las elecciones anticipadas en Aragón, de este domingo. Antes de ello, Vox ya había convocado públicamente a Jorge Azcón para que les llame, y empezar a negociar.

En su discurso ante la JDN más concurrida del último año [consúltelo aquí en PDF], Feijóo asumió una alianza con Vox, a la vista de los mensajes de las urnas: "La gente ya no soporta a Sánchez y está pidiendo que gobierne el PP y que la mayoría se entienda con responsabilidad".

Ésas son las tres conclusiones principales de la dirección del PP, a las pocas horas del recuento en Aragón, donde los populares repitieron victoria holgada, e incluso ampliaron su distancia con el PSOE a pesar de perder dos escaños.

"Porque el descalabro de la ministra sanchista fue histórico", destacó el líder del PP. "¿Cuántos tortazos electorales más necesita, cuántos peores resultados para reaccionar, cuántas debacles son necesarias para que se vaya?".

En ese marco, el político gallego asume que los pactos con Vox han llegado para quedarse, y que "aunque somos distintos", ambos partidos sí que comparten "puntos de contacto" para mejorar la vida de los aragoneses ahora, y de los españoles "cuanto antes, mejor".

Por eso, hizo una pausa dramática y anunció en su discurso ante la cúpula del PP que se dirigiría a Vox expresamente: "Lo haré con una palabra, responsabilidad".

Es decir, como explicó luego, "respetamos a cada uno de los votantes de Vox, del mismo modo que pedimos respeto para los nuestros, que son muchos más y son los que han ganado".

Y que si las elecciones se adelantaron porque "alguien no dejaba gobernar con estabilidad al PP", el mandato de esta convocatoria está claro: "Que gobierne el PP, y que la mayoría se entienda con responsabilidad, porque no queremos más sanchismo".

No vaya a ser, advirtió Feijóo, que "del mismo modo que los ciudadanos han castigado a un mal Gobierno", el de Sánchez, se entiende, "vayan a castigar ahora a quien no permita gobernar"... a Santiago Abascal, se deduce.

'Aguantar' era el verbo

La política va muy rápido, sobre todo ahora que el PP ha organizado un carrusel de elecciones autonómicas. Comenzó el 21-D en Extremadura, ha seguido este 8-F en Aragón, continuará el 15-M en Castilla y León y culminará a finales de mayo o principios de junio en Andalucía.

El objetivo es doble: hundir al PSOE en su peor momento de "debilidad, mala gestión y corrupción"; y tratar de separarse de Vox... pero si lo primero se está logrando, se nota poco porque lo segundo "resulta imposible".

De hecho, a la pregunta de si ha sido un error convocar ahora para perder dos escaños y darle a Nolasco la oportunidad de duplicar los suyos, una voz autorizada del PP respondía: "La pregunta de verdad es qué habría pasado dentro de un año", que es cuando tocaba convocar.

Desde Génova salen voces que insisten en que el PP es el único partido de centro derecha europeo que está resistiendo ante la ola de derecha extrema que arrasa el continente europeo y ya inundó Estados Unidos por dos veces con Donald Trump, en 2016 y 2024.

Y aunque suena a excusa, lo cierto es que lo dicen con orgullo. Del más simple asesor de prensa al más alto dirigente del entorno de Feijóo, "aguantar" es el verbo.

Están orgullosos, porque si las derechas crecen y el PP se mantiene, no sólo el cambio en España será seguro, "cuando toquen" las generales, dijo Feijóo. Sino que, cuando llegue, será liderado por un partido de Estado, no uno populista.

Alternativa real

El presidente del PP hizo un repaso casi presumido de la idea del encadenamiento electoral en las cuatro autonomías que "están mandándole un mensaje claro a Sánchez, que lo que él resista ya no lo aguanta España".

Está convencido Feijóo no sólo de que es el único líder de un partido de centro derecha europeo satisfecho a día de hoy, sino de que "cualquier partido en España firmaría nuestros resultados, pero el único que los alcanza, elección tras elección es el PP".

Y si los españoles "señalan como alternativa" a la formación que él preside, sostuvo en su intervención, es porque "tenemos un proyecto, y porque a las protestas sumamos propuestas". Es decir, porque los populares "nos mojamos en temas difíciles".

Ahí no sólo arremetió contra Sánchez: "Nosotros si nos equivocamos pedimos disculpas, no como él que huyó de Paipotra, no dio explicaciones por las 47 vidas perdidas en los trenes que no mantiene y vendió una amnistía por siete votos".

Sino que también mencionó las políticas sobre okupación y las de inmigración. Más como guiños al electorado que puede dudar de la firmeza del PP que como trampas puestas por el PSOE en la campaña.

"Somos la alternativa porque decimos tan claro que a los okupas no hay que protegerlos, hay que echarlos", sentenció, "como que ni aceptamos criminalizar a todo inmigrante ni abrir sin límite las fronteras".

En conclusión, para él es comprensible que el cabreo del elector lo haya llevado a Vox, pero el deseo será convencerlo de que "el único partido que además de indignarse busca soluciones" es el suyo, el Partido Popular

"Regularizar a todos los que están aquí sin criterio es una grave irresponsabilidad", añadió.

"Porque nadie se cree que un país de origen pedirá que le devuelvan a alguien que ha delinquido allí", desarrolló, y se preguntó: "Si es tan bueno, ¿por qué al independentismo le ceden competencias para que hagan justo lo contrario?".

El discurso podría haber caído en la autocomplacencia o el lamento. Pero estuvo bien armado y sí pareció responder a esa pregunta que todos los comentaristas y tertulianos se hacen en alto y envían a Feijóo: ¿cuándo va a aprender el PP a relacionarse con Vox?

Parece que el jefe de la oposición ya ha asumido que la derecha extrema está ahí, que no decrecerá y que es su aliada natural, lo quiera o no.

"Somos la alternativa para la gente porque sabemos decir cuando es lo correcto, sin fundamentalismos. Y decimos no cuando toca, también sin fundamentalismos".

O lo que es lo mismo, ni como Abascal, que sólo "protesta", ni como Sánchez "que cree librar la Guerra de las Galaxias, cuando lo suyo es más de Torrente presidente".