El exsecretario general del PP Teodoro García Egea.

El exsecretario general del PP Teodoro García Egea.

Política CRISIS EN EL PP

Los barones del PP temen que Egea lance a un candidato para que Feijóo tenga que ir a votación

La conjura de los barones desactivó los planes de Casado de recuperar el poder en el congreso de abril, como hizo Sánchez en el PSOE.

25 febrero, 2022 03:45

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Los barones regionales del PP necesitaron en la noche del miércoles cinco horas para conseguir la rendición definitiva de Pablo Casado, que se comprometió por escrito a no optar a la reelección como presidente del partido en el Congreso extraordinario previsto para el 2 y 3 de abril.

Para convertirse en el nuevo líder del partido, Alberto Núñez Feijóo había pedido garantías de que la transición se realizará del modo menos traumático posible: ya que no puede ser proclamado por aclamación, quiere contar con todas las opciones de que su nombramiento sea ratificado de forma mayoritaria por los afiliados. En caso contrario, no abandonará su bastión de Galicia.

Pero aún no se ha despejado del todo el camino: los barones temen que el exsecretario general Teodoro García Egea maniobre para lanzar un candidato alternativo, que dispute a Feijóo la presidencia en el congreso y le obligue a ir a una votación.

Tan sólo unas horas después de presentar la dimisión, García Egea descubrió sus cartas en la entrevista concedida el martes a Ana Pastor en La Sexta: se mostró convencido de que en el congreso extraordinario de abril habrá más de un candidato a la presidencia del partido (hay un 75% de posibilidades, precisó) y no descartó entonces que lo hiciera el propio Pablo Casado. “Cualquier militante al corriente del pago de sus cuotas puede presentarse” reuniendo 100 avales, se limitó a comentar.

Como Pedro Sánchez

Se comenzaba a dibujar la posibilidad de que Casado intentara imitar la operación que permitió a Pedro Sánchez recuperar el control del PSOE en las primarias de mayo de 2017 (en las que derrotó a Susana Díaz y Patxi López), tras haber sido desterrado por el aparato del partido.

Fuentes del PP consultadas por EL ESPAÑOL consideran probable que Feijóo tenga que medirse con algún rival en el congreso de abril, aunque por el momento no surgen nombres con la entidad suficiente para amenazar su victoria. 

"Un líder que ha logrado cuatro mayorías absolutas como Alberto Núñez Feijóo cuenta con un respeto unánime en el partido", explica un diputado popular afín a Casado, "pero en algunos sectores del partido no ha sentado bien que los barones intenten imponerlo como candidato único, por aclamación".

Pablo Casado se va sin haber culminado el proceso de renovación de las organizaciones territoriales y en algunas provincias permanecen abiertos conflictos internos. Que la salida traumática de Casado dé paso a guerras intestinas en el seno del partido es la peor noticia posible para el nuevo liderazgo de Alberto Núñez Feijóo.

Leales a Casado

En los mentideros del PP había sonado en las últimas horas el nombre del diputado y vicesecretario territorial Antonio González Terol (un hombre de la máxima confianza del todavía presidente del PP) como el tapado que podría disputar a Feijóo la presidencia del partido.

El propio González Terol se ha encargado de desactivar esos rumores publicando un tuit en el que muestra su agradecimiento por la confianza de Pablo Casado y pide "trabajar todos juntos en este gran proyecto detrás de Feijóo". Antonio González Terol fue uno de los tres fieles (junto al vicesecretario de Comunicación Pablo Montesinos y la diputada navarra Ana Beltrán) que acompañó a Casado al abandonar su escaño, tras su emotivo discurso de despedida en la sesión de control del miércoles.

La Junta Directiva Nacional del PP, todavía bajo la presidencia de Pablo Casado, aprobará el martes la convocatoria del Congreso y abrirá el plazo para la presentación de candidaturas.

Otro diputado andaluz recuerda que Feijóo tiene un perfil eminentemente tecnócrata, centrado en la gestión, que rehúye de los debates ideológicos. Es la clave de su abrumador éxito en Galicia. Pero, añade, también deja flancos abiertos para que intente disputarle la presidencia del partido un candidato que enarbole banderas ideológicas: la guerra cultural que reclaman lideresas como Isabel Díaz Ayuso (quien ya ha garantizado que no optará a la presidencia nacional) y Cayetana Álvarez de Toledo.

Otras cosas no van a cambiar. Aunque con desigual éxito, Pablo Casado se ha mostrado firme para intentar frenar el avance de Vox y todos dan por seguro que Feijóo se mostrará aún más firme en este sentido, pues presume de que gracias a su gestión no ha obtenido ni un solo diputado regional en Galicia (tampoco Podemos, en las últimas autonómicas).

Relación con Vox

Las fuentes del PP consultadas por EL ESPAÑOL apuntan que Fernández Mañueco se apresura ahora a cerrar un acuerdo con Vox para configurar su gobierno, antes de que Núñez Feijóo llegue a la presidencia del partido y le pare los pies.

"Pero eso nos perjudica especialmente", señala el diputado antes citado, "que aquí se dé por hecho que Macarena Olona vaya a ser la próxima vicepresidenta de la Junta de Andalucía no nos ayuda en las elecciones autonómicas del próximo mes de diciembre".

Es muy probable que el congreso extraordinario de abril se celebre en Andalucía, precisamente para lanzar un mensaje de unidad del partido, tras la crisis interna sufrida, que impulse la campaña de Juanma Moreno a las elecciones de diciembre. No en vano, una de las prioridades del PP es consolidar la histórica victoria en Andalucía, que puso fin a varias décadas de hegemonía socialista. 

En la larga cumbre de barones del miércoles, se tomó otra decisión trascendental: nombrar a un veterano del partido, Esteban González Pons, presidente del Comité Organizador del Congreso y a Cuca Gamarra coordinadora general del PP hasta el cónclave de abril.

González Pons está en plena sintonía con Feijóo, con un perfil centrista y moderado muy similar: será el encargado de garantizar que el Congreso se celebre sin sobresaltos para el gallego.

En cuanto a Cuca Gamarra, ha de actuar de puente entre todos los sectores del partido: era una persona de la máxima confianza de Pablo Casado (quien la nombró portavoz en el Congreso), pero en el Comité de Dirección del lunes le exigió la destitución de Teodoro García Egea y la convocatoria del Congreso extraordinario.