El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EP

Política PRESUPUESTOS

ERC enfría la euforia por los Presupuestos: "Somos necesarios y aún no se han sentado con nosotros"

El PSOE confía en que el control de alquileres sirva de "paraguas" para la ley catalana. Pero Esquerra avisa con dos enmiendas a la totalidad.

6 octubre, 2021 02:15

Esquerra Republicana tiene 13 votos en el Congreso. Y junto a ellos vota siempre EH Bildu, con quien mantiene un acuerdo parlamentario. Es decir, que los 18 votos clave para sacar adelante los Presupuestos están en mano de las izquierdas independentistas. Y aunque haya pacto entre PSOE y Unidas Podemos, ahora toca lo más difícil. Por lo pronto, ERC enfría la euforia: "Somos necesarios y aún no se han sentado con nosotros", apuntan fuentes cercanas a Gabriel Rufián, su portavoz.

El anuncio a primera hora de la mañana de este martes era de que "se ha alcanzado un acuerdo en el seno del Gobierno de coalición en relación a la Ley de Presupuestos Generales del Estado y la Ley de Vivienda".

Es decir, que se desencallaba la norma que permitirá la intervención del mercado de los alquileres para que ésta incluya "mecanismos de contención o eventualmente bajada de los precios, tanto de los nuevos contratos como de los contratos existentes", como se firmó hace ahora 11 meses y una semana entre el PSOE y Unidas Podemos [consúltelo aquí en PDF]. Pero que los socialistas se resistían a cumplir, alegando que "hay mecanismos mejores para reducir las rentas", según fuentes del Ministerio de Transportes.

El PSOE confía ahora en que el hecho de que la nueva norma estatal vaya a incluir la intervención del mercado para bajar precios por decreto en las zonas declaradas de mercado tensionado, sirva de "paraguas" para la ley catalana. Así lo expresaban fuentes del Gobierno a la salida del Consejo de Ministros.

Curiosamente, un paraguas contra el chaparrón de su propio recurso ante el Constitucional. El pasado mes de junio, era el entonces ministro José Luis Ábalos el que llevaba el texto legislativo catalán al Alto tribunal, alegando "invasión de competencias".

Contactos extraoficiales

El Gobierno, entonces, se apresuraba a aclarar que la presunta inconstitucionalidad no la veía en el contenido de la ley, sino en que la Generalitat se había arrogado competencias del Ejecutivo central. Pero, de inmediato, corría aún más para aclarar que eso no significaba que la ley que negociaban socialistas y morados fuera a incluir la intervención de los alquileres. "Eso nunca lo aceptará el PSOE", explicaba una fuente cercana a Ábalos a este diario hace sólo una semana.

Pero que el PSOE confíe en que con este acuerdo con Unidas Podemos le valga a Esquerra -y de paso, a Bildu- para sumar 18 votos a los 155 del Gobierno en el Congreso, no significa que vaya a ser verdad.

Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, reunido Félix Bolaños, ministro de la Presidencia.

Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, reunido Félix Bolaños, ministro de la Presidencia. Moncloa

Las fuentes de Esquerra consultadas por este diario aclaran que "los equipos técnico y político" que salieron de la cita entre Rufián y el ministro Félix Bolaños el pasado 21 de septiembre "aún no se han reunido". Que los de los números, "no han recibido ningún detalle de los Presupuestos", pero ya han pedido a "los territorios" en Cataluña que manden a la sede central de ERC sus demandas para las cuentas públicas de 2022.

Y que el equipo político está a la espera de una llamada. "Claro que hay contactos discretos", apuntan fuentes del PSOE, "no todo se hace de manera oficial". Y en todo caso, el tocho amarillo con las cuentas públicas del año que viene aún no ha llegado a la Cámara Baja. De hecho, ni siquiera se ha aprobado en Consejo de Ministros: se hará este jueves en una reunión extraordinaria.

"Estamos muy lejos"

Así que las conversaciones son para generar un ambiente de entendimiento, explica Esquerra, mientras las fuentes del PSOE afirman que "ese ambiente ya existe y, aunque habrá tiras y aflojas, no habrá problemas para aprobar los Presupuestos".

Pero no dice lo mismo el aliado independentista catalán: "Para empezar, estamos muy lejos en varias cuestiones, como la Ley Audiovisual, que es muy importante, o la reforma de las pensiones, en la que nos pondremos muy serios".

Y para demostrar que el desencuentro no es mera pose, dos pruebas. La formación republicana presentó una enmienda a la totalidad contra la Ley de Memoria Democrática de Bolaños -el negociador de Pedro Sánchez- y este mismo martes registraba otra contra la de Convivencia Universitaria, de Manuel Castells -la cuota catalana de Podemos-.

Este martes, EL ESPAÑOL ya informaba de que en su cita de hace dos semanas, Rufián le transmitió a Bolaños que para ERC, hoy en día, el estímulo está más en romper con el PSOE que en mantener el entendimiento. "No apoyaremos gratis los Presupuestos", advertía, dejando claro que ya una vez, en 2019, hicieron caer el Gobierno de Pedro Sánchez rechazando sus cuentas públicas.

Sin alternativa

Las fuentes consultadas por este diario explican los términos de la conversación. "El ministro suele decirnos que no tenemos más remedio, que no podemos hacer otra cosa que apoyarles". Pero que el PSOE no ha caído en que, ahora mismo, ERC "no puede seguir confiando sin más, sin resultados tangibles que mostrar a los votantes" y que lucir ante Junts, "que tener a la oposición dentro del Govern como supuesto socio".

Los republicanos mantienen su disposición a negociar, pero quieren ser escuchados, "en una negociación seria" y que se atiendan sus demandas políticas en las cuatro normas antes citadas -pensiones, audiovisual, universidades y memoria-. Y sobre todo, se niegan a "caer en un clásico del PSOE, que es dilatar el inicio de la negociación y luego apretar el acelerador".

Este año, al menos, saben que el PSOE no tiene alternativa, porque Ciudadanos ya se ha autodescartado. Eso también se lo recordó Rufián a Bolaños. Pero han pasado dos semanas...