Óscar Puente, alcalde de Valladolid (PSOE) y partidario de Pedro Sánchez.

Óscar Puente, alcalde de Valladolid (PSOE) y partidario de Pedro Sánchez. Silvia P. Cabeza

Política PRIMARIAS EN EL PSOE

"Ganar en Andalucía no es determinante, Zapatero no ganaba en León y fue presidente"

Óscar Puente, alcalde de Valladolid: "Es evidente que no había un Gobierno alternativo al de Rajoy"

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Óscar Puente (Valladolid, 1968) asegura haber llegado a la cima de su carrera. Es alcalde de su ciudad desde 2015 y gobierna gracias al concurso de otros dos partidos, entre ellos Podemos. Esta Semana Santa recibe a no menos de 13 embajadores de países extranjeros, obnubilados por la solemnidad de sus procesiones. Puente, abogado de profesión, se implica al 100% en los festejos porque considera su deber representar a sus vecinos, muy volcados en unos días que sirven para promocionar la ciudad. Pero su fe verdadera está en el PSOE. Le viene de familia. 

"Soy hijo y nieto de militantes socialistas. Mi abuelo era funcionario de este Ayuntamiento", recuerda en su despacho. Su escritorio parece de juguete por las dimensiones de una suntuosa estancia de techos altos, que él apenas ha cambiado por respeto a la historia del edificio, que preside la plaza mayor. "Mi abuelo fue condenado al paredón, pero lo salvó un amigo. Acabó pasando tres años en la cárcel", explica.

Entrevista a Óscar Puente

Su vinculación con el PSOE es tal que le cuesta elegir una etapa histórica con la que se sienta más conectado. No sería nunca la actual, eso lo tiene claro. Puente, uno de los más ardientes partidarios de Pedro Sánchez, teme por el futuro de su partido si no gana su candidato, que confía en él como uno de sus principales portavoces. Pero también tiene claro que quiere que pierdan aquellos que forzaron su salida. A ellos les atribuye unas formas anticuadas de hacer política y la deriva ideológica del partido. "La apuesta del PSOE se ha diluido demasiado en una conservadora. Cuando aceptas la agenda neoliberal con matices, piensas que los recortes son más o menos inevitables y que el mantenimiento del estado del bienestar se va a ver afectado, tu diferencia con la derecha no es tanta".

¿Cree que el PSOE tiene una agenda neoliberal?

La socialdemocracia europea la ha aceptado con matices. En este momento, con la excepción de Portugal, no hay en marcha ningún proyecto de izquierdas que se distinga netamente del de la derecha. La frase de Zapatero "Me cueste lo que me cueste" fue en 2010 el pistoletazo de salida de unas medidas que no han sido comprendidas por la ciudadanía porque no eran coherentes con nuestro proyecto político. Ese es el problema de raíz. Otro es la adaptación a los nuevos tiempos. Hay nuevas políticas para las que el PSOE no se ha adaptado bien. Hoy mismo vemos que se cuestionan las consultas a los militantes. ¡Como para ponerse en una plaza a recabar opiniones de los vecinos!

"En 2010 no estábamos donde debíamos"

¿Cuándo cree que el PSOE dejó de ser netamente de izquierdas? ¿Con Zapatero en 2010?

Ha habido varios avisos. En los 80, con nuestro divorcio de UGT. Luego se cargaron a [Josep] Borrell. A partir de mayo de 2010 hay cosas que claramente chirrían y no son compatibles con un proyecto de izquierdas. Por ejemplo, la reforma constitucional, que ha tenido unas consecuencias funestas que yo vivo en primera persona. La Ley de estabilidad presupuestaria es hija de esa reforma. Tengo superávit en el Ayuntamiento y no puedo invertir porque hay una ley que me lo prohíbe. Pero hay otras, quizás más anecdóticas o simbólicas, como indultar a un banquero [Alfredo Sáenz, del Santander] a unos días de dejar el Gobierno. No estábamos donde teníamos que estar.

¿Podemos representa hoy mejor ese espíritu socialista de los 80 que el propio PSOE?

Podemos no ha conseguido suplantar al PSOE. Hay una respuesta social importante, pero como instrumento es decepcionante. Liderado por Pablo Iglesias se encamina a la Izquierda Unida de toda la vida. No da la sensación de que tenga la capacidad de ser mayoritario.

La semana pasada, Podemos tumbó los presupuestos del Gobierno socialista de Castilla-La Mancha. ¿Son un socio fiable para su partido?

No conozco la realidad de Castilla-La Mancha, pero puedo hablar por mi experiencia. Cuando he necesitado los votos de Podemos para los presupuestos municipales, los he tenido. Y también los de Ciudadanos y un concejal independiente. Eso quiere decir que tampoco me he dejado tantos pelos en la gatera.

Cuando tienes un aliado tienes que hacerlo cómplice. Hay Comunidades, como Aragón o Castilla-La Mancha, en las que eso está faltando

¿No ha sabido negociar Page con Podemos?

Es lo que me falta saber. No sé si el acuerdo estaba cerrado y se han encontrado con una sorpresa. Sí digo que cuando tienes un socio, tienes que ser muy respetuoso con él. Cuando tienes un aliado tienes que hacerlo cómplice. Hay Comunidades, como Aragón o Castilla-La Mancha, en las que eso está faltando. En otras, como la Comunidad Valenciana, se les trata de tú a tú y el Gobierno funciona. Desde fuera, la sensación que se da es la de un PSOE más totémico y hegemónico. Más de antes.

El "rojo" de Pedro Sánchez

¿Hay de verdad un problema ideológico en el PSOE? ¿Hay socialistas más de izquierdas y otros más cercanos a la derecha?

Hay un problema ideológico cuando a un candidato se le califica peyorativamente como rojo [lo hizo Javier Lambán, presidente de Aragón, sobre Sánchez]. Eso no lo había oído en mi vida dentro del PSOE. Hay compañeros que han perdido la perspectiva.

¿Susana Díaz tiene una agenda neoliberal?

No digo que el PSOE tenga una agenda neoliberal sino que esa agenda se ha impuesto en Europa. Igual que a la derecha en los 80 asumió el Estado del bienestar, la izquierda no tiene ahora una alternativa clara a la agenda neoliberal. ¿Qué alternativas ha puesto la izquierda sobre la mesa con carácter práctico contra los recortes en sanidad, por ejemplo?

El Gobierno tiene que ser completamente autónomo. Veo que hay compañeros encantados de hacerse la foto con Patricia Botín, pero ese no es el estilo de un gobernante de izquierdas. Pedro Sánchez está libre de toda atadura

Interpreto que usted sí combate esa agenda neoliberal desde su Ayuntamiento.

Tenemos las competencias que tenemos, pero le pondré un ejemplo. Hemos recuperado el gasto social del PP en 2008. Desde entonces ha habido un recorte de un 30% y nosotros lo hemos recuperado en dos años. Cuando llegamos al Ayuntamiento, abrir los comedores escolares en verano parecía un sacrilegio, pero había niños que no comían. Los abrimos en 15 días. Hemos apostado por hacer público de nuevo el sistema de gestión del agua, algo que está provocando una guerra contra este Ayuntamiento de la empresa, con el auxilio del Ministerio de Hacienda. Yo defiendo la empresa privada, he trabajado 20 años como abogado. Pero cuando se está en el Gobierno, no pueden gobernar las empresas. El Gobierno tiene que ser completamente autónomo. Veo que hay compañeros encantados de hacerse la foto con Patricia Botín, pero ese no es el estilo de un gobernante de izquierdas. En ese sentido, la candidatura de Pedro Sánchez me da una gran tranquilidad, porque está libre de toda atadura. Nunca un candidato ha tenido tanto margen, por unas razones o por otras.

"Sánchez era más convencional"

“Por unas razones o por otras”. Hace dos años, Sánchez sí buscaba la complicidad de las empresas.

Sí, hace dos años era más convencional.

¿A cuál nos tenemos que creer? ¿A la última versión? ¿Al que pactó con Ciudadanos?

Ya sabes que uno es uno y su circunstancia y las de Pedro Sánchez han cambiado enormemente. Tenemos que quedarnos con el de ahora, una persona muy autónoma, rodeada de la gente más sana que tiene el PSOE. Tiene credibilidad, ha cumplido con la palabra que dio a los ciudadanos, se ha despojado de su cargo y se ha ido al paro.

En varias entrevistas ha señalado que hay intereses económicos que pretenden influir en el PSOE. ¿A qué se refiere?

Para ese modelo, Pedro Sánchez es una clara amenaza. Parece que no gusta el modelo de Portugal y sí el de Francia, donde Manuel Valls y François Hollande se han venido abajo, pero yo creo que es un error. Si el PSOE pica ese anzuelo, será el inicio de su propio fin. Surgirán otro partidos y marcarán la agenda de la izquierda.

¿Hay medios que tienen a Pedro Sánchez en su lista negra?

He leído editoriales en diarios muy conocidos de este país que no recordaba haber leído en la prensa más de derechas de España. Eso nos da una pista de por dónde van los tiros. Hay un tipo de periodismo muy condicionado por su cuenta de resultados y por su deuda. Al final todo nos lleva a lo mismo. Hay empresas que pretenden mandar en los medios y también en la política. Y no lo podemos consentir.

¿Los medios tratan mal en general a su candidatura?

No, los hay que nos tratan mejor y peor. Creo que hay más libertad en el ámbito digital. Quizás es la prensa de papel y los grandes grupos mediáticos los que aceptan a regañadientes nuestra propuesta.

Sánchez no da una rueda de prensa desde el 26 de septiembre y desde que dejó de ser secretario general sólo ha concedido dos entrevistas. ¿Es normal?

Ya sabes el refrán. Gato escaldado, del agua templada huye. No ha recibido un buen trato de los medios. Creo que tiene cierta prevención, pero también creo que está midiendo los tiempos. Ahora su prioridad es la comunicación directa con los militantes. Cuando se vaya aproximando la votación, creo que administrará su relación con los medios de otra manera. Pero este proyecto es muy coral. Se está viendo un nuevo equipo y un nuevo PSOE. En esta candidatura no hay personalismos.

"Patxi López no se opuso a la abstención"

¿No hay personalismos? La renuncia al acta de diputado de Sánchez o su apuesta por un Gobierno alternativo es clave. De hecho ustedes dicen que Patxi López, que se opuso a la abstención, no puede representar eso porque no es Pedro Sánchez.

No se opuso. De hecho, se abstuvo.

Como Adriana Lastra y José Luis Ábalos, coordinadores de la campaña de Sánchez.

Pero ellos no se presentan. Es distinto encabezar que acompañar. 

¿Se retirará Patxi López?

No lo creo.

¿Porque tiene un pacto con Susana Díaz?

Cuando oigo decir: “Componendas no, llegaré hasta el final”, me digo que si hubiera alguna componenda, sería precisamente esa. La retirada de Patxi López a quien perjudica es a Susana Díaz. En su candidatura distingo dos ámbitos: un círculo más cercano a él y otro más abierto que le apoya porque cree que es la mejor opción.

El equipo de Patxi López estaba con Sánchez.

No hay más que ver que para ellos pasarse de Pedro a Susana de golpe era un poco complicado y necesitan una solución de transición. Lo que aparenta esa iniciativa es un camino hacia Susana sin que sea demasiado brusco. Patxi no ha dicho nada de las declaraciones de Miguel Ángel Heredia y no cuestiona ninguna de las decisiones de la Gestora. Lo que quiere es no molestar a una de las candidaturas. Sabe que no va a ganar y aún así va adelante porque pretende ejercer de árbitro de la contienda. Y yo creo que los votos potenciales de Patxi se le restan en buena medida a Pedro Sánchez. El que el 1 de octubre estaba con Pedro Sánchez a muerte, ¿qué razones tiene para cambiar? Tienen unas intenciones distintas a las que manifiestan.

El alcalde de Valladolid, en el Ayuntamiento, un edificio de 1908.

El alcalde de Valladolid, en el Ayuntamiento, un edificio de 1908. Silvia P. Cabeza

Ha dicho que el PSOE ha dejado de ser democrático.

Desde el 35 congreso [en el 2000] he formado parte de un grupo de militantes que ha pedido cuatro cosas: primarias, listas abiertas, incompatibilidades y limitación de mandatos. No hay listas abiertas ni limitación de mandatos, algo hemos hecho en cuanto a incompatibilidades y las primarias se han abierto paso muy a regañadientes. Hay gente en el PSOE que no se atreve a decirlo abiertamente pero creen que las primarias son un problema y no una solución.

Hay unas personas que creen que su opinión tiene que tener un peso específico distinto. Esa es la base de la falta de democracia. Eso nos lleva a planteamientos oligárquicos.

¿Por qué?

En el fondo, hay unas personas que creen que su opinión tiene que tener un peso específico distinto. Esa es la base de la falta de democracia. Eso nos lleva a planteamientos oligárquicos. Las bases empujan, quieren primarias y decidir. Cuando de las bases emana una legitimidad que confronta con lo que esos pocos piensan, pasa lo que ha pasado ahora. No es la primera vez. Pasó con Borrell. Cuando los militantes eligieron a Borrell, los que tenían todo planificado para que fuera Almunia no lo vieron bien y le pusieron el cianuro. Los que no vieron bien que Pedro Sánchez fuera un líder autónomo sacaron el puñal y se lo clavaron. Por eso el PSOE también está en una encrucijada democrática. No es una disyuntiva entre democracia representativa y directa. Eso es una falacia, no son incompatibles y las vemos en todas las sociedades avanzadas. Lo que no puede haber es un conflicto entre ambas.

¿En qué momento han entrado en conflicto en el PSOE? ¿Cuál ha sido la votación de la militancia que no se ha respetado?

No hubo lugar a ella.

Porque Pedro Sánchez no convocó una consulta a la militancia sobre la abstención.

No le dieron opción.

¿No tuvo la opción de hacer una consulta a la militancia sobre la abstención en vez de un congreso extraordinario en tres semanas?

¿Y cuál es la diferencia? En ese congreso se dirimirían las dos cosas: el liderazgo y el proyecto político, que era lo que se cuestionaba. Nunca se ha visto en el PSOE que determinados referentes y líderes autonómicos se hayan paseado por las radios y televisiones de este país cuestionando el liderazgo del secretario general en plena campaña electoral de las elecciones gallegas y vascas. Bastante paciencia tuvo. Había que convocar ese congreso.

"El país avanza a pesar del PP"

¿En 20 días en pleno bloqueo del Gobierno?

¿Y dónde está el desbloqueo del país? Llegamos a mayo sin Presupuestos. Para lo que ha servido el desbloqueo es para que Rajoy cese a los fiscales que le están investigando en Murcia. El país avanza a pesar del PP, no gracias a él, por lo tanto este país sigue en la misma situación. El desbloqueo se hace con todas las de la ley, no quitándose de en medio.

¿Hubiera preferido terceras elecciones?

Indudablemente. No me duelen prendas en decirlo.

Pero usted defendió la abstención. Condicionada, pero abstención.

Y Pedro también lo barajó. Se fue a hablar con Rajoy y éste le dijo que se tenía que abstener ‘por el artículo 33’. Y luego con los Presupuestos. Salió espantado de Moncloa, porque Rajoy le dijo que tenía que pasar por debajo del futbolín, darle un cheque en blanco y que durase cuatro años.

La abstención no era una opción, según usted. Pero el Gobierno alternativo era complicadísimo.

Sín duda.

"A las terceras elecciones tendremos que ir"

¿Entonces?

Terceras elecciones. Porque a esas terceras elecciones, sean cuando sean, vamos a tener que ir. Hubiéramos ido con la credibilidad que no tenemos ahora. Si mañana Susana Díaz fuera secretaria general y, en buena lógica, candidata a las elecciones, cuando le diga a los ciudadanos que la voten para que no gobierne la derecha, ¿cuál es su credibilidad?

Ella dice que haber ganado en Andalucía es un aval. Cuando más lejos está el PP del PSOE es cuando es derrotado.

Cuidado, porque se habla de los peores resultados de otros compañeros con el peor en Andalucía. El peor. Ganar en Andalucía no es determinante. Puedes ganar en Andalucía y no en el resto de España. Zapatero no ganaba en León y fue presidente a la primera. Yo soy un buen alcalde de Valladolid, pero si me presento a mi comunidad, a lo mejor no vendo un peine.

Puede que ganar no sea el único criterio, pero en general, perder suele serlo para medir a un político. Si pierdes las elecciones, tienes un problema.

Rajoy perdió dos veces antes de ser presidente, como Aznar y Felipe González. Yo fui dos veces candidato y a la primera me pegué un galletón impresionante. ¿Era todo culpa mía? Seguramente no, pero si el partido no me hubiera dado una segunda oportunidad, no estaría aquí sentado. A Sánchez le hemos pedido que fuese la solución mágica en el peor momento. Así no funcionan las cosas. No podemos dedicarnos a quemar líderes. La derrota electoral se produjo cuando había partidos nuevos que habían cambiado todo y con porcentajes similares a los de unas elecciones, las europeas de 2014, que se celebraron cuando apenas existían. Puestos en perspectiva, los resultados no han sido tan terroríficos.

Puente, en las escaleras del Ayuntamiento que a menudo utiliza para fotos de grupo.

Puente, en las escaleras del Ayuntamiento que a menudo utiliza para fotos de grupo. Silvia P. Cabeza

Si Sánchez es secretario general, ¿presentará una moción de censura para intentar formar el Gobierno alternativo que no le dejaron?

Depende de si hay una mayoría alternativa. Yo no la veo, porque el PNV y los partidos que apoyan los presupuestos suman 175 diputados. No lo veo.

Entonces, para este viaje no hacían falta estas alforjas. Si Pedro Sánchez gana para mantener a Rajoy en la Moncloa, ¿de qué sirve su victoria?

Antes de la abstención, no había presidente y las terceras elecciones estaban encima de la mesa. A mí no me parecen un sacrilegio. Sé de muchos votantes míos que me dicen: “Prefiero ir a votar todos los domingos que ver a Rajoy de presidente”. Y si los votantes le ponen ahí, le han puesto, pero no lo pone el PSOE. ¿Es tan difícil de entender? ¿Alguien se imaginaría que en idénticas circunstancias el PP hubiera apoyado al PSOE? ¡Ni harto de vino! Hay quien dice que el PP hubiera sacado 20 diputados más. Pues que hubiese gobernado con ellos, pero no con mi apoyo.

¿A usted le hubiera sido sencillo explicarles a los ciudadanos de Valladolid que el Gobierno alternativo iba a depender de partidos independentistas catalanes?

No, pero no estuvo nunca encima de la mesa.

Es evidente que no había un gobierno alternativo claro. Negarlo es negar la evidencia.

Entonces, no era posible el Gobierno alternativo.

El Gobierno alternativo que hubiera sido bonito para este país hubiera sido el formado por PSOE, Podemos y Ciudadanos. Pero no estuvieron a la altura. Es evidente que no había un gobierno alternativo claro. Negarlo es negar la evidencia. Con los independentistas nunca hubo una opción. Ni negociaciones.

¿Habría que suprimir el Comité Federal para evitar que la voz de unos pocos pese sobre la de los militantes, como usted lamenta?

No, tiene que existir y tiene que haber un órgano de control de la Ejecutiva. Pero, ¿cómo se confecciona? Generalmente, en un congreso, tras elegir a un secretario general y hacer la Ejecutiva. El Comité se hace por la noche y entre tres o cuatro. Eso no puede ser. Los criterios de elección tienen que ser otros para que sea la voz de los militantes

Está habiendo muchos excesos verbales. Usted mismo ha criticado las palabras de Miguel Ángel Heredia en una reunión de las Juventudes Socialistas o algunos tuits. ¿Se están cruzando algunas líneas evitables?

Más que preguntarse si el debate es caldeado deberíamos preguntarnos por qué. ¿De dónde viene todo esto? De lo que pasó el 1 de octubre y lo que lo precedió. No hay más que entrar en las sedes. He visto a militantes de 70 años llorar de impotencia y de rabia, sentirse traicionados por regalarle un Gobierno al PP. Yo lo que quiero saber es cómo van a gestionar eso más que impedir que esa rabia aflore.

¿Llamar golpistas o traidores a los miembros del Comité Federal a favor de la abstención es libertad de expresión o un exceso? ¿Usted cree que son traidores los que dimitieron de la Ejecutiva para forzar la marcha de Pedro Sánchez?

Soy un responsable político y, aunque soy muy claro, trato siempre de expresarme con prudencia. Pero eso no se le puede pedir a un militante de base. Para muchos de ellos, ese es el calificativo que merecen. Que no lo entiendan demuestra hasta qué punto están inhabilitados para liderar el PSOE. ¿Cómo no voy a entender yo a un militante que dice que se siente traicionado?

Me gustaría saber si además de entenderlo, lo comparte.

¿Emplearía ese calificativo? No, por una cuestión de responsabilidad. Tengo herramientas para expresar una opinión más fría o racional. Pero no puedo desentenderme de lo que piensan miles de militantes.

En realidad, ya ha utilizado esas expresiones. En un artículo en 20 Minutos hablaba de "golpe de Estado".

Esa expresión es de Pepe Borrell, no mía.

A “los traidores no los elegí yo. Lo hizo el propio Pedro. Espero que haya aprendido”, tuiteó.

Traidores no, desleales. Supongo que respondía a una pregunta que utilizaba a ese término. No es fácil en la vida distinguir a las personas, pero creo que Pedro ha aprendido a configurar equipos en función de una base diferente.

Si le preguntaba por los excesos verbales es porque tiene que ver con el día después. Hay quien no ve a Óscar Puente trabajando mano a mano con Susana Díaz, si es que gana. ¿Qué garantía hay de que al día siguiente habrá unidad, gane quien gane?

El tiempo dirá, pero a mí me interesa más la unidad del partido con su masa social, con el electorado. De nada vale un partido muy unido internamente si fuera nadie lo comparte. Hay quien vende la unidad. Yo no tengo esa idea. Es importante que salga elegido Pedro Sánchez y lo que él representa, pero también que lo que pasó el 1 de octubre no vuelva a suceder y que quienes pusieron eso en marcha salgan claramente derrotados de este congreso. Hay un secretario general que cumplió su palabra. Y otros que se lo cargaron por ello. No pueden estar en el mismo plano.