María Dolores de Cospedal comparece en la comisión de Defensa.

María Dolores de Cospedal comparece en la comisión de Defensa. Paco Campos EFE

Política

El perdón en diferido de Cospedal por el Yak traslada la presión sobre Rajoy

Las familias de las víctimas y la oposición reclaman un gesto del presidente en la gestión de la tragedia.

Catorce años de la tragedia. Si las familias de las víctimas del Yak-42 calificaban de "oro puro" que María Dolores de Cospedal asumiese el dictamen del Consejo de Estado que ponía en entredicho la gestión de Defensa, el "perdón" que la ministra entonó este lunes en el Congreso de los Diputados supuso "un paso más" en el reconocimiento de la mala praxis del Ministerio. Ahora, aquellos que perdieron a sus seres queridos -al igual que la oposición en bloque- traslada la presión al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a quien le exigen varias medidas para su "restitución moral".

Cospedal pide perdón por el Yak-42

Rajoy ya mencionó la palabra "perdón" en una intervención televisiva en 2009, pero las familias de las víctimas nunca se lo habían escuchado decir a ningún responsable del Gobierno hasta este 2017, prácticamente 5.000 días después del accidente en el que perdieron la vida 62 militares españoles. "La palabra 'perdón' ha quedado prostituida estos días, porque no es algo que se pida, sino que se da", lamentaba la portavoz de la Asociación Víctimas del Yak-42, en una rueda de prensa improvisada en el hall de la Cámara, todavía con las disculpas de Cospedal resonando con fuerza.

"Pedimos al presidente del Gobierno un homenaje en el aniversario de la tragedia. Tiene que haber un desfile de los compañeros que quieran desfilar por los fallecidos. Porque nunca nadie con uniforme ha honrado su memoria", trasladó Ripollés a Rajoy. "No queremos verdades a medias, pero es un paso más para que las familias podamos empezar a cerrar lo sucedido", añadió Miguel Ángel Sencianes, presidente de la Asociación.

El papel de Rajoy en la gestión de la tragedia

María Dolores de Cospedal afrontaba en la comisión de Defensa un momento decisivo en su trayectoria política. La ministra se sentaba por iniciativa propia en la Cámara en un acto que rompía lo excepcional: pocas veces una comisión de esta materia había despertado tanta expectación mediática y política, ni tampoco es habitual -fue necesario redactar una excepción para que asistieran los familiares de las víctimas- que haya público en estas comparecencias.

Pero Cospedal, además de ministra, es la secretaria general del PP, y también tenía en su carpeta las explicaciones sobre el papel de su partido en este episodio. En ningún momento habló de Federico Trillo, quien dirigía su Ministerio cuando el Yak-42 se estrelló en las inmediaciones de Trebisonda (Turquía). Ni tampoco habló del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuyo nombre fue citado en varias ocasiones por los representantes de la oposición.

"Nuestro grupo propone que cuando se produzca esa resolución del dictamen sea el presidente del Gobierno el que pida disculpas y perdón por las implicaciones", inquirió el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando. "Espero que también escuchemos a Rajoy pedir perdón", añadió el líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias. Valoraciones similares se hicieron desde Compromís, ERC, PNV y PdeCat (la antigua Convergència).

Tensión por Bárcenas 

Otro nombre que María Dolores de Cospedal no quiso citar fue el de Luis Bárcenas, aunque algunos partidos de la oposición -especialmente Unidos Podemos- pidiesen a la ministra que aclarase si el extesorero pagó "en dinero B" a los abogados de los militares juzgados por la tragedia: "Sería ignominioso y una vergüenza, es una barbaridad", lamentó la ministra de Defensa.

Cospedal tampoco quiso hacer valoraciones sobre si hubo algún enriquecimiento personal en el dinero destinado a pagar el vuelo del Yak-42 y los seguros correspondientes: "Debemos tener cuidado porque son temas con una gran influencia humana".

"Nunca se pagaron los 149.000 euros"

Pablo Iglesias (Unidos Podemos) y Gabriel Rufián (ERC) emplearon su tiempo para lanzar, cada uno de ellos, una batería de preguntas dirigida a Cospedal; buena parte de ellas se centraron en los contratos y en las subcontratas que llevaron a los 62 efectivos españoles a volar en el avión siniestrado: "¿Cómo es posible que el Gobierno pague 149.000 euros y la empresa que fletó el vuelo cobre solo 38.500?", preguntó Iglesias.

Según explicó la ministra de Defensa, papeles en mano, nunca se pagó esa cantidad: "Esos 149.000 euros no se llegaron a pagar porque no se giró la factura", desveló Cospedal.

La ministra, además, afirmó que las posibles reclamaciones económicas de las familias ya habían sido "suficientemente satisfechas", e insistió en que la principal motivación de su comparecencia era la reparación moral a las familias de los fallecidos: "Tenemos la obligación moral de honrar la memoria de las víctimas, soldados españoles, que fallecieron en la tragedia del Yak-42 y pedir un justo y digno reconocimiento".