La estética separatista se adueñó de la Patum de Berga.

La estética separatista se adueñó de la Patum de Berga.

España

El vídeo que muestra cómo la estética nazi se apodera de Cataluña

"¡Os queremos en casa!". "¡Estamos con vosotros!". "¡Libertad!". Las proclamas separatistas hacen latir el corazón de Berga. El municipio barcelonés celebra su Patum, fiesta declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, en pleno éxtasis nacionalista.

La estética, que recuerda a la de la Alemania de los grandes mítines de los años 30, de las cervecerías de Múnich y las plazas de ciudades como Núremberg, engulle hasta la esquina más recóndita de esta localidad de 16.000 habitantes. La consigna es precisa: clamar por la liberación de los políticos presos que han proyectado el desafío soberanista.

El vídeo recoge la escena insólita. La plaza del pueblo, atestada. No sólo de gente, también de estética amarilla, la que reivindica la liberación de los políticos presos. Los familiares de estos tienen un lugar reservado y privilegiado, en el balcón presidencial. Es la materialización del ya famoso "las calles serán siempre nuestras", mantra que sacude Cataluña desde el pasado 1 de octubre.

Los familiares de los políticos encarcelados reducen la situación a una cuestión de "derechos civiles y democráticos". Así lo define Pol Leiva, sobrino de Jordi Cuixart y portavoz de los familiares. Pronto se llega al momento solemne: en unanimidad se entona Els Segadors. Esa es la escena que recoge este vídeo:

Patum de Berga

Maite Pagazaurtundúa, eurodiputada de UPyD, reflexiona que la escena supera a lo vivido en los años más duros del País Vasco:

La asistencia de Torra

La Patum ocupa el espacio central en el calendario de Berga, siempre coincidiendo con la celebración del Corpus Christi. La fiesta se caracteriza por su intensa escenografía: bailes de figuras, juegos con fuegos y otros artificios. 

Este año, todo esfuerzo ha quedado supeditado a la reivindicación separatista. Más concretamente en exigir la liberación de los políticos presos. En ese culmen reivindicativo no podía faltar el nuevo president, Quim Torra, quien firmó en el libro de visitas del Ayuntamiento: "Vivimos momentos excepcionales. Tenemos presos políticos y exiliados, nuestro derecho de autodeterminación se ha criminalizado". Un mensaje muy similar al que reza la pancarta que desde este sábado cuelga en la fachada de la Generalitat.