El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el martes en el Parlament.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el martes en el Parlament. EFE/Alberto Estévez

España DESAFÍO SEPARATISTA

Las elecciones autonómicas, única salida: Rajoy o Puigdemont las convocarán

Ciudadanos, el PSC y una parte de ERC quieren comicios en Cataluña. Esta puede ser la única salida para el presidente de la Generalitat. 

Las elecciones autonómicas en Cataluña cada día están más cerca. Ciudadanos y el PSC las reclaman abiertamente. Y es un secreto a voces que una parte de ERC quiere ir a las urnas para deshacer el pacto con el PDeCAT y convertirse en fuerza hegemónica. La duda es ahora mismo quién convocará los comicios catalanes. Las opciones son dos: que lo haga Carles Puigdemont o que lo haga Mariano Rajoy si finalmente aplica el artículo 155 de la Constitución y asume esas competencias. 

La profunda crisis política que se vive en Cataluña tras el referéndum del 1 de octubre no tiene una solución sencilla. Ahora mismo vuelve a imperar la incertidumbre, a la espera de que el presidente de la Generalitat responda antes del próximo lunes al requerimiento que le cursó el Gobierno el pasado miércoles. Puigdemont tiene que aclarar si declaró o no la independencia de Cataluña en el confuso pleno del Parlament del pasado martes. Y, en función de su respuesta, llegarán los demás movimientos que parecen abocar a unas elecciones. 

Elecciones en los dos casos

Responda lo que responda Puigdemont, Ciudadanos tiene claro que la única solución son unos comicios autonómicos. Así lo han defendido Inés Arrimadas y Albert Rivera en las últimas semanas. A esta petición se han sumado esta misma semana el PSC de Miguel Iceta y su socio, el PSOE de Pedro Sánchez. Ambas formaciones coinciden en que los catalanes tienen que acudir a las urnas para alumbrar un nuevo Parlament. Y a partir de ahí, vendrá el diálogo político. 

Tanto Sánchez como Rivera han llegado a la misma conclusión: si Puigdemont dijera que ha declarado la independencia y, por ello, el Gobierno se viera obligado a aplicar el artículo 155 de la Constitución, que supone la suspensión de la autonomía, el siguiente movimiento tendría que ser, por fuerza, la convocatoria de elecciones autonómicas por parte del Ejecutivo de Rajoy. Y, si Puigdemont diera marcha atrás y el Gobierno no aplicase el polémico artículo, el presidente de la Generalitat, desacreditado ante los independentistas y sin el apoyo de la CUP, no tendría otra salida que disolver las cortes catalanas y convocar elecciones. 

El fin del matrimonio de conveniencia

A las exigencias de Ciudadanos y PSOE hay que sumar, además, la postura de una parte de Esquerra que desea unos comicios en Cataluña para convertirse en primera fuerza y, casi con toda seguridad, asumir la Presidencia de la Generalitat. La coalición Junts pel Sí fue una suerte de matrimonio de conveniencia entre Convergencia (hoy PDeCAT) y ERC en las pasadas elecciones autonómicas. Su objetivo era lograr una mayoría absoluta que no obtuvieron en 2015, lo que les abocó a depender de la CUP. 

Ahora, todo el mundo sabe en Cataluña que la fórmula de Junts pel Sí está agotada. Sobre todo por las profundas y diversas desavenencias que han ido surgiendo entre los socios durante esta legislatura. Si hay nuevas elecciones, ERC y PDeCAT se presentarán por separado, salvo milagro de última hora. Y, en ese contexto, Oriol Junqueras y sus correligionarios tienen todas las de ganar. Sin ir más lejos, la encuesta de SocioMétrica para EL ESPAÑOL concluye que ERC ganaría con holgura los comicios y se convertiría en la fuerza hegemónica en el Parlament. 

Las hipotéticas elecciones catalanas están en el horizonte desde hace meses. Por ejemplo, los comunes que comandan Ada Colau y Xavi Domènech creían que Puigdemont convocaría los comicios en estas fechas. Sin embargo, los acontecimientos de las últimas dos semanas han desembocado en otro escenario, hasta ahora inédito y lleno de incógnitas, que por fuerza va a aclararse en la próxima semana.