Clasificación de cápsulas farmacéuticas mediante una máquina clasificadora en una línea de producción.

Clasificación de cápsulas farmacéuticas mediante una máquina clasificadora en una línea de producción. iStock

Historias

ETERNAL, la revolución tecnológica que quiere 'limpiar' la huella invisible de los medicamentos en Europa

España y el Reino Unido lideran un proyecto que aplica IA y tecnologías avanzadas para hacer de la farmacéutica un modelo más sostenible.

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Mariana Goya
Publicada

ETERNAL es un proyecto europeo financiado por el programa Horizon Europe que tiene como objetivo reducir el impacto ambiental de los medicamentos a lo largo de todo su ciclo de vida.

Desde su diseño y fabricación hasta su uso y eliminación, la iniciativa impulsa la aplicación de tecnologías avanzadas —como la inteligencia artificial, la fotónica, la química verde y la mecanoquímica— para transformar la industria farmacéutica hacia modelos más eficientes y sostenibles.

La propuesta surge en un contexto en el que la digitalización se ha consolidado como una prioridad estratégica para sectores clave como el sanitario.

En este marco, ETERNAL plantea soluciones prácticas que permiten optimizar los procesos productivos sin comprometer la calidad ni la seguridad de los medicamentos, al tiempo que aborda la huella ambiental del sector farmacéutico.

Aunque a menudo pasa desapercibido para el público general, el impacto ambiental de los medicamentos es significativo. De hecho, diversas investigaciones han detectado la presencia de compuestos farmacéuticos y sus metabolitos en suelos y sistemas acuáticos, lo que plantea riesgos potenciales para los ecosistemas y la salud humana.

Frente a este desafío, ETERNAL apuesta por integrar innovación tecnológica y aplicabilidad industrial para ofrecer respuestas concretas.

España desempeña un papel clave dentro de este consorcio paneuropeo, en estrecha colaboración con el Reino Unido. La participación de empresas tecnológicas como IRIS, con sede en Barcelona, ha permitido trasladar avances científicos al ámbito industrial.

En paralelo, la implicación de socios británicos ha sido determinante para garantizar la escalabilidad y el impacto real de las soluciones desarrolladas.

Inspección de cápsulas antes de la producción.

Inspección de cápsulas antes de la producción. iStock

Entre las entidades del Reino Unido destacan AstraZeneca, Britest, Quotient Sciences y el UK Centre for Ecology & Hydrology.

Cada una aporta capacidades específicas que han contribuido al desarrollo del proyecto. AstraZeneca, por ejemplo, ha ofrecido su experiencia en producción farmacéutica a gran escala, mientras que Britest ha facilitado talleres de cocreación que han permitido alinear las necesidades de la industria con las capacidades tecnológicas disponibles.

Quotient Sciences ha participado en la validación de plataformas flexibles basadas en tecnologías analíticas de proceso, y el UK Centre for Ecology & Hydrology ha desarrollado evaluaciones avanzadas de riesgo ambiental.

Gracias a esta colaboración, ETERNAL ha puesto en marcha seis casos de estudio industriales en los que se han probado mejoras concretas en eficiencia, reducción de residuos y sostenibilidad. Los resultados reflejan avances medibles y evidencian el potencial de la cooperación internacional para acelerar la transición hacia una industria farmacéutica más responsable.

Uno de los desarrollos más relevantes proviene de IRIS, que ha diseñado herramientas digitales capaces de monitorizar en tiempo real los procesos de fabricación mediante sensores fotónicos y modelos basados en IA.

Estas soluciones permiten optimizar el uso de recursos, reducir residuos y garantizar estándares elevados de calidad. Porque, tal y como explica su cofundadora y directora, Oonagh Mc Nerney, "poder aplicar nuestros avances en fotónica e inteligencia artificial para hacer más sostenibles los procesos industriales complejos encaja plenamente con nuestra visión de innovación responsable".

El proyecto también tiene una dimensión estratégica, ya que genera información útil para empresas y responsables políticos. En particular, analiza cómo los cambios en los procesos productivos influyen en la huella ambiental de los medicamentos, ofreciendo modelos replicables para el conjunto del sector farmacéutico europeo.

Entre las tecnologías desarrolladas destacan los gemelos digitales y los sistemas de monitorización predictiva, que permiten a las compañías modernizar sus instalaciones sin comprometer la seguridad ni la calidad. Estas herramientas representan una vía para acelerar la adopción de prácticas sostenibles en la industria.

Coordinado por AIMPLAS, el Instituto Tecnológico del Plástico con sede en Valencia, el proyecto reúne a 16 organizaciones de distintos países europeos. Su enfoque colaborativo ha sido clave para integrar capacidades científicas, tecnológicas e industriales en un mismo marco de actuación.

Y es que, en palabras de Patrick Vallance, ministro de Estado de Ciencia, Investigación e Innovación del Reino Unido, "la estrecha colaboración entre socios de España y el Reino Unido está convirtiendo la investigación y la innovación de primer nivel en un impacto real a través de Horizonte Europa".

Además, subraya la necesidad de mantener estas alianzas para afrontar retos comunes en ámbitos como las ciencias biomédicas o la energía limpia.