Daudet recrea un costado de la más actual realidad: el de mujeres sujetas a una dependencia emocional; desde el rigor de una prosa que si quizá se exceda en intensidad lírica da prueba de una sensibilidad experimentada. El argumento podría someterse al siguiente esquema: mujer joven, sin otra experiencia que un cúmulo de carencias esenciales, desvalida y de extraordinaria sensibilidad artística, se enamora de un virtuoso de la música, de temperamento absorbente, que se fascina por su "belleza y su desamparo" y se impone en su vida hasta anularla. La historia de Soledad Torrent, la protagonista, guarda cierta semejanza con la de Camille Claudel y con muchas otras, no por anónimas menos trágicas. Aunque a ésta se le pueda reprochar cierto maniqueísmo en el trazado de los personajes.
La ubicación en el París de los años cincuenta, territorio que acoge el exilio de los protagonistas: ella, hija de un anarquista español y él un "ruso apátrida", amplía la perspectiva del relato amoroso a la realidad socio-política de la Europa posterior a la segunda guerra mundial. Este enfoque, impregnado de la doctrina de Leonardo -"La perspectiva en un cuadro es como la memoria en el ser humano: le da profundidad histórica al primer plano, y le quita lo chato de la inmediatez, la superficialidad"- sitúa en la lejanía la razón de ser de cada uno. Y desde ella se sugiere la idea más lograda de ese enfoque: las distintas formas de "exilio" que sufre la protagonista: exiliada de sus afectos, de su país, de su pasión por la pintura, de sí misma.
La ubicación en el París de los años cincuenta, territorio que acoge el exilio de los protagonistas: ella, hija de un anarquista español y él un "ruso apátrida", amplía la perspectiva del relato amoroso a la realidad socio-política de la Europa posterior a la segunda guerra mundial. Este enfoque, impregnado de la doctrina de Leonardo -"La perspectiva en un cuadro es como la memoria en el ser humano: le da profundidad histórica al primer plano, y le quita lo chato de la inmediatez, la superficialidad"- sitúa en la lejanía la razón de ser de cada uno. Y desde ella se sugiere la idea más lograda de ese enfoque: las distintas formas de "exilio" que sufre la protagonista: exiliada de sus afectos, de su país, de su pasión por la pintura, de sí misma.