Novela

Cabo de hornos

José M. Pérez Álvarez

Publicada

Dvd, 2005. 191 páginas, 11’50 euros

Si sus novelas anteriores han ido configurando el tejido narrativo de un autor cuyo estilo, imaginativo y personalísimo, se muestra dúctil engullendo referencias de la literatura universal, Cabo de Hornos no defraudará pues es geografía real y mítica al tiempo. Es inquietante, subyugante por retomar la pesadilla kafkiana, por envolverla el asfixiante calor que respira el "extranjero" camusiano, por recordar el despertar a la presencia del dinosaurio de Monterroso, y a todo lo que ha ido concertando la idea de que el mundo, con la presencia de determinados fantasmas, se vuelve menos ancho y menos ajeno. Todo sumado da un relato de corte personal y a la vez universal, contado a golpe de ironía por la socarronería de un narrador que arguye discursos con un libre estilo indirecto libre y un propósito argumental bien diseñado, resuelto como un relato de intriga. Sólo se le puede reprochar que apabulla tanta presencia literaria.

Sansa es periodista de cultura asignado a la sección de sucesos. Lleva año y medio indagando sobre la obra de un poeta gallego y ese proceso le ha puesto frente a testimonios de personajes imposibles, a confundir vivos y muertos. Pero ése no es más que una parte del accidente que domina su vida. Un día al regresar a casa se encontró con un desconocido en la cocina. Esa presencia obsesiva acaba instalada en su espacio, obligándole a una soledad compartida. ésa es la pesadilla que remata el sentido de un libro verdadero y triste -en palabras de Borges- al mostrarnos una de esas "cotidianas ironías del destino".