Infantil y juvenil

Los chicos de diciembre

Michael Noonan

Gustavo Puerta Leisse
Publicada

Edelvives, 2007, 250 páginas. 7,5 euros. (A partir de 14 años)

En su exquisito ensayo El simple arte de matar (Universidad de León), el enigmático y fascinante escritor Raymond Chandler sostenía que en el relato de detectives no hay una diferencia temática significativa que distinga una obra buena de una mala. Las historias no son lo de menos pero tampoco nos ayudan especialmente a la hora de distinguir la calidad literaria. Cerraba su argumentación sosteniendo lo difícil que es encontrar un buen escritor dentro de este subgénero y precisando que quizás resulte más complicado escribir una buena obra de detectives que una novela general. Mientras más nos adentramos en la literatura juvenil más coincidimos y hacemos propio el juicio de Chandler.

Los chicos de diciembre no es una historia novedosa (encontramos muchos argumentos similares en las librerías) pero sí un libro extraordinariamente bien escrito (y en esto sí hay una clara diferencia con el resto de la oferta). Quienes ya se han inmunizado contra la sed de originalidad, o los jóvenes que no han leído otras novelas similares, hallarán en este libro una escritura tan efectiva como limpia, una trama sutilmente camuflada, personajes que trascienden el estereotipo sin distanciarse del arquetipo y, en definitiva, una obra de género que, dicho sea de paso, resulta tan difícil como necesario que venga de vez en cuando refrendada por la pluma de un autor que la eleve a la categoría de la letra mayúscula.