Infantil y juvenil

No hay tiempo para jugar

Sandra Arenal

Gustavo Puerta Leisse
Publicada

Ilus. M. Chiesa. Media Vaca. 2004. 120págs. 19’50 euros. (A partir de 12 años)

Quien quiera puede encontrar en este libro material pedagógico, una obra comprometida, de denuncia o de concienciación. En todo caso, si sólo se queda con estas imágenes, si no reconoce que tales enfoques los aporta el lector pues la obra nada de eso pretende, entonces corre el peligro de reducir este magnífico libro a una función, a un libro que sirve para algo. Esto sería una forma de alienación, de alienación literaria (que la hay), pues convertiría las voces de los niños trabajadores que aquí se expresan en mensajes morales, proclamas ideológicas o contenidos transversales. De este modo, les arrancaría a cada relato su esencia, esto es, traicionaría sus voces.

Sandra Arenas le da la palabra a estos pequeños trabajadores mexicanos, Mariana Chiesa nos enseña su mundo. Pero los grandes protagonistas no son otros que los propios niños que verbalizan sus vidas, que nos muestran crudeza y ternura, adaptación e inconformismo, humor y dolor... Éste, puede ser un libro que remueva al lector, que le muestre una realidad ajena pero, más allá de eso, es un libro que nos permite conectar con la expresión intima de otras personas, y con nosotros mismos.