Infantil y juvenil

Matías pierde su lápiz

Rocío Martínez

Gustavo Puerta Leisse
Publicada

Ekaré. Caracas, 2004. 24 páginas, 8 euros. (A partir de 4 años)

Matías, el protagonista de este obra, es un topo, un topo ilustrador. Como buen creador es sensible, un poco tímido quizás, algo neurótico y sobre todo gran observador. Su mirada no descansa y se detiene en cosas que, aunque nos pueden resultar cotidianas, suelen pasar inadvertidas. Así, tras su aparente ingenuidad, Matías descubre en cada uno de sus libros-historias, sutiles reflexiones e imágenes sobre el proceso artístico. Ellas abarcan desde la subjetividad en la recepción de la obra de arte hasta el problema que surge cuando se intenta captar la imagen de un objeto que se encuentra en constante cambio. Pero antes que nada, los libros-álbumes que conforman esta serie son exitosos por el rico y profundo mundo que crean. En cada historia atisbamos nuevos aspectos de la personalidad del pato, la sapo, la liebre o la topo. En cada historia nos sentimos más a gusto en el mundo que ellos habitan y entramos o salimos de él con una tierna sonrisa.

Rica en detalles e historias paralelas, experimental en el empleo del movimiento o en la creación de las atmósferas, construida con cuidado y mucho cariño, las ilustraciones de Martínez consiguen cautivar al pequeño lector y, al mismo tiempo, sorprendernos.