William Burroughs en Tánger. Foto: Universidad Estatal de Arizona.

William Burroughs en Tánger. Foto: Universidad Estatal de Arizona.

Letras

El trágico amor de William Burroughs en Tánger: la búsqueda del amante español que marcó al autor 'beat'

Servando Rocha reconstruye en un singular libro la atmósfera y la fascinación de la Generación Beat por Tánger.

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Quizá sea un tic crítico preguntarse por el género de este libro. Servando Rocha (Santa Cruz de la Palma, 1974) es autor de libros de temas extremos para el mundo convencional y este no podría ser menos. ¿Ensayo, relato, biografía? En principio, Este corazón que sangra es la búsqueda del amor de William S. Burroughs (1914 - 1997) por un joven español, cuyo recuerdo perdura hasta el fin de la vida del autor de El almuerzo desnudo.

Portada de 'Este corazón que sangra'.

Portada de 'Este corazón que sangra'.

Este corazón que sangra. William S. Burroughs & Kiki en Tánger

Servando Rocha

Alianza, 2026. 240 páginas. 20,95 €

En el Café Central del entonces aún Tánger internacional –en 1954– , el ya yonqui Burroughs (“el hombre invisible”) conoce a un atractivo muchacho español que en ese momento es limpiabotas, Enrique López.

El beat que no quería serlo escribe “Henrique”, y como sus amigos lo llaman Quique, Burroughs lo convierte en “Kiki”. Va a ser una historia de amor en esa ciudad de los pecados gratos y las transgresiones permitidas, hasta que Kiki muere asesinado en 1957, en el pueblo de Los Molinos, cercano a Madrid, para desesperación del poeta y narrador norteamericano, que siempre buscó lo marginal y el mundo que quedaba fuera de la vida normativa.

Se trata, pues –parcialmente–, de una biografía del escritor y del muchacho atractivo, pero también el relato de los viajes del autor a los lugares de los hechos, para encontrar, es bien sabido, que en el Tánger actual no queda nada del mundo internacional y permisivo en el que vivieron Paul y Jane Bowles y donde fueron llegando, en parte por ese llamado, la mayoría de la generación Beat estadounidense, de Kerouac a Gregory Corso, pasando por el propio Burroughs y su amigo (a veces sentimental también) Allen Ginsberg, este con su novio eterno Peter Orlovsky, relación que no excluía otras más fugaces.

Parte de este libro, que explica con el estilo de Burroughs sus obras y todo ese mundo al que llamará “Interzona”, es un recuento de los beats en Tánger. El asunto está bien contado, para que el lector respire la atmósfera, aunque no cabe esperar grandes descubrimientos, solo lo que ya sabemos.

Hay algún lapsus –poco importante– cuando menciona a Jane Bowles, que no tuvo muchos amantes (ni siquiera muchas, porque era lesbiana), ni pasó sus últimos momentos “devastada por el alcohol”, porque murió en Málaga en una residencia de monjas, donde Paul la ingresó por sus trastornos psíquicos y se supone que por los hechizos de la tremenda mora Cherifa.

Lo más seductor del libro es la búsqueda de la breve vida del amante de Burroughs, Kiki

Pero esto no obsta para que, en su camino –que es el de Burroughs y Kiki– nos encontremos ante un cuidado trabajo, donde el propio autor incluye sus búsquedas. Naturalmente, sabemos de la fascinación de Bill por las armas de fuego –mató en un azar a lo Guillermo Tell y muy yonqui– a su mujer Joan Vollmer, por las drogas (ya había buscado con el querido Ginsberg la ayahuasca) y por el mundo de lo astral e interplanetario que entra, a su modo, en el deseo beat –Kerouac “dixit”– de buscar un “hombre nuevo” a través de las percepciones de una conciencia alterada.

Se me ocurre que lo más seductor y nuevo del libro de Rocha es la búsqueda –resuelta hasta donde se puede– de la breve vida de Enrique López, que –mientras Burroughs está en Londres– deja Tánger con la modesta orquesta de un cubano llamado Abdías Villalonga, quien, enamorado del joven, celoso y borracho de encontrarlo con una mujer, lo apuñala en el corazón.

Burroughs creyó o imaginó que Abdías, tras el crimen, se suicidó, pero no fue así; sería juzgado y condenado a la cárcel en Madrid, hasta 1971. La pesquisa de cómo Kiki aparece en tantos libros de Burroughs y hasta el final, está muy lograda. Excesos y amor real en un libro bastante singular cuando menos.