Eva Baltasar. Foto: EuropaPress.

Eva Baltasar. Foto: EuropaPress.

Letras

'Peces': Eva Baltasar ahonda en el deseo y la herida en su novela más perturbadora e incómoda

La autora catalana despliega un estilo propio en su quinta novela, que convierte lo más oscuro de lo humano en una materia a la vez inquietante y fascinante.

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Es casi obligado presentar Peces, la quinta novela de Eva Baltasar (Barcelona, 1978), reparando en la identidad de una autora que está construyendo su obra a base de propuestas audaces, en la forma y en el fondo.

Portada 'Peces'.

Portada 'Peces'.

Peces

Eva Baltasar

Random House, 2026. 122 páginas. 18,90 €

Llegó a la novela desde la poesía, en 2018, con un título desconcertante que desató el interés de muchas miradas, Permafrost. Fue el primero (detrás vinieron Boulder y Mamut) de lo que resultó un tríptico atravesado por asuntos que, más allá de proponer relatos individuales sobre la vida y los deseos de tres mujeres, deviene en relato universal y colectivo de una manera de explorar situaciones y emociones como la precariedad laboral, la soledad, la maternidad, el lesbianismo.

Todas son novelas breves, directas y a la vez intensas, narradas desde la primera persona, arriesgadas en la exploración y depuración del lenguaje, como también deja ver el cuarto de sus títulos, Ocaso y fascinación (2024), ejemplo, a su vez, de un ejercicio narrativo subyugante desde el enfoque elegido para la historia.

Este recorrido, jalonado por el efecto derivado de esa manera tan humana y creativa de componer, que conmueve y perturba y fascina a la vez, le ha granjeado importantes reconocimientos dentro y fuera de nuestras letras (Premio Llibreter, 2018; Premio Òmnium 2020; y finalista del Booker International, 2023).

En cierto modo, Peces refuerza los valores señalados, pero da un giro temático y arriesga con artificios que redoblan la intensidad y la trascendencia de su propuesta. La trama tiene un esquema de aparente simplicidad: una escritora llega a un pequeño pueblo para participar en un club de lectura; en el pueblo hay un mercado y entre el gentío algo le guía hacia la mujer que vende pescado.

Todo lo que es capaz de intuir de ella, todo su magnetismo, desata el principio del enamoramiento. Más tarde sabrá que se llama Victoria, que en realidad es psicóloga, que su vida se muestra llena de atractivas grietas además de una personalidad fuerte y cautivadora. Pero esta no es la historia, al menos no la que persigue la narradora, ese yo desde el que Eva Baltasar lo cuenta todo y que parece tener mucho de ella misma.

Esta es una historia incómoda, perturbadora y directa, eso es lo que atrapa aquí de Eva Baltasar

Esta escritora quiere contar una historia que contiene este amor dominante y dañino, pero su empeño es narrar el proceso, bucear en el instante en el que surge la fascinación, se desata el vínculo feroz, asoma la tensión que deriva del sometimiento para, al fin, anunciar el ocaso, el vacío y su profundidad.

El amor como verdad esencial y única es el contorno del relato. La fragilidad humana, los dominios del deseo, el desgaste emocional y los rincones más difíciles del desafecto son su sustancia.

Lograr que la lectura esté dominada por la tensión creciente gracias al manejo del ritmo; acaparar el interés en virtud de un estilo poético depurado que convierte en verdad todo lo que narra, es habilidad de la autora, seña de un estilo personal que vuelve misterioso y fascinante lo más oscuro de lo humano.

Aunque lo verdaderamente interesante y sugerente es la narración de otro proceso que incluye a este, el que deriva en la escritura capaz de desarticular la historia vivida para deshacer el nudo en la garganta y liberarse del dolor. El proceso que incluye la tensión entre vida y literatura.

El proceso de explorar el amor desde la pérdida. El proceso de reescribirlo y cancelar el pasado. “El mundo está lleno de manos que escriben con la intención de vaciar el corazón de todo lo que lo rasguña, lo que lo desgarra”, leemos. “Penas y punzadas, castigo y angustia, desazón y miedos”. Esta es la historia: incómoda, perturbadora, desgarrada y directa. Esto es, precisamente, lo que atrapa aquí de Eva Baltasar, su autora.