Marjane Satrapi a su llegada a la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, en Oviedo, en octubre de 2024. Foto: EFE / Paco Paredes

Marjane Satrapi a su llegada a la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, en Oviedo, en octubre de 2024. Foto: EFE / Paco Paredes

Letras

La aspiración truncada a la empatía global de Marjane Satrapi

Se ha ido la historietista y cineasta de origen iraní enamorada y triste, aunque nos deja el rastro inmenso y universal de su talento.

Más información: Muere a los 56 años Marjane Satrapi, creadora de 'Persépolis', una de las grandes obras del cómic

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Se nos ha muerto Marjane Satrapi con 56 años. Explican en un comunicado, que navega por las redes, que ha sido la tristeza la causa de tan doloroso acontecimiento.

No pudo digerir el poso de la profunda pena que arrastraba desde que falleció, hace poco más de un año, su compañero, el actor, guionista y productor Mattias Ripa.

Parece que fue ayer cuando le otorgaron a Satrapi el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Vino, en octubre de 2024, a recogerlo a Oviedo pletórica y feliz y nos habló de la humanidad y la empatía, de lo importante que era que estuviéramos todos juntos construyendo un mundo mejor.

Nos recordó, a través de los versos del gran poeta iraní Saadi que escribió en el siglo XIII, que los seres humanos somos parte de un mismo cuerpo y tenemos un mismo origen. Y que, si la vida causa dolor a uno, los demás lo sienten también y no descansan. Pero si tú eres indiferente al sufrimiento de los otros no mereces llamarte humano.

Satrapi entendía el sufrimiento y aspiraba a la empatía global, porque le dolía el mundo. Fue una niña inquieta y creativa, llena de energía y ganas de explicar el universo.

Había nacido en Irán, en la ciudad de Rasht el 22 de noviembre de 1969, y allí creció hasta que, en el año 1983, cuando era una adolescente sus padres la enviaron a Viena a estudiar.

No fue un viaje de estudios al uso, la Revolución iraní de 1979 había impuesto la república islámica y había borrado la identidad de los individuos y la voz de las mujeres, por lo que poder estudiar en el Liceo Francés de Viena le permitía seguir creciendo en libertad.

Más adelante estudiará algunos cursos de Bellas Artes en Teherán, pero se irá vivir a Francia en donde tomará clases de Artes Decorativas en Estrasburgo para luego fijar su residencia en París.

Marjane Satrapi fue testigo de las profundas transformaciones de su país con la mirada de una niña que trataba de entender las contradicciones de una ideología fanática que borraba el pasado cultural, tapaba a las mujeres, y consideraba que todos los valores de occidente eran peligrosos y censurables.

Ese cúmulo de sensaciones y vivencias se convierte en su proyecto Persépolis, un cómic autobiográfico que va apareciendo primero en cuadernillos, entre 2000 y 2003, y se ha transformado en una novela gráfica de referencia.

Los estudiosos del cómic siempre la citamos conscientes del valor de sus viñetas, de la belleza de su trazo, y de la fuerza y la originalidad de su testimonio.

Esta novela gráfica se transformó en película de animación. Y fue reconocida con el Gran Premio de la Crítica en Cannes en 2007, un Premio Cesar al mejor guion adaptado de 2008 y una nominación a los Oscar como mejor película de animación.

Satrapi nos siguió regalando cómics de enorme belleza como Bordados (2003) y Pollo con ciruelas (2004).

En Bordados nos adentrábamos un grupo de mujeres de tres generaciones que reflexionan en voz alta sobre su existencia mientras los hombres duermen la siesta. En Pollo con ciruelas nos sumergimos en el Teherán de 1928 y la vida de un músico.

En el año 2023 coordina el libro Mujer, vida, libertad y reúne a especialistas y creadores de cómic para que relaten las revueltas de Irán a raíz del asesinato de Mahsa Amini por la policía moral, y denunciar los abusos contra los derechos humanos en Irán.

Imaginativa y solidaria, siempre quiso tocar el corazón de sus lectores y espectadores. También desarrolló su carrera como pintora y disfrutó del proceso creador del cine como directora en Las tres Jotas, Las voces y Radioactive.

Se ha ido Marjane Satrapi enamorada y triste, nos deja el rastro inmenso y universal de su talento. Un talento único que nos emociona para que nunca olvidemos que, al final, todos somos parte de un mismo cuerpo.

Ana Merino es novelista (Premio Nadal 2020 por El mapa de los afectos), poeta, dramaturga y teórica del cómic. Su último libro es El camino que no elegimos (Destino, 2025)