Christoph Menke. Foto: Jürgen Bauer

Christoph Menke. Foto: Jürgen Bauer

Letras

'Teoría de la liberación': 'Breaking Bad' para explicar el individualismo de la feroz sociedad capitalista

Christoph Menke conecta estética, reflexión política y programa de acción en este ensayo, que sostiene que muchos procesos históricos encaminados a conquistar libertades han devenido lo contrario.

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Con el reciente fallecimiento de Jürgen Habermas mucho se ha hablado estas semanas de la importancia de la Escuela de Frankfurt y su Teoría Crítica en el panorama teórico contemporáneo. Sin embargo, menos se ha puesto de manifiesto cómo esta corriente filosófica, desarrollada durante varias generaciones en Alemania, sigue brindando nuevos diagnósticos para comprender nuestra fisonomía social.

Teoría de la liberación

Christoph Menke

Traducción de Maximiliano Gonnet
Dado Ediciones, 2026
542 páginas. 24 €

El caso de Christoph Menke (Colonia, 1958) es buen ejemplo. Profesor de filosofía práctica en la Universidad Goethe de Frankfurt am Main desde 2009, su dilatada trayectoria y obra, editada en gran parte en castellano, se ubica en esa encrucijada teórica, genuinamente frankfurtiana, que conecta estética, reflexión política y programa de acción.

Esta excelente Teoría de la liberación, escrita en 2022, que acaba de llegar a nuestro país en una sólida traducción, revela a un Menke provisto de un marco metodológico muy asentado y ambicioso, pero también más didáctico e interdisciplinar.

Nos encontramos aquí a un pensador maduro que no duda en apoyarse en la cultura popular –es el caso del brillante comentario sobre la serie Breaking Bad– para exponer sus complejas posiciones y aterrizarlas para un público no especializado, aunque exigente. Digamos que la forma en la que Menke analiza la crisis personal del protagonista, Walter White, como alegoría de la angustiada subjetividad contemporánea neoliberal es motivo suficiente para embarcarse en la lectura de estas páginas.

"Todas las liberaciones que la modernidad ha producido desde sus inicios se han convertido –tarde o temprano– en lo contrario". ¿Cómo explicar que muchos procesos históricos encaminados a conquistar libertades no solo se hayan truncado, sino devenido lo contrario?

Menke aspira a un programa con el potencial ético y político suficiente para comprender y superar la crisis motivacional del presente

Como buen dialéctico, Menke no arroja la toalla y acepta el envite de comprender esta honda paradoja: la libertad no es lo otro del poder, pues toda "liberación" está atravesada por matizadas ambivalencias tanto en el plano teórico como en el práctico. Ahora bien, que liberarse exija lidiar con no pocas contradicciones no implica que debamos recaer en un perezoso cinismo o abandonar el reto de la crítica.

Estructurada en tres partes, Teoría de la liberación arranca con un análisis de la concepción occidental dominante de la libertad, un paradigma prometeico de subjetividad cuyo origen helénico tiene su culminación histórica en la Revolución francesa y se explicita filosóficamente en el idealismo alemán de Kant a Hegel. Menke, heredero aquí de Adorno y Horkheimer, muestra cómo este paradigma subjetivo está marcado por una profunda contradicción respecto a la naturaleza externa e interna.

De ahí la necesidad de ponerlo en diálogo con otra experiencia de liberación, la que encontramos en la tradición religiosa y estética, cuya gramática dependiente se encuentra de forma inaugural en la lectura del Éxodo judío. Es aquí donde Menke también recurre al surrealismo y sus prácticas estéticas de "fascinación", una categoría central en todo el ensayo, en unas páginas que ponen de manifiesto la profundidad de la mirada del autor.

Tras este primer bloque, el ensayo examina dos modelos históricos que intentan ahondar en una gramática subjetiva de la liberación –el modelo económico y la religión monoteísta–, con el objetivo de llegar, finalmente, a conclusiones propositivas en el tercer apartado. A diferencia de la primera generación frankfurtiana –de la que tanto depende, sin embargo–, Menke no se ubica en un horizonte crítico tan radical como para no comprometerse con algunas pautas normativas mínimas.

Yendo metodológicamente de la pars destruens a una pars construens, intenta acceder a un concepto no abstracto de "liberación radical" que, superando las anteriores limitaciones, brinde un programa con el potencial ético y político suficiente para comprender y superar esa crisis motivacional que ya Habermas detectó hace varias décadas como el gran problema de nuestras sociedades tardocapitalistas.