Alfredo Bryce Echenique. Foto: Europa Press/Contacto/El Comercio - Archivo

Alfredo Bryce Echenique. Foto: Europa Press/Contacto/El Comercio - Archivo

Letras

Muere a los 87 años el escritor peruano Bryce Echenique, uno de los grandes de las letras latinoamericanas

Fue autor de un singularísimo universo literario en el que se mezclaban el humor y la melancolía. Entre finales del siglo XX y principios del XXI, fue uno de los autores más traducidos en lengua española.

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El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, uno de los grandes exponentes de las letras latinoamericanas de las últimas décadas, ha muerto este martes a los 87 años.

Entre finales del siglo XX y principios del XXI, fue uno de los autores más traducidos en lengua española. Su trayectoria, en la que destacan novelas como Un mundo para Julius (Premio Nacional de Literatura en Perú) y La vida exagerada de Martín Romaña, fue merecedora de importantes reconocimientos.

En su obra convivieron con naturalidad el humor y la melancolía, así como la realidad y la ficción. Profundo conocedor de la sociedad limeña, impregnó de oralidad sus narraciones, inspiradas a menudo en hechos autobiográficos, y ahondó en la figura del antihéroe.

Nacido en Lima en 1939, en el seno de una familia de la oligarquía peruana y fruto de una relación de un tío con su sobrina, estudió en los colegios Santa María y San Pablo de la capital. Se doctoró en Letras por la Universidad de San Marcos y en el año 1964 se trasladó a Europa.

Residió en Francia, donde ejerció de profesor en varias universidades, Italia, Grecia, Alemania y España. Huerto cerrado (1968) es una recopilación de cuentos inspirados en todos aquellos viajes que realizó por Europa.

Dos años después publicó su primera novela, la citada Un mundo para Julius (1970), que lo convirtió en uno de los grandes autores latinoamericanos de su generación, inmediata sucesora del mítico boom. Con un oído privilegiado para los diálogos, sus personajes eran unos inadaptados en sus primeros libros. Más adelante, el protagonista –que nos recuerda tanto al autor en muchos casos– va cobrando mayor protagonismo.

La vida exagerada de Martín Romaña, novela publicada en 1984 y con raigambre autobiográfica, cuenta la historia de un joven con vocación de escritor que rompe con el pasado familiar en Perú y ejerce militancia política en París. Fue la apertura del díptico Cuadernos de navegación en un sillón Voltaire, clausurada con El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz (1984) y con el relato "Una carta a Martín Romaña", incluida en el volumen Magdalena peruana y otros cuentos (1986).

Ya de regreso a su país, en 1997 publicó Reo de nocturnidad (1997), con la que obtuvo el Premio Nacional de Narrativa en España. Fue otro de los grandes hitos de su carrera, jalonada por otros títulos importantes como Tantas veces Pedro, La última mudanza de Felipe Carrillo, Dos señoras conversan, No me espe­ren en abril, La amigdalitis de Tarzán y Dándole pena a la tristeza.

Más allá de la novela, publicó la recopilación de cuen­tos La esposa del Rey de las Curvas, los volúmenes de "antimemorias" Permiso para vivir, Permiso para sentir y Permiso para retirarse. Con motivo de la publicación de este último, en el que anunciaba su retirada definitiva, Bryce Echenique charló con el escritor y periodista Daniel Ramírez para EL ESPAÑOL, en lo que fue la última entrevista con un medio de comunicación español.

En ella, además de confesar que había abandonado la literatura, relato el consejo que le dio Julio Cortázar: "¡Desabrocha el estilo!". O sea, que apostara por la frase larga, pues al comienzo de su carrera admiraba tanto a Hemingway que se contagió de su formato telegráfico.

En El Cultural confesó años atrás que hasta que no tenía muy claro el título de su novela no empezaba a escribir. Reconoció también su predilección por los personajes perdedores. "Durante un partido de fútbol el interesante no es el jugador que mete el gol sino el portero al que se lo han colado. De ese siempre puede extraerse más material", dijo.

Cabe destacar también los libros de ensayos y artículos A vuelo de buen cubero (y otras crónicas), marcados por la influencia y el interés que le suscitó el Nuevo periodismo americano, Crónicas personales, A trancas y barrancas y Crónicas perdidas.

Bryce Echenique contó con una cohorte de amigos íntimos en España, entre los que se encontraban Luis García Montero. Almudena Grandes, Chus Visor, Joaquín Sabina y Pepe Esteban. Además, participó en la serie Esta es mi tierra de Televisión Española.

A comienzos del siglo XXI, protagonizó una polémica que, para muchos, ha ensombrecido su prestigio. Sin embargo, nada tuvo que ver con sus novelas, lo mejor de su obra, sino con sus artículos para prensa. A finales de la década de los 2000, fue acusado de plagiar fragmentos e incluso textos completos de los que publicaba en distintas cabeceras. Un tribunal falló en su contra.

Cuando en 2012 fue reconocido con el Premio Juan Rulfo, varios escritores mexicanos amenazaron con boicotear el homenaje que le iban a hacer, a propósito, en la FIL de Guadalajara y, finalmente, el premio se le entregó en una ceremonia privada en su casa de Lima.