Image: Santiago Muñoz Machado, nuevo director de la Real Academia Española
Santiago Muñoz Machado
El jurista, que se ha impuesto por mayoría absoluta a Juan Luis Cebrián y José Antonio Pascual, toma el relevo a Darío Villanueva después de que este anunciara su intención de no volver a presentarse a las elecciones el pasado mes de octubre.
Santiago Muñoz Machado ha sido elegido hoy como nuevo director de la Real Academia Española, el número 31 de su historia, en una votación en la que ha alcanzado la mayoría absoluta, imponiéndose por 22 votos a 13 al segundo favorito, Juan Luis Cebrián. Un dato tan excepcional que, teniendo en cuenta la tónica habitual de las elecciones en la Academia, se puede hablar de un triunfo arrollador por parte de Muñoz Machado. El jurista, que ocupa el sillón "r" de la RAE desde mayo de 2013, tomará posesión del cargo el próximo 10 de enero y relevará así a Darío Villanueva, quien anunció el pasado 4 de octubre su intención de no continuar al frente de la institución. Ya durante la votación de la semana pasada, el académico se había quedado a solo dos votos de la mayoría absoluta necesaria, según recogen los vigentes estatutos de la Real Academia Española. La victoria le ha llegado con una nueva votación en la que han participado "los presentes y ausentes con derecho a voto" y en la que solo han figurado como candidatos los tres académicos más votados del jueves pasado. Es decir, el propio Muñoz Machado, Juan Luis Cebrián y José Antonio Pascual, que ha obtenido un voto. Eran precisamente dos de estos tres nombres, el de Muñoz Machado y Cebrián, los que más habían sonado como posibles sucesores de Villanueva desde que este comunicó su decisión. Sin embargo, el nuevo director de la Academia, galardonado este año con el Premio Nacional de Historia de España por su libro Hablamos la misma lengua. Historia política del español en América y en 2013 con el Nacional de Ensayo por Informe sobre España: repensar el Estado o destruirlo, parecía el perfil que más se ajustaba para salvar la institución de la crisis que está viviendo. Con una buena reputación entre los círculos políticos e institucionales, el nuevo director tendrá que campear en varios frentes. En una entrevista concedida a El Cultural días después de su renuncia, Villanueva reconoció que "la crisis global y española ha azotado a la RAE con cuatro huracanes: pérdida del 60% en la asignación del Estado; merma radical de los ingresos financieros de la Fundación pro RAE; descenso notable en la venta de los diccionarios y gramáticas de la RAE; y pérdida de patrocinios privados". En sus primeras declaraciones públicas tras el resultado de la elección, Muñoz Machado ha subrayado que su prioridad es "garantizar los recursos necesarios para la institución" y que "el prestigio de la RAE es una cuestión de Estado". Por ello, su primera misión será "recordárselo inmediatamente al Gobierno". Cree que es algo tan evidente "que no necesitará mucha insistencia por mi parte", ha señalado. Otro de los asuntos que ocupará la atención de Muñoz Machado en las próximas semanas es la aprobación del informe sobre lenguaje inclusivo que el Gobierno, a través de la vicepresidenta Carmen Calvo, encomendó a la RAE y que ya ha sido redactado y está a la espera de su ratificación por el pleno de la Academia el próximo mes de enero. Con respecto a este tema, Muñoz Machado escribió en El Cultural en septiembre el artículo La gramática sexuada, en el que afirmaba: "Tengo por cierto que, en ocasiones, pueden encontrarse alternativas razonables para aliviar el excesivo dominio de las expresiones en masculino. Usarlas me parece una actitud acorde con el espíritu de nuestro tiempo. Pero no es plausible que las formas de hablar y escribir ordinarias abandonen la economía y belleza del español usual para entregarse a las letanías de masculinos y femeninos. ¿Hay alguien que las use en las comunicaciones privadas? Ni siquiera quienes defienden sin matices la política inclusiva de la lengua aspiran a implantarla en la literatura o a entronizarla canónicamente en cualquier conversación. Bien saben que no es posible. Su objetivo, no sé si consciente, es el habla oficial, la de los discursos coram populo, las leyes y las resoluciones de los organismos públicos". No obstante, aseguró que la elaboración del informe solicitado por el Gobierno "es una honrosa encomienda que, con toda seguridad, la corporación cumplirá lealmente proponiendo lo que más convenga a la lengua española".