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Letras
El diccionario que pudo pertenecer a William Shakespeare
Dos coleccionistas americanos aseguran haber encontrado un diccionario que habría consultado el bardo para escribir algunas de sus obras
Portada del John Baret´s Alvearie or Quadruple Dictionary
Seis años han tardado, dicen, en ser perfectamente conscientes de lo que tenían entre manos: un diccionario de 1580 anotado por el mismísimo William Shakespeare (1564-1616), quien lo habría utilizado, como ayuda, para componer algunas de sus más célebres obras.Los responsables del hallazgo son George Koppelman y Daniel Wechsler, dos coleccionistas americanos de libros antiguos que hace seis años adquirieron por eBay, 4.050 dólares, el ejemplar del diccionario y justo ahora, coincidiendo con el 450 aniversario del nacimiento de Shakespeare, han hecho pública su verdadera naturaleza. Koppelman y Wechsler, seguros de su autenticidad, ya han puesto a la venta un libro sobre la investigación, Shakespeare´s Beehive, y lo promocionan a través de una página web en la que, previo registro, se puede tener acceso a las páginas del diccionario.
A favor de su tesis tienen que el John Baret´s Alvearie or Quadruple Dictionary (1580), la obra en cuestión, era un diccionario de uso común en tiempos del bardo, y que, según ellos, si bien carece de firma, sí que las anotaciones tienen de algún modo su correspondencia en algunas de las obras del dramaturgo inglés: "A lo largo de su carrera -escriben-, Shakespeare consultó el Baret's no una ni dos veces, sino muchas más", razón por la cual no sería descabellado pensar que este volumen le perteneciera, que lo tuviera siempre a mano. Además, el hecho de que en los márgenes aparezcan numerosas anotaciones de proverbios, citas y refranes, tan del gusto del autor de Romeo y Julieta, vendría a reforzar también su teoría. En su contra, no obstante, está una importante circunstancia: la caligrafía hallada es, según algunos expertos, difícilmente atribuible al escritor.
Como todo lo que rodea al gran dramaturgo, este hallazgo está rodeado de polémica y, entre los estudiosos, pocos son los que creen, de momento, que los apuntes sean auténticos. Michael Witmore, de la Biblioteca Folger Shakespeare de Washington, una de las más importantes del mundo entre las especializadas en el autor de Hamlet, ha sido de los primeros en mostrar su escepticismo con un artículo colgado en su página web en el que, aunque reconoce la importancia del volumen, califica la conclusión de Koppelman y Wechsler como un "acto de fe".