El periodista y escritor Agustí Calvet, alias Gaziel. Foto cedida por la editorial Libros del Asteroide

El periodista y escritor Agustí Calvet, alias Gaziel. Foto cedida por la editorial Libros del Asteroide

Historia

Gaziel, un gran periodista víctima del cainismo

'Insobornable', la biografía escrita por Francisco Fuster, es una prueba de admiración que supera las opiniones polarizadas, intoxicadas por la política.

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Si el relato de una vida y una obra siempre contiene ausencias que cubrir y comportamientos que comprender, es porque participa de la historia. La reflexión viene al hilo de esta biografía del gran periodista Agustí Calvet (1887-1964).

Portada de 'Insobornable'

Portada de 'Insobornable'

Insobornable. Vida de Gaziel

Francisco Fuster
Galaxia Gutenberg, 2026
294 páginas. 22,50 €

Francisco Fuster (Alginet, Valencia, 1984) ha tratado a su biografiado con el rigor metodológico, el sentido crítico y el criterio documental propios de la disciplina histórica. Y, para rubricarlo, exhibe un sólido conocimiento del contexto cultural catalán, español y europeo en el cual se desarrolló la obra de quien pronto firmó sus artículos con el seudónimo Gaziel.

Esta buena biografía se justificaría solo por el hecho de que es la primera escrita en castellano sobre el escritor gerundense, seguramente uno de los más prestigiosos periodistas en las décadas de los 20 y los 30, cuando llegó a dirigir La Vanguardia y se le impuso escribir en castellano.

El estallido de la guerra le obligó a exiliarse en París para proteger su vida y, a partir de aquí, su reputación quedó herida por el ruido de las armas y la polarización ideológico-cultural. Gaziel se quedó en esa zona de nadie donde se refugiaron los agrupados bajo el término, discutido, “tercera España”.

En realidad, fue siempre un burgués liberal, catalanista moderado y federalista ibérico. Durante la contienda colaboró en la oficina parisina creada por Cambó para influir en favor de los sublevados, más como medio de subsistencia que por afecto a la causa franquista.

En 1940 retornó a Barcelona, pero constató que no le apreciaban los vencedores ni los catalanistas, así que optó por un exilio interior en Madrid

En 1940 retornó a Barcelona, pero pronto constató que no le apreciaban los vencedores ni los catalanistas de cualquier tendencia. Sin trabajo y sintiéndose extraño en Cataluña, optó por un exilio interior en Madrid, donde dejó el periodismo activo y se entregó a la gestión de la editorial Plus Ultra. Padeció un par de procesos político-judiciales (era el tiempo de las venganzas) de los que salió indemne.

Todos estos sinsabores le hicieron reaccionar a mediados de los años cuarenta y volvió a escribir, solo en catalán. Fuster, que denomina esta postrera etapa de la vida de Gaziel su “resurrección”, no ofrece una razón concreta para que recuperase su lengua materna ni tampoco se explica del todo por qué la vuelta a tomar la pluma. Quizá fue un gesto de contestación al régimen, o un intento de congraciarse con el catalanismo resistente.

Tampoco el biógrafo entra a fondo en las cuestiones personales y familiares del periodista, seguramente para no quedar atrapado entre los admiradores de Gaziel y los catalanistas intransigentes que lo siguen acusando de botifler.

Sería injusto criticar al biógrafo por sus decisiones, porque está muy clara su posición respecto de Gaziel. El título del libro, Insobornable, es una prueba de admiración que supera las opiniones polarizadas, intoxicadas por la política y por el cainismo.

Aunque Gaziel diera a entender que estaba destinado a ser periodista, fue más cosas. Elevó el nivel de la crítica literaria y mostró una habilidad notable como diarista, memorialista y autor costumbrista. En la opinión de la crítica actual, en Cataluña se situaría solo por detrás de Josep Pla y, en idioma castellano, se le puede ubicar muy cerca del gran maestro Chaves Nogales.

Como señala Fuster, la tragedia profesional y personal de Gaziel consistió en que no encajó en ninguno de los bandos ideológico-políticos que estaban enfrentados en su época. Pero no culpemos al periodista por su inadaptación, porque él solo fue una víctima de la agresiva escisión del ambiente político-cultural.

Gaziel fue moderno, culto y, en resumen, un grandísimo escritor. Sirva esta biografía para conocerlo y leer, a continuación, sus propias obras.