Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde en 'Tres noches en Ítaca'. Foto: @geraldineleloutre.

Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde en 'Tres noches en Ítaca'. Foto: @geraldineleloutre.

Teatro

Alberto Conejero y sus 'Tres noches en Ítaca': una tragicomedia sobre las relaciones maternofiliales

En este nuevo montaje dirigido por María Goiricelaya, tres hermanas viajan a la isla griega para hacerse cargo del cuerpo de su madre recientemente fallecida.

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La isla jónica de Ítaca ha sido sinónimo de regreso desde que la Odisea de Homero la situara en el mapa imaginario —o imaginado— de la tradición literaria occidental.

Hay, sin embargo, quien lleva a cabo un ejercicio totalmente inverso al que realiza Ulises en el relato homérico. En Tres noches en Ítaca, el texto teatral de Alberto Conejero, que verá la luz en la Nave 10 de Matadero este viernes 6 bajo la dirección escénica de María Goiricelaya, Alicia, una profesora española de griego clásico, deja atrás trabajo, familia y hogar y se marcha a Ítaca para no volver jamás.

"Es un gesto quijotesco ese de habitar el lugar que hasta el momento perteneció a la ficción. E Ítaca es el corazón de la Odisea, uno de nuestros relatos fundacionales. Como dice el poema de Cavafis: 'Comprenderemos entonces qué significan las Ítacas'", explica Conejero en conversación con El Cultural.

Las hijas de Alicia ponen rumbo a la isla griega cuando,20 años después, reciben la noticia de que su madre ha fallecido. Tres hermanas (interpretadas por Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde) cuyos nombres nos sonarán: Penélope, Ariadna y Elena. "Alicia decide llamar a las hijas con nombres de su adorado mundo griego en contra de los deseos del marido. Y hay veces que en el nombre llevamos escondido nuestro destino", sostiene el dramaturgo.

Es en la relación de estas mujeres con su progenitora donde se centra la historia de Tres noches en Ítaca. "Hay una Alicia antes de Ítaca y otra después; las hijas descubrirán en la isla qué mujer era su madre.

Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde en 'Tres noches en Ítaca'. Foto: @geraldineleloutre.

Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde en 'Tres noches en Ítaca'. Foto: @geraldineleloutre.

La poeta Anne Carson nos pide mirar con bondad a nuestros padres, comprender qué entusiasmos y qué renuncias portean las personas que estaban escondidas detrás de esas palabras tan grandes que son 'madre' y 'padre'".

El dramaturgo defiende que nos encontramos ante una tragicomedia, pues comienza con una muerte para hablar de nuestras vidas, "y porque quizá lo ridículo y lo sublime están siempre muy cerca, porque comprende el humor como una forma de resistencia, porque apuesta por una bondad que no es escapista sino una decisión política en tiempos tan despiadados como los nuestros".

A Conejero ya lo conocemos por otros muy relevantes trabajos como La piedra oscura, un auténtico éxito cuando se estrenó en 2014 con el último amante de Federico García Lorca como protagonista y que ahora tendrá una segunda vida formando parte del tríptico sobre el poeta granadino que preparan Los Javis para los cines este año.

Sobre el montaje que alzará Goiricelaya, comenta el también poeta: "Es libre y respetuoso. María es una mujer valiente que sitúa la bondad y el rigor artístico por encima de cualquier vicisitud".

Como telón de fondo, una Grecia que va más allá de la que conocemos de leyendas y tópicos: "Es un país que siento muy cercano, con todas sus contradicciones y heridas, y en el que viví durante un tiempo. Hay una Grecia vivísima más allá del cliché de su pasado clásico, una Grecia acrisolada por lo helénico, lo bizantino, lo otomano, lo sefardí...". Un país, desde luego, al que marchar y no volver.