Los componentes de la 'boy band' Mala Gestión
Mala Gestión, la banda de veinteañeros valencianos que acumula 'Noches de casino', no es ninguna broma
En su segundo disco, 'Hacemos lo que podemos', afilan su 'ñunk' gamberro con himnos de barrio, chistes privados y distopías cotidianas para la generación Z.
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“Grupo de amigos que se dedican a hacer ñunk, el género musical del futuro (no)”. Así se definen en Spotify Mala Gestión, banda valenciana formada por los veinteañeros Elías MacCabe, Héctor Soriano, Guille Llop, Joan Adsuar y Pablo Prats. ¿Pero qué demonios es el ñunk? Para responder, conviene ir a los creadores de la etiqueta, los bilbaínos Los Chivatos, que en 2019 publicaban el disco Stay Ñunk y sentenciaban en el portal Ruta 66 que“es lo mismo que punk pero con ‘ñ’”.
Portada de 'Hacemos lo que podemos'
Hacemos lo que podemos
Mala gestión
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Mala Gestión no solo se ha subido a esa ola, sino que su segundo disco, Hacemos lo que podemos, publicado el pasado 20 de marzo, incluye una colaboración con Los Chivatos, grupo con el que están fraternalmente emparentados. El tema se titula Skol, como la cerveza barata de hipermercado, y en una de sus estrofas condensa la esencia gamberra de la banda: “Estoy bebiendo una Skol / de camino al school / y me siento tan cool”.
En realidad, el ñunk en Mala Gestión es más una actitud que una etiqueta sonora estricta. El grupo se abre a distintos estilos en la continuación de Se nos ha complicado (2024), un debut que ya contenía trallazos como Todos mis amigos tienen sarna o Carlos Coches. Se mantiene una despreocupación casi absoluta y un imaginario de calle, fiesta, precariedad y chistes privados -a menudo escatológicos- orientados al meme. La banda no pide permiso y se ríe de todo y de todos, pero suena tan contundente y compacta como un puñetazo.
En su gran hit hasta la fecha, Noche de casino (This Gambling Man) –que no This Charming Man, como cantaban The Smiths– se ponen en la piel de un ludópata rendido a tres dioses: “galgos, póker y farlopa”. Aunque si algo parece fascinarles es fumar, con continuas referencias a marcas como Winston y Ducados Rubio, que acaban de dibujar su paisaje generacional.
En lo musical, Hacemos lo que podemos es tan variado como atrevido. Están los temas directos y cañeros, como la propia Noche de casino o Skol, pero también una especie de canción protesta en Kambio klimático y la venganza laboral de Buenos días, Vietnam.
En Diésel, levantan -sin abandonar la parodia- una distopía vial con estribillo hiperpegadizo que apunta a himno indie de estadio; Sandalias del PSOE se apoya en una base cercana al breakbeat e incluye un sample de I Feel Good de James Brown; Ex-Ex (pareja) mira al pop ochentero, cita a Alaska y Dinarama y luce arreglos de saxo deliberadamente acartonados, mientras que Hacemos lo que podemos, el tema titular, se lanza al electropop dosmilero con abundante autotune.
El humor atraviesa todo el conjunto, como ocurría con grupos como Los Ganglios o Camellos, pero Mala Gestión no son una broma, sino una de las bandas más excitantes del momento. Se podrá comprobar en su próxima gira, con paradas en Zaragoza, Madrid o Barcelona.