Un momento de 'Medea'.

Un momento de 'Medea'. Fernando Marcos

Danza

El Ballet Nacional se rinde al rock andaluz con el montaje 'Triana-Medea': el mito navega el Guadalquivir

La compañía homenajea a la icónica banda y a la composición de José Granero sobre el clásico griego.

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Cara y cruz de la misma moneda, entre la vanguardia y lo clásico, el Ballet Nacional de España presenta, del 11 al 22 de julio, un programa doble que tendrá lo mejor de ambos mundos: Triana, en homenaje al legendario grupo hispalense de rock, y la Medea de José Granero que ya se estrenó en el Teatro Real esta temporada.

“En esta ocasión quería tener un programa con esas dos opciones –cuenta el director de la compañía, Rubén Olmo (Sevilla, 1980)–, con una primera parte que nos llevara por las nuevas tendencias y una segunda compuesta por un clásico de nuestro repertorio”.

Planteada como un gran concierto, la primera de ellas, Triana, eleva la música a lo alto de los andamios. “Es una liberación de las calles y, más que eso, están los focos, el podio y los bailarines en ese río Guadalquivir que es la representación del baile”, describe el director del BNE sobre esta propuesta cuyo estreno absoluto se producirá el 11 de julio en el Teatro de la Zarzuela.

Banda sonora de toda una generación, con canciones como Tu frialdad o Abre la puerta, la música de Triana logró construir todo un estilo propio, a partir de la esencia del flamenco y el rock progresivo, de 1974 a 1983, fecha en la que su cantante, Jesús de la Rosa, falleció trágicamente en un accidente de coche. En la década de los 90, el grupo sería refundado por uno de sus integrantes, Juan José Palacios.

Considerada hoy como una de las bandas más influyentes del rock español, la propuesta que Olmo presenta reinterpreta estas canciones con un lenguaje contemporáneo a partir del trabajo de Ángeles Toledano, que lo ha fusionado, además, con la música electrónica actual.

“Nadie mejor que una cantante como ella, que está en constante búsqueda de nuevos caminos musicales”, comenta el director sobre este interesante tributo que tiene a Rafaela Carrasco, Premio Nacional de Danza, como creadora de la coreografía. “Como bailaora ella ha guardado la esencia del flamenco, pero ha buscado siempre formas diferentes de contarlo, con un lenguaje nuevo y con la voluntad de superar el clasicismo con otras tendencias”.

Medea por partida doble

Con ese mismo espíritu, señala ahora el también bailarín, se estrenó la pieza Medea en 1984. “En su momento supuso un gran cambio porque un mito griego era contado como una historia a través del flamenco, con un lenguaje contemporáneo que hoy se convierte en clásico, pero que en ese momento fue muy rompedor”.

La Medea que ahora disfrutaremos en la Zarzuela, por su parte, es la misma pieza que ya estrenó la compañía en el pasado mes de noviembre en el Real. “Entonces recuperamos la obra con la interpretación de Eva Yerbabuena y Maribel Gallardo, que la bailó muchísimos años, en su despedida del escenario. Yo quise hacer algo especial en el Real para ahora presentar en el Teatro de la Zarzuela este elenco con los componentes del propio Ballet Nacional, con la idea también de buscar siempre personas jóvenes que puedan interpretar ese papel mucho más tiempo. Y Gallardo, que ha bailado esta pieza con tantas personas distintas, ha pasado el testigo de manera generosa a las nuevas intérpretes”, comenta.

“Triana tiene la fuerza del flamenco, con unas letras maravillosas y una música tan actual que impacta”. Rubén Olmo

La música de esta segunda parte del programa es una composición de Manolo Sanlúcar interpretada por Alejandro Hurtado, como artista invitado, y Enrique Bermúdez y Roberto Vozmediano, además de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, con Manuel Coves en la dirección. “Y hay dos Medeas”, añade Olmo. “Una intérprete que ya estrenó con la dirección de Antonio Najarro, Esther Jurado, que participará en las dos últimas noches [días 21 y 22 de julio]. Mientras que yo presento a la nueva Medea, Inmaculada Salomón, y a Matías López, que encarnará el papel de Jasón”, explica sobre esta pieza en la que “toda la compañía está muy implicada”.

“Cuando recuperamos una obra del repertorio del Ballet Nacional que ha sido un éxito y es tan importante para la danza española y el flamenco hay que sacar la joya de la corona lo más limpia y lo más meticulosamente posible, y están haciendo un gran trabajo”, afirma.

Este es el séptimo año de Olmo al frente de la compañía. “En estos tiempos he procurado dotar al Ballet Nacional, ya de por sí muy rígido, de mayor naturalidad y cercanía y esa es una de las cosas más importantes que he aportado”, valora el director, que ya se prepara para su despedida del cargo, en 2027.

“Recuperaremos un baile del repertorio de Antonio Gades que no se ha subido al escenario nunca con el Ballet Nacional de España. Nosotros hemos trabajado Bodas de Sangre y Fuenteovejuna, pero nunca habíamos interpretado su Carmen”, desvela.

Mientras, el otro elenco, “trabajará una obra sobre la Generación del 27 que se estrenará en el Festival de Música y Danza de Granada”, adelanta, incidiendo siempre en esa búsqueda de contar la danza española y el flamenco desde la perspectiva de las nuevas generaciones y los lenguajes actuales.

“Por eso pudimos hacer Afanador, en la que Marcos Morau nos llevó a un universo nuevo. Y este Triana tiene esa fuerza del flamenco, con unas letras maravillosas y la música tan actual de su banda sonora, que impacta muchísimo. El BNE hace un gran trabajo bailando ese estilo también. Ambos títulos son dos obras diversas para que l diferentes tipos de público puedan disfrutar de su Ballet Nacional, tanto si les gusta la vanguardia como si prefieren lo clásico”, remata.