Despeyroux y Suau en un momento de 'Ternura negra'. Foto: Lucía Garré

Despeyroux y Suau en un momento de 'Ternura negra'. Foto: Lucía Garré

Escenarios

Regresa el espectro de María Estuardo

Denise Despeyroux vuelve sobre María Estuardo en el Fernán Gómez con 'Ternura negra', un montaje que desarrolla con humor y en distintos planos la trágica historia de la reina escocesa

8 octubre, 2020 09:56

Madrugada de invierno en una campiña inglesa. No estamos muy lejos del castillo de Tutbury, lugar donde estuvo encerrada María Estuardo. Un director, obsesionado con la reina escocesa, dirige desde este paraje a su compañía vía Skype… Así arranca la “comedia histórica de terror romántico” Ternura negra, obra que Denise Despeyroux estrenó en 2015 dentro del circuito alternativo (Sala Mirador) con un reparto integrado por Ester Bellver (Paloma), Fernando Cayo (Andreas) y Joan Carles Suau (Hugo) y que el próximo 8 de octubre llega al Teatro Fernán Gómez con Despeyroux interpretando a la protagonista.

“El montaje anterior fue más intenso de lo que hubiera querido –señala la autora y directora a El Cultural–. Esta vez hemos intensificado lo de ‘comedia de terror’. Se trata de una propuesta distinta. Lo único que se conserva del que pudo verse hace cinco años son los vídeos de Fernando Cayo, varias localizaciones rodadas en el castillo de Turégano que aparentaban ser el de Tutbury”.

Un personaje enigmático

Otra novedad que diferencia esta Ternura negra de la anterior es que ahora Despeyroux se sube al escenario para interpretar a Paloma. “No imaginaba que disfrutaría tanto con el personaje. Es difícil, por supuesto. Todo un reto, pero desde que me he puesto a encarnar a algunos de mis personajes estos últimos años he descubierto que es la mejor manera de comprender lo que una ha escrito”.

“A los seis días de vida heredé de mi padre el reino de Escocia”, comienza el monólogo del personaje que ha de interpretar Paloma ¿Por qué una historia ocurrida en el siglo XVI atrae tanto? En el caso de Despeyroux fue el famoso libro de Stefan Zweig, un escritor que impactó de forma especial a la dramaturga por su perspicacia psicológica y por la mirada compasiva que vierte en sus espléndidas biografías. Las plumas de Alejandro Dumas, Schiller, Lope de Vega, Joseph Brodsky o Ken Follet se han sentido atraídas por su figura. Las partituras de Wagner y Donizetti y el tándem Elisabeth Taylor-John Ford en el cine no dejaron pasar la oportunidad de convertir en legendario su sacrificio.

María Estuardo me conmovió por su dimensión trágica, por el peso que tenía en ella la historia y la política desde que nació. También está la pasión amorosa que la condujo a la desgracia y a la tormentosa relación con la reina Isabel, que la mantuvo dieciocho años en cautividad para terminar siendo ejecutada”.

Al principio, la obra estaba pensada para ser un monólogo pero después se incorporaron el niño índigo que interpreta Suau y que tiene su origen en Carne viva (2014), y el director de teatro (Cayo) capaz de instalar una tienda de campaña a los pies de la muralla del castillo de Tutbury para comunicarse con el fantasma de la monarca escocesa. “Me pareció que aquello sería una buena manera de evitar la solemnidad en la que es posible caer cuando nos aproximamos a personajes históricos”, dice Despeyroux, que, pese a ver cómo la pandemia le ha derribado varios proyectos, aún mantiene en pie un nuevo montaje de El más querido (una catástrofe navideña) para diciembre en el Teatro Galileo.

Metateatro y nuevas tecnologías son los ingredientes secretos de esta nueva puesta en escena. Despeyroux la califica de compleja porque está estructurada desde muchos planos. Uno de ellos lo ocupan Hugo, Paloma y Andreas. Éste último ni siquiera está presente. Sin embargo, asistimos a la obra que está escribiendo, que tiene su particular estilo y textualidad. “Para complicar un poco más las cosas hay posesiones, que tienen su clímax en la escena que se desarrolla entre las dos reinas y que también tiene su propio lenguaje. Todo convive, resuena, se alterna…”

Por eso es el metateatro uno de los recursos que la autora ha desarrollado para conectar los acontecimientos históricos con los actuales. “En estos tiempos de pandemia puede sonar a necesidad cotidiana pero cuando escribí la obra era algo más excéntrico”. El procedimiento del ‘falso Skype’ que utiliza el personaje de Cayo es algo que Despeyroux ha explorado en La realidad (2012) y en Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales (2014). “Podría parecer un intento de introducir complejidad y sofisticación en la obra pero no lo es. En la primera fue la manera de trabajar con una única actriz, Fernanda Orazi, sin tener que escribir un monólogo. En Los dramáticos… era una consecuencia de la historia que quería contar”. Y en Ternura negra este recurso enriquece la filmación cinematográfica que firma Jorge Sánchez-Cabezudo. “La complejidad de trabajar con actores en escena que interactúan con actores grabados es enorme pero se consigue a base de convicción, fe y paciencia”, explica Despeyroux con cierto orgullo.

@ecolote