El Cultural

El Cultural

Escenarios

Marie Fredriksson, la voz inquebrantable de Roxette

Junto a Per Gressle, formó parte de una de las bandas más exitosas del pop rock de los años 80 y 90. Ha fallecido a los 61 años

11 diciembre, 2019 13:19

Formaba parte de una de las bandas más exitosas del pop-rock de los años 80 y 90. Junto a Per Gressle, Marie Fredriksson popularizó canciones como Listen to your heart, Sleeping in my car o It Must Have Been Love, con la que llegó a formar parte de la banda sonora de Pretty Woman. La triste noticia pronto se propagó por todas partes. La cantante de Roxette ha fallecido a la edad de 61 años después de que en 2002 le diagnosticaran un tumor cerebral. Deja tras de sí una exitosa carrera musical de más de treinta años, desde los inicios del dúo sueco en 1986, y 75 millones de discos vendidos. Su último concierto fue en Ciudad del Cabo en febrero de 2016, cuando por prescripción médica tuvo que cancelar su última gira.

“El tiempo pasa tan rápido –se despedía su compañero en los escenarios tras conocer la noticia-. No hace tanto tiempo que pasamos días y noches en mi pequeño apartamento compartiendo sueños imposibles. ¡Y qué sueño llegamos a compartir! Me siento honrado de haber conocido tu talento y generosidad”.

Fredriksson  nació en mayo de 1958 en Össjö, una pequeña localidad del sur de Suecia. La suya fue una vida dedicada por completo a la música, incluso en sus momentos más complicados. En 1986 formó junto a Per Gressle el dúo por el que ambos serían recordados, Roxette, y en 1988 ambos publicaron su exitoso disco Look Sharp, que les reportaría su fama internacional, llegando a ocupar las principales listas musicales de Estados Unidos.

En 1996, después de otros éxitos menos contundentes que Look Sharp, aunque no menos importantes, como Joyride, Tourism o Have a Nice Day, lanzaron su disco de baladas en español, por el que lograron más de un millón de copias vendidas con títulos como 'Un día sin ti', 'No sé si es amor', 'Habla el corazón' o 'Soy una mujer'.

Mientras seguía su carrera en solitario y en dúo, junto a su inseparable Per Gressle, en septiembre de 2002, la vida Marie Fredriksson sufrió un gran revés. Fue intervenida y operada con éxito del tumor cerebral que se la había diagnosticado pero la cantante, que durante casi dos años permaneció alejada de los escenarios, tuvo que volver a aprender a leer y a cantar de nuevo. Aquella dura experiencia la reflejó en su álbum The Change. A pesar de aquello, la artista volvió a subirse a los escenarios hasta que en 2016 tuvo que despedirse de ellos definitivamente. Hoy es la música y el mundo quien se despide de ella. "Es una adiós/ que duele por dos", cantaba Fredriksson en Un día sin ti. Su voz formó parte de la banda sonora de muchos de nosotros.