Escenarios

David Bowie, pionero del videoclip

14 enero, 2016 01:00

Seleccionamos cinco vídeos musicales del artista, que apostó por el género mucho antes de su popularización
La imagen de Bowie, tan icónica como cambiante, fue un elemento indisociable de su música. El artista explotó la vertiente audiovisual de sus creaciones y apostó por el género del videoclip mucho antes de que se convirtieran en un fenómeno habitual en el mundo del pop. Aquí recopilamos cinco de sus vídeos más emblemáticos, que muestran además la evolución de los distintos personajes que interpretó Bowie a lo largo de su carrera.

Space Oddity (Space Oddity, 1969)



Space Oddity fue el primer gran éxito de Bowie. Dirigido y producido por Mick Rock en 1972, el vídeo de la canción fue pionero del género. En 1969, muy pocos artistas acompañaban sus canciones de vídeos. La MTV, la cadena musical que hizo de los videoclips un fenómeno de consumo masivo, no nacería hasta doce años después.

Ashes to Ashes (Scary Monsters, 1980)



En esta canción sabemos qué pasó con el mayor Tom, protagonista de Space Oddity que fue lanzado al espacio. Aquí lo vemos perdido en un lejano planeta, rodeado de seres extraños y ataviado con un traje de Pierrot. Todo envuelto en una distorsión de colores hipersaturados. Según Song Facts, el vídeo costó 250.000 libras y fue el vídeo musical más caro rodado hasta esa fecha.

Let's dance (Let's Dance, 1983)



El vídeo de esta canción sitúa al siempre sofisticado Bowie tocando la guitarra en un bar de carretera perdido en algún país latinoamericano o del sur de Estados Unidos, ante la mirada entre desconfiada y burlona de los parroquianos. La trama del vídeo nos presenta a una joven pareja de latinos que, seducidos por el consumismo que representan unos zapatos rojos de tacón llovidos del cielo (secuencia que recuerda a la película Los dioses deben estar locos), emigran al primer mundo para trabajar en régimen de semiesclavitud.

Underground (Labyrinth, 1986)



David Bowie compuso esta canción para la banda sonora de Labyrinth, película fantástica de Jim Henson en la que el músico tuvo además un papel protagonista como rey de los goblins. Bowie pasea por oscuros decorados de tintes expresionistas e interactúa con las criaturas de la película, y hacia el final vemos una rápida sucesión de primeros planos de los personajes anteriores de Bowie, antes de convertirse en un personaje de animación.

Blackstar (Blackstar, 2016)



Regresó el Bowie del espacio en Blackstar, el último disco del artista. Los dos primeros sencillos y sus respectivos vídeos (Blackstar y Lazarus) se han convertido, después de la inesperada muerte de Bowie tres días después del lanzamiento del disco, en una especie de testamento oscuro y melancólico. Solo su círculo más íntimo sabíe que llevaba luchando contra el cáncer desde hacía 18 meses, y no quiso partir hacia las estrellas sin dejar una última obra maestra.