Escenarios

Vinicius de Moraes, el apasionado

25 junio, 2013 02:00

Se cumplen 100 años del nacimiento de Vinicius de Moraes, padre de la bossa nova y artífice del boom de la música popular brasileña a lo largo y ancho del globo en los sesenta, gracias a canciones como "Garota de Ipanema", una de las más versionadas de la historia. Además de escribir la letra de bellísimas canciones junto a "parceiros" de lujo como Antonio Carlos Jobim o João Gilberto, fue también intérprete, a menudo acompañado del guitarrista y cantautor Toquinho. También fue diplomático en diferentes países y, sobre todo, un gran poeta que dedicó su vida a la cultura popular -a veces minusvalorado por ello- y, como es bien sabido, a la bohemia, al whisky y a las mujeres.

El Instituto Cervantes, la Fundación Cultural Hispano-Brasileña y la Embajada de Brasil celebran este martes la efeméride en la sede del Instituto Cervantes, con un concierto-tributo del cantante Pedro Moreno y la intervención del periodista y profesor José Castello, biógrafo del poeta, con quien conversamos sobre la vida y la obra del popular músico y escritor brasileño.

-¿Cómo sería la música popular brasileña sin Vinicius de Moraes?

-Es imposible saberlo. Vinicius fue el gran maestro de la bossa nova y de la renovación de la música brasileña. Sin él no habría grandes artistas como Caetano Veloso o Chico Buarque. La bossa nova fue un movimiento muy amplio, de muchas tendencias, y a través de su trabajo Vinicius las aunó. Las experimentó todas.

-Dejando aparte la música. ¿Qué aportaron sus textos a la poesía brasileña?

-Siguiendo el camino abierto por los modernistas Vinicius acercó la poesía brasileña a la realidad. Comenzó como un poeta metafísico pero después de casarse por primera vez, con Tati de Moraes, abandonó este estilo y comenzó a escribir la poesía "de são", más terrenal.

-¿Cuáles son los otros grandes poetas brasileños contemporáneos de Vinicius?

-Vinicius forma parte de una generación de grandes poetas del siglo XX: Carlos Drummond de Andrade, João Cabral de Melo Neto, Murilo Mendes, Manoel Nogueira, Cecília Meireles, Jorge Lima... Es una lista interminable. La poesía brasileña del siglo pasado tiene una fuerza tan extraordinaria que sigue influyendo a los poetas actuales, que se encuentran con una gran dificultad para traspasar lo que ellos escribieron. Entre los vivos citaría a Manuel de Barros (Mato Grosso), Delia Prado (Minas Gerais), Paulo Henrique Prieto (São Paulo), Antônio Cícero (Rio de Janeiro)... Esta generación es más dispersa. No existe esa vida literaria que unía a esos escritores del XX.

-¿Qué consideración tenían de él los intelectuales brasileños de la época? ¿Lo consideraban inferior por dedicarse a la cultura popular y por su forma de ser?

-Sus contemporáneos no dudaban de la grandeza de Vinicius de Moraes como poeta pero vivieron con gran desconfianza su acercamiento a la música popular brasileña. João Cabral dijo que si no se hubiese acercado a esta sería el mayor poeta brasileño de todos los tiempos. Según Cabral, para muchos Vinicius se vendió a la música popular y traicionó a la poesía. Cuando me dediqué a escribir su biografía vi que había muy pocos textos universitarios dedicados a su obra.

-En el trío Vinicius, Jobim y João Gilberto, ¿qué peso tuvo cada uno en la renovación de la música popular brasileña y el nacimiento de la bossa nova?

-Los tres son las figuras centrales de la bossa nova. João Gilberto con su manera particular de cantar y componer; Tom Jobim con su sofisticación era un genio de la música y Vinicius con su idea de que la letra de la música no es solo algo decorativo sino que también es poesía.

-De los muchos compositores con los que trabajó, ¿con cuál hizo mejor pareja?

-Vinicius tuvo grandes compañeros. El trabajo musical con estos era como un matrimonio sin sexo. Tenía siempre un compañero preferido. Trabajó con Chico Buarque, con Tom Jobim, con Carlos Lira, con Baden Powell... aunque tal vez su pareja más conocida fue Toquinho. Tuvo varios matrimonios musicales, igual que tuvo muchos matrimonios con mujeres.

-¿Qué conocimientos musicales tenía Vinicius?

-Vinicius estudió música desde pequeño. Cuando estaba en el colegio Santo Inácio, de los Jesuitas, ya tenía un grupo. Siempre estuvo muy ligado a la música, tuvo un vínculo muy intenso. Si hubo traición fue de la música por la poesía no al revés, pero en realidad, más bien lo que hizo fue fusionar la música con la poesía.

-Vinicius adquirió una fama legendaria de mujeriego y vividor. ¿Se corresponde con la realidad?

-Estuvo casado de forma oficial nueve veces y tuvo incontables uniones extraoficiales. Para él la relación amorosa solo tenía sentido cuando se estaba en el estado de la pasión. Cuando esta se reducía y comenzaba el amor cotidiano se desanimaba e iba en busca de otra pasión, de otra mujer. Fue un hombre que se movió por la búsqueda de la pasión. Por ello, titulé la biografía que escribí El poeta de la pasión, publicada en 1994.

-Su poesía se nutría de esas experiencias. ¿Habría sido el poeta que fue si hubiese vivido de un modo más "ordenado"?

-No habría sido poeta si no tuviera toda esa pasión. La poesía para él era una especie de celebración de la pasión. En la fase de su poesía metafísica la mujer era un ser idealizado, perfecto, era casi como la virgen María y el hombre un ser degradado, sucio… Después, en su evolución poética, la mujer perdió ese carácter puro pero la mantuvo siempre cercana a la perfección. Siempre estuvo buscando una mujer perfecta, por eso sus matrimonios no funcionaron.

-¿Qué otras cualidades de su personalidad destacaría?

-La generosidad. Hay muchos ejemplos y anécdotas que lo demuestran. En una ocasión fue a un restaurante a cenar después de un concierto y una mujer muy bonita se acercó para elogiarle y le dio un beso. Inmediatamente, él llamó al dueño y le dijo que correría con los gastos de todos los comensales que había en el restaurante. Sacó de su bolsillo el dinero que acababa de ganar en el espectáculo y pagó la cuenta de todos. Asimismo, cuando se separaba dejaba todo lo que tenía a sus mujeres. Solo se llevaba un retrato suyo pintado por el artista brasileño Cândido Portinari y el cepillo de dientes.

-Trabajó con muchas generaciones de artistas. ¿Qué cualidades le permitían renovarse y mantenerse joven?

-Vinicius siempre se sintió atraído por la juventud, sobre todo por la belleza de esta. Por ejemplo, su octava mujer fue una argentina que tenía edad como para ser su nieta. Por otro lado, durante la dictadura militar se le censuró mucho y como respuesta recorrió Brasil en coche e hizo una gira de circuitos universitarios. Cantaba en espectáculos promovidos por estudiantes.

-Fue bohemio y diplomático. ¿Cómo se puede ser ambas cosas?

-Vinicius fue diplomático hasta que la dictadura militar le expulsó de la carrera por su comportamiento. Estoy seguro de que Vinicius llevó un poco de pasión a la diplomacia, que en general es más metódica.