Image: El combate de barro de Barceló y Nadj, en El Lliure

Image: El combate de barro de Barceló y Nadj, en El Lliure

Escenarios

El combate de barro de Barceló y Nadj, en El Lliure

Pintor y coreógrafo se batirán frente a toneladas de arcilla en un esperado reencuentro para el que ya no quedan entradas

El Cultural
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Un momento de la representación.

LIZ PERALES
Agotadas la entradas para el combate que el pintor Miquel Barceló (Felanitx, Mallorca, 1957) y el coreógrafo francés Josef Nadj (Kanizsa, ex-Yugoslavia, 1957) entablan desde mañana, y hasta el 11 de mayo, en el ring de Teatre Lliure de Barcelona y frente a toneladas de arcilla. Paso doble, un espectáculo hermoso, brutal y de difícil clasificación, muestra al pintor mallorquín en acción, construyendo maravillosos cuadros escultóricos que al minuto son destruidos por él mismo y su compañero de escena.

Esta especie de working progress en directo fue un encargo que el Festival de Aviñón hizo a los artistas hace dos años. La performance tuvo un éxito inesperado, pues ha hecho una exquisita gira por varias capitales de Europa y América. En Madrid se vio el pasado año en un entorno de lujo: el Casón del Buen Retiro del Museo del Prado, bajo la recién restaurada cúpula de Luca Giordano y frente a una selecta audiencia que temía por momentos que las violentas incursiones de Barceló en la húmeda arcilla alcanzaran la bóveda barroca.

El espectáculo exige a Barceló un gran ejercicio físico, durante una hora y con ayuda de Nadj se emplea a fondo con un mural de arcilla del grosor de un metro que va cambiando de aspecto por minutos gracias a su intervención. Con martillo, azadas y otras raras herramientas, Barceló esculpe un espectacular bestiario de terracotta, mejor dicho, numerosos bestiarios, en el que él mismo y Nadj actúan como silenciosas marionetas. Un final dramático les espera a los protagonistas, ser engullidos por la arcilla que, al parecer, procede del pueblo original de Nadj, Kanizsa, en la antigua Yugoslavia.