'The Last Movies Stars'

'The Last Movies Stars'

Series

Las tres series de noviembre que no te puedes perder: de Hollywood a España

Remontan las producciones nacionales con lo nuevo de Borja Soler y Roberto Martín y Borja Cobeaga

7 noviembre, 2022 01:22

Las últimas estrellas de Hollywood

Creador: Ethan Hawke. Intérpretes: Laura Linney, George Clooney, Billy Crudup. Productora: HBO Max, CNN Films. EE. UU, 2022. Plataforma: HBO Max. 3 de noviembre

Hubo un tiempo en el que Paul Newman tenía pensado elaborar una autobiografía. Para ello, contó con la ayuda del guionista Stewart Stern, con quien había trabajado en Raquel, Raquel (1968) y El zoo de cristal (1987), a fin de que entrevistara a todos aquellos que hubieran tenido relación con él. Finalmente, Newman desestimó el proyecto y quemó todas las cintas, aunque las transcripciones no fueron destruidas.

Ahora, el actor y director Ethan Hawke recupera aquellos escritos en los que aparecen Gore Vidal, Sidney Pollack o Sidney Lumet entre muchos otros, para confeccionar un hechizante collage que reconstruye las vidas de Newman y Joanne Woodward, oscarizada actriz y esposa inseparable, haciendo que un elenco de estrellas ‘interpreten’ aquellas transcripciones e insuflen vida a las palabras que el protagonista de El buscavidas decidió silenciar.

Hawke no se limita a poner voz al texto, sino que se entrega a un exhaustivo repaso filmográfico y contextualización erudita recurriendo a figuras como Martin Scorsese, Richard Linklater o Paul Schrader, para firmar una miniserie documental destinada a permanecer en el recuerdo.

'La ruta'

'La ruta'

La ruta

Creador: Borja Soler y Roberto Martín Maiztegui. Intérpretes: Ricardo Gómez, Àlex Monner, Claudia Salas, Elisabet Casanovas, Guillem Barbosa. Productora: Atresmedia, Caballo Films. España, 2022. Plataforma: Atresplayer. 13 de noviembre

La ruta repasa, centrándose en un periodo muy concreto de las vidas de cinco personajes, lo que supuso el levantamiento, auge y caída de la denominada Ruta Destroy, formada por una red de discotecas situadas en Valencia y alrededores, un (supuesto) hervidero contracultural en el que la música electrónica, el baile y las drogas llevaron a miles de jóvenes a peregrinar por las carreteras valencianas cada fin de semana.

Quienes busquen sensacionalismo, ensalzamiento del pasado o apología fiestera se encontrarán, para su decepción, con un minucioso diseño de personajes y una estructura in extrema res que hace que la serie arranque cuando el fenómeno del bakalao daba sus últimos coletazos y termine en su génesis.

Esa disposición es tan arriesgada como audaz, porque la serie de Roberto Martín Maiztegui y Borja Soler empieza con un piloto anticlimático y decadente, con un diseño de producción veraz hasta el feísmo y unas interpretaciones a la altura de una apuesta infrecuente, teñida en su arranque por la oscuridad y la melancolía, y bañada por una extraña emoción que brota cuando solo podemos intuir qué les ha sucedido a sus protagonistas.

'No me gusta conducir'

'No me gusta conducir'

No me gusta conducir

Creador: Borja Cobeaga. Intérpretes: Juan Diego Botto, Lucía Caraballo, David Lorente. Productora: Sayaka Producciones. País: España. Año: 2022. Plataforma: TNT.

25 de noviembre

El planteamiento, basado parcialmente en la propia experiencia del director Borja Cobeaga, es sencillo: un profesor universitario tiene que sacarse el carné de conducir recién sobrepasados los cuarenta (años, no kilómetros).

Presta rostro al docente un Juan Diego Botto que estira el rictus y dispone los labios hasta alcanzar un nuevo registro en su carrera que se mueve entre la displicencia clasista (no cesa de pregonar su estatus profesional) y la hurañía avinagrada, molesto como está por tener que compartir lecciones automovilísticas con una de sus alumnas (Lucía Caraballo), amén de hastiado por tener que soportar a un educador que habla encadenando frases hechas y chascarrillos inocuos (David Lorente).

Bajo ese disfraz de comedia amable, de las que te dibujan el logo de Nike en la sonrisa, palpita el desengaño vital de un cuarentón varado como un Lada Niva en el depósito municipal. Entre los chistes verbales y las citas a ‘La segunda oportunidad’, se filtra la amargura de las oportunidades no se sabe si perdidas o abandonadas, la soledad falsamente bien llevada y un pasado que pesa como el recargo de treinta y dos multas de tráfico.