El actor Karim Anaya en un fotograma de 'Palestina 36'.

El actor Karim Anaya en un fotograma de 'Palestina 36'. La Aventura

Cine

"El genocidio ocurría mientras filmábamos": así se rodó la única película palestina hecha durante la guerra

'Palestina 36', una superproducción histórica cuyo rodaje se suspendió hasta en cuatro ocasiones, llega al fin a los cines.

Hablamos con Annemarie Jacir, su directora.

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"Nuestro primer día de rodaje estaba programado para el 14 de octubre de 2023", empieza contando Annemarie Jacir (Belén, 1974), directora de Palestina 36, una superproducción histórica que iba a narrar los orígenes del conflicto que se vive en la región apostando por filmar en los mismos espacios donde tuvieron lugar.

La directora de otros largometrajes como Invitación de boda (2017) o La sal de este mar (2008) protagonizó sin quererlo una triste peripecia, que comparte con El Cultural, en la que tuvo que huir de su país a poco de comenzar la producción de una película que prometía ser un hito para Palestina.

El filme aspiraba a poner el foco en uno de los momentos fundacionales del conflicto que asola toda la región, anterior incluso a la nakba, el éxodo forzoso de cerca de un millón de palestinos durante la fundación del Estado de Israel en 1948. Nos referimos a las revueltas campesinas que estallaron en 1936 como respuesta a la ocupación judía de territorios históricamente palestinos con la aquiescencia británica.

Dadas las dimensiones de la película, inusitadas para el país (en la producción participan Palestina, Reino Unido, Francia, Dinamarca, Noruega, Catar, Arabia Saudí, Jordania, todo un hito), la preparación había comenzado un año antes. "Era la película más grande que jamás habíamos hecho en Palestina", rememora la directora.

Una aldea entera había sido restaurada. Algunos vehículos militares británicos de la época colonial habían sido trasladados hasta Cisjordania. En otros casos, como el de un autobús, se hizo una réplica perfecta de los que por la década de 1930 circulaban por Jerusalén o Belén.

Para la primera semana de octubre, todo el reparto (donde encontramos nombres de primera línea como Jeremy Irons o Liam Cunningham) estaba ya en suelo palestino y el descomunal trabajo de atrezzo estaba listo para que Jacir y su equipo comenzasen el rodaje. Sin embargo, los atentados de Hamás del 7 de octubre de ese año y todo el conflicto que vendría después lo arruinaron todo. "En un momento lo perdimos todo. Fue devastador".

Pese a ver de nuevo Gaza sitiada y el resto de Palestina en estado de guerra, Jacir llegó a pensar que podría seguir adelante con lo planeado para la película. "No pensamos que fuera tan grande. Dijimos: 'Vale, hemos hecho esto antes. Estamos bajo ataque, pero esperaremos y empezaremos de nuevo'".

"En un momento lo perdimos todo. Fue devastador"

No fue tan fácil. A los pocos días evacuaron a todo el equipo. A partir de entonces la producción vivió una serie de vaivenes que hicieron peligrar la viabilidad del proyecto. Los cambios de estrategia fueron continuos. La producción llegó a arrancar para, a continuación, volver a suspenderse hasta en cuatro ocasiones.

Algunas escenas se filmaron en Jordania, pero, tras trece meses de agónica espera, Jacir volvió a Palestina para terminar el trabajo "con un equipo más reducido pero plenamente comprometido con el proyecto". "Teníamos que rodar esta película en Palestina. Simplemente no podíamos hacerlo de otro modo. Es una historia que echa raíces en esta tierra", argumenta la directora cuando se le pregunta por los evidentes peligros que conllevaba su decisión.

Annemarie Jacir, directora de 'Palestina 36'.

Annemarie Jacir, directora de 'Palestina 36'. La Aventura Cine

La cineasta palestina alega un motivo más para defender su elección: "Tenemos que insistir en que tenemos derecho a vivir como personas normales y a hacer cosas normales; así que parece anormal, pero debería ser algo muy normal".

Además de los aspectos relacionados con la seguridad (o, más bien, la ausencia de esta) Jacir y los suyos se enfrentaron a importantísimos obstáculos una vez regresaron. "Tuvimos que hacer algo así como 'cine de guerrilla'", apunta.

Para empezar, muchas de las localizaciones que habían preparado estaban destruidas... u ocupadas. "La aldea que habíamos restaurado en el noroeste de Cisjordania estaba completamente invadida por colonos y el ejército israelí. Habría sido muy peligroso intentar poner al equipo y a los actores allí. Me rompió el corazón tener que abandonar esos lugares en los que habíamos trabajado tanto".

Por otra parte, para los actores europeos fue tarea imposible regresar a Palestina para continuar trabajando en la película. "El gobierno israelí les rechazó el visado, así que tuve que hacer cambios de guion muy importantes para solucionarlo".

Jeremy Irons (centro) es una de las estrellas internacionales del reparto de 'Palestina 36'.

Jeremy Irons (centro) es una de las estrellas internacionales del reparto de 'Palestina 36'. La Aventura Cine

Con un remache aquí y un arreglo allá el rodaje siguió su curso. Pero la guerra continuaba y ellos, merced a las redes sociales, eran testigos casi en directo de las consecuencias últimas de la historia que ellos mismos estaban tratando de contar: "El genocidio ocurría mientras filmábamos. Había tanta muerte y destrucción a nuestro alrededor... sentimos que era importante seguir adelante".

Y la insistencia tiene su recompensa, porque consiguieron filmar incluso en la disputada Jerusalén. "Fue un motivo de orgullo conseguir rodar las escenas de Jerusalén allí mismo. Teníamos la sensación de que tal vez era la última vez que estaríamos allí. Tal vez nunca podamos volver", se lamenta Jacir.

"Había tanta muerte y destrucción a nuestro alrededor... sentimos que era importante seguir adelante"

El rodaje pudo, por fin, concluirse sin más sobresaltos (ya habían tenido más que suficientes). La película fue preseleccionada para representar a Palestina en la última edición de los Oscar y se estrena este viernes 14 de agosto en nuestro país.

De 1936 a 2026

En la cinta vemos un país —con sus cines, su prensa 'ilustrada', su jet set y sus mujeres modernas como recién salidas del grupo de las Sinsombrero— que parece haber desaparecido del mapa. Toda esta reconstrucción es fruto de un intenso trabajo documental. "Los palestinos estamos obsesionados con los archivos porque sentimos que estamos desenterrando unos orígenes de los que ya no hay ni rastro", señala Jacir.

Tras bucear en todos los materiales fílmicos, sonoros y escritos disponibles de la época, la cineasta confiesa que lo que más le sorprende es que desde entonces "nada ha cambiado". "Seguimos encerrados en este círculo de violencia sin escapatoria aparente. Es un bucle que viene y va, pero que nunca llega a terminar con nosotros".

Una espiral que se inició con los acontecimientos de 1936. "Lo que ocurrió en aquel momento es diferente de cualquier otro movimiento migratorio. El sionismo fue en definitiva un movimiento en el que se trató de reemplazar a la gente que vivía en la tierra que se deseaba ocupar. Y a los europeos les pareció bien, porque así se deshacían de ellos".

Por ahora, la situación, según opina la directora de Palestina 36, no da visos de cambio a corto o medio plazo. "La coexistencia con el pueblo judío es posible, pero no con el Estado de Israel. Es posible vivir juntos como personas libres con los mismos derechos. Pero expulsar a la gente de su tierra es injustificable".