Aziz Ansari y Keanu Reeves, en 'Movida celestial'

Aziz Ansari y Keanu Reeves, en 'Movida celestial'

Cine

'Movida celestial': un Keanu Reeves alado en una ingeniosa y chispeante comedia fantástica

Aziz Ansari nos devuelve al humor inteligente e incisivo socialmente de la vieja escuela, que destaca en el maremágnum incognoscible del cine de y para plataformas.

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La comedia de altura (high concept) hollywoodiense, dice Aziz Ansari (Columbia, 1983), interpretada por estrellas, destinada a estrenarse en salas comerciales, dirigida al gran público, pero no por ello sin ambiciones tanto artísticas como intelectuales, un poco o un mucho al estilo de la vieja screwball comedy, corre peligro de extinción. Al menos, añado yo, corre peligro de perderse en el maremágnum incognoscible del cine de y para plataformas, huérfano de crítica y análisis.

Para ponerle remedio, Ansari ha escrito, dirigido y protagonizado esta Good Fortune que, a diferencia de lo que parece indicar el equívoco y ridículo título español Movida celestial, pretende y consigue devolvernos al humor inteligente e incisivo socialmente de cintas como Al servicio de las damas (1936), Una chica afortunada (1937), Los viajes de Sullivan (1941), El diablo burlado (1941)... O Entre pillos anda el juego (1983), con la que John Landis hiciera lo propio en los ochenta.

Como en el caso de sus modelos originales, pero añadiendo también un toque sobrenatural que evoca a su vez clásicos no menos memorables como Qué bello es vivir (1946) o El difunto protesta (1941) y su exitoso remake, El cielo puede esperar (1978) –aquí me permito incluir también la deliciosa variación española de Neville, La vida en un hilo (1945)–, Ansari, con feliz complicidad de Seth Rogen, consigue una divertida, ingeniosa y siempre chispeante comedia fantástica.

Un enredo con cambios de personalidad, clase y posición social, cuyos equívocos atrapan al espectador mientras le arrancan una perpetua sonrisa que a menudo se transforma en carcajada. Pero también es un ácido y hasta cruel retrato de la crisis perpetua en la que, desde aproximadamente 2008, a duras penas vive, sobrevive y malvive una gran mayoría de la población mundial, mientras una millonaria minoría de megaricos medra hasta, literalmente, las estrellas (o por lo menos hasta Marte).

Movida celestial, utilizando el humor cual vagón de un tren de la bruja, nos arrastra a través de los horrores del trabajo-basura, la extinción de las clases medias, la tiranía digital, la desaparición de los derechos del trabajador, la crisis de la vivienda, la inflación imparable, los abusos laborales, los racismos, sexismos y clasismos todavía imperantes en una sociedad aparentemente democrática y liberal, ofreciendo entre gags y diálogos agudos e ingeniosos una disección del abismo que separa implacable a las clases humildes de las élites económicas actuales.

Para colmo, aunque sigue la tradición de Capra, Ansari evita las tentaciones de un “final feliz” demasiado complaciente, sin recurrir, paradójicamente, a los milagros. Dejando que todo se solucione dentro de los límites más o menos creíbles de unos personajes que mejoran en su forma de ser, ver y actuar, salvándose ellos mismos pero sin salvar el mundo ni a nosotros con él. Quizá por ello la película no ha tenido toda la buena fortuna que se merecía: por negarse a dar soluciones mesiánicas universales.

Claro que, para contrarrestarlo, tiene a un angelical Keanu Reeves tocado por la gracia divina, redescubierto como ese gran actor de comedia que los fans de Bill & Ted ya sabíamos que era. No hagan caso del título español: esta Movida celestial no es tal “movida”, es una gran comedia fantástica social que no les cambiará la vida... pero se la hará algo más llevadera, sin tomarnos por idiotas.

Movida celestial

Dirección y guion: Aziz Ansari. Intérpretes: Aziz Ansari, Seth Rogen, Keanu Reeves, Keke Palmer, Sandra Oh. Año: 2025. Estreno: 15 de mayo