Marilyn Monroe. Diseño: Rubén Vique.

Marilyn Monroe. Diseño: Rubén Vique.

Cine

Marilyn Monroe, un mito omnipresente: la mujer más deseada e incomprendida de Hollywood cumple un siglo

En 2026, cuando habría cumplido 100 años, un aluvión de exposiciones y libros tratarán de replantear quién fue realmente Norma Jeane.

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Un siglo después de su nacimiento, el rostro de Marilyn Monroe (Los Ángeles, 1926-1962) sigue siendo omnipresente. Es posible cruzarse con él en cualquier ciudad, ya sea en un puesto de souvenirs, impreso en una camiseta de una gran cadena de ropa o en una copia de Warhol de las muchas que decoran las tiendas de muebles.

Él entendió muy pronto que la actriz se había convertido en un objeto de consumo, como la sopa Campbell o la Coca-Cola, y anticipó en sus serigrafías hasta qué punto la imagen de Monroe moldearía la cultura popular tal y como la entendemos. Hoy, en una sociedad tan saturada de iconos e influencers, resulta difícil alcanzar ese grado de mito.

Como toda leyenda, Marilyn todavía sigue siendo un misterio. No será por documentales, libros y películas que han intentado descifrar a esta "adorable criatura", como la bautizó Truman Capote.

Los más recientes, el documental El misterio de Marilyn Monroe: Las cintas inéditas (2022), que amplía su biografía, Goddess: The Secret Lives of Marilyn Monroe (Anthony Summers,1985) o Blonde (Andrew Dominik, 2022), la polémica y sádica adaptación de la biografía ficcionada de Joyce Carol Oates.

La película, un juego de máscaras estilizado, se centra en el sufrimiento de Norma Jeane, una niña criada en un hogar roto, que se transformó en Marilyn en 1946, y acabó devorada por el personaje de rubia explosiva e icono sexual de Hollywood, que había creado Jean Harlow en los años 30.

En su libro, Carol Oates describió el misterio de Marilyn en términos warholianos, considerándolo como "un cruce entre la patología privada y el apetito insaciable de una cultura capitalista de consumo”.

Lectora ávida de Chéjov, Dostoievski, y admiradora de la pintura de Goya, Norma Jeane quiso alejarse del ambiente represivo de los estudios de Los Ángeles y sentirse validada por la intelectualidad neoyorquina, de ahí su matrimonio con Arthur Miller.

No hay evidencias de que tuviese el coeficiente intelectual superior a Einstein, otro de los mitos que rodean a su persona, pero sí que explotó deliberadamente el rol de ingenua y "rubia tonta" para labrarse una carrera en el cine.

Y, aun así, como recordó Capote en uno de los textos de Música para camaleones (1980), a la actriz le dolían las duras críticas hacia su trabajo. "Todo el mundo dice que no sé actuar. Lo mismo dijeron de Elizabeth Taylor y se equivocaron. Nunca conseguiré el papel adecuado, nada que me guste verdaderamente. Mi físico está contra mí", llegó a confesar al escritor.

Frente al torrente de anécdotas sentimentales, escándalos y teorías conspiranoicas, hay partes de su biografía que apenas han tenido espacio.

Como sus escasas pero estrechas amistades femeninas —muy destacada la que mantuvo con Ella Fitzgerald, a quien ayudó a impulsar su carrera— o esa etapa más luminosa en la que empezó a tomar las riendas de su carrera, rompiendo con la Fox, creando de forma pionera su propia productora y eligiendo ella misma con qué directores quería trabajar.

2026, año en el que la actriz de La tentación vive arriba y Con faldas y a lo loco cumpliría 100 años, será una buena fecha para volver a preguntarse quién fue realmente Norma Jeane.

Al menos, un nuevo aluvión de exposiciones y libros dedicados a su figura intentarán hacerlo. En Madrid, la exposición Celebrando a Marilyn. 1926–2026, que acogerá el Centro Cultural Conde Duque hasta el 1 de febrero, reúne más de un centenar de piezas, entre fotografías, carteles, ilustraciones y obras de arte contemporáneo relacionadas con la intérprete, procedentes de la colección privada de José Luis Rupérez.

Leroy Neiman. ©Colección privada de José Luis Rupérez.

Leroy Neiman. ©Colección privada de José Luis Rupérez.

La muestra abarca desde la visita de Marilyn a las tropas estadounidenses en Corea, en 1954, hasta su consagración como icono pop, con un recorrido por sus películas, los fotógrafos y paparazzis que construyeron su imagen y reinterpretaciones de su figura de mano de artistas actuales, desde el arte urbano y el pop art.

En su ciudad natal, la actriz angelina recibirá este año numerosos homenajes. El Museo de la Academia de Hollywood celebrará su nacimiento con la exposición Marilyn Monroe: Hollywood Icon, que abrirá sus puertas el 31 de mayo, y explorará el papel decisivo que tuvo en la construcción de su imagen como icono del cine clásico.

Según el museo, se trata de “una exposición que celebra a Monroe como una actriz visionaria y constructora de su propia imagen, explorando las múltiples formas en que creó y dio forma a su figura pública dentro del sistema clásico de estudios de Hollywood”.

La actriz no será inmune a la fiebre por las exposiciones inmersivas y tendrá la suya propia. Se inaugurará en Los Ángeles en primavera de 2026, coincidiendo con su cumpleaños, y luego viajará por varias ciudades estadounidenses.

La organizan Limited Runs (poseedora de una de las mayores colecciones privadas de fotos y objetos de Marilyn) y el club de fans Marilyn Remembered, que aportará piezas usadas por la actriz. Promete 3D, inteligencia artificial para "hablar" con Marilyn, proyecciones, decorados de sus películas a escala real y material inédito de la artista.

Además, la National Portrait Gallery de Londres prepara Marilyn Monroe: A Portrait, del 4 de junio al 6 de septiembre, centrada en su vida y legado a través de retratos de artistas como Andy Warhol, Pauline Boty, Marlene Dumas, James Gill, Rosalyn Drexler y Audrey Flack.

Incluirá obras de más de veinte fotógrafos clave, como Cecil Beaton, Eve Arnold o Richard Avedon, para destacar también el control que Monroe ejerció sobre la construcción de su propia imagen pública.

Más centrados en los turbulentos últimos años de su vida están varios libros que se publicarán en Estados Unidos el año que viene.

Al recién publicado Dear Marilyn: The Unseen Letters and Photographs (ACC Art Books), que recoge las fotografías y cartas entre el fotógrafo Sam Shaw y Marilyn, ambos amigos íntimos, se añade Marilyn: The Lost Photographs, the Last Interview, que recupera la última entrevista que concedió la actriz al periodista Richard Meryman poco antes de morir en 1962, a los 36 años, por una sobredosis de barbitúricos.

Portada de 'The Last Photographs of Marilyn-Monroe'.

Portada de 'The Last Photographs of Marilyn-Monroe'.

Lo que iba a ser una charla sobre la fama se convirtió, a lo largo de cuatro horas, en un repaso a toda su vida: su infancia, el sistema de estudios de Hollywood, su manera de trabajar y su condición de símbolo sexual.

Solo una pequeña parte apareció en LIFE y, cuando Marilyn murió dos días después de publicarse el artículo, el periodista guardó la transcripción íntegra y las cintas originales.

Las más de 300 fotografías que acompañaron aquella entrevista, de las cuales solo ocho se publicaron entonces, fueron obra del mítico fotoperiodista Allan Grant y se recuperan ahora en su conjunto en este volumen.

A este retrato íntimo se sumará el libro del superventas James Patterson, The Last Days of Marilyn Monroe (Penguin Random House), que se publicará el 29 de enero en Estados Unidos.

El escritor estadounidense está convencido de que Marilyn fue asesinada por saber demasiado sobre los hermanos Kennedy, Frank Sinatra y otras figuras de la mafia.

Así lo desgrana, junto a Imogen Edwards‑Jones, en este true crime en torno a los últimos días de la actriz, que alimenta las múltiples teorías sobre su muerte, mezclando biografía real y relato novelesco.

La actriz Constance Collier, que al final de su carrera fue maestra de arte dramático de Monroe, pronosticó en 1954 la prematura muerte de la actriz — "Es absurdo, pero creo que morirá joven"—. Lo hizo a su pesar, como una profecía que se sabe inevitable. "Realmente espero que viva lo suficiente para liberar ese extraño y adorable talento que bulle en su interior como un espíritu enjaulado". Ojalá los homenajes de este año ayuden a desenjaularla de una vez por todas.