Image: Pablo Vargas Lugo y el sol naciente
Mariposa sobre alfombra..., 2010
En esta exposición, la segunda en Fúcares, tenemos ambas formas de apropiación. De un lado, la alfombra (objeto) sobre el que ha dibujado con polvo de mármol los ocelos de una mariposa (imagen robada); de otro, la alineación de monedas encastradas en la pared y las representaciones que éstas portan; finalmente, las banderas, que son "composiciones" preexistentes y las manchas solares, que funcionan igualmente como repetición de "dibujos" previos.
No es la primera vez que Vargas Lugo utiliza monedas en sus obras: mostró, en el pasado ARCO, una mesa cubierta de las que él mismo acuñó, y ha realizado con ellas cuadros de cielos estrellados. Toda moneda no sólo conlleva un valor dinerario: es una doble superficie para la representación de símbolos nacionales. Escudos, efigies, monumentos y elementos naturales son los motivos más recurrentes. La alineación de más de 500 monedas de 52 países recorre las paredes de la galería a la manera en que la astrología ha representado los desplazamientos de los astros por el firmamento o las fases lunares, de un eclipse, de un tránsito planetario... Aquí son "eclipses" enlazados en los que unas monedas invaden paulatinamente a otras.
La secuencia está marcada por el tamaño -y el valor de cambio- de las piezas pero también se establecen relaciones históricas e iconográficas entre ellas. Esta obra comparte con las otras dos expuestas una dominante de la figura circular. Ésta focaliza la atención en la alfombra persa con ocelos -que carece de la enorme belleza de las instalaciones con polvo de mármol y pigmentos, con el mismo motivo, que hizo en la Oficina para Proyectos de Arte (OPA, Guadalajara) y en la galería Mazze (Turín)- y en las banderas de Japón y Bangladesh que evocan el sol naciente, salpicadas por las manchas solares dibujadas por Galileo en 1614. Y aún sería posible establecer más referencias cruzadas entre las obras: no lo he comprobado pero no me extrañaría que encontrásemos, entre las monedas, banderas y mariposas como signo de orgullo patriótico o de las riquezas naturales del país. Todo bajo el sol.