Image: Mesa y Marazuela, en paralelo
Osovyny-Baklanychyi, Ucrania, 2009
Se puede decir que este trabajo se apoya sobre dos grandes pilares. Por un lado, se sitúa en una tradición cultural y artística que hace del viaje una experiencia creativa; el territorio se convierte en inmenso soporte artístico en el cual tiene lugar una acción que puede no dejar un rastro material -en este caso sí- pero que tiene siempre un desarrollo espacial y una dimensión temporal más o menos dilatada. Por otro, se relaciona con las prácticas conceptuales de base fotográfica que a partir de los años 60 proponen nuevas formas de mirar y analizar la realidad circundante siguiendo de forma sistemática y secuencial reglas que unas veces tienen una intención y otras son caprichosas. 45º25’N es un plan con un doble progreso. El principal es la colocación de las placas en esta línea geodésica y su documentación fotográfica: la placa, un "panorama" del entorno y la visión probatoria de las coordenadas en el GPS. El secundario es un diario fotográfico de viaje que se centra en el paisaje humano y en la infrahistoria. Y ha tenido hasta ahora una doble presentación, en esta misma galería. A principios de 2007 se mostró una parte de la misión cumplida en Estados Unidos y Canadá. Ahora, con mejorado montaje, la correspondiente a Francia, Italia, Croacia, Serbia, Rumanía y Ucrania: 40 placas desde Grayan-L’Hôpital hasta el Estrecho de Kerch. Rara vez coincide el paralelo con una ciudad importante -Venecia- o un lugar de interés turístico: pasa casi siempre por lo que se podría calificar, en términos culturales, como terra incognita. La colocación de una placa se convierte en esos puntos hasta entonces sin relieve en un pequeño acontecimiento, en una razón de ser. Y queda allí sin más explicaciones, como un enigma, perecedero, para los habitantes del lugar.