Exposiciones

Angus Fairhurst, doble negación

Notnot

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A magazine with everything removed except a 1 cm border, 2005

Vacío 9. General Castaños, 5. Hasta el 20 de octubre. De 5.000 a 21.500 e

Sólo muy recientemente se está dando a conocer en España la obra de algunos de los Young British Artists, fenómeno mediático y de mercado que revolucionó el arte británico hace ya cerca de veinte años (Freeze, su exposición matriz, tuvo lugar en 1988): las muestras de Sarah Lucas, Cornelia Parker, Marc Quinn, Angela Bulloch, los Chapman, Steve McQueen o, ahora mismo, Richard Billingham, nos llegan con un retraso que tiene la "ventaja" de poner al descubierto hasta qué punto estos creadores -ya no tan jóvenes- son válidos por sí mismos, sin el abrigo de las estrategia de grupo. Angus Fairhurst (Penbury, Kent, 1966) formó parte ya del núcleo primero, y parece que le resulta difícil independizarse de él. Amigo de Hirst y exnovio de Lucas, con quienes expuso el año pasado en la Tate Britain (In-A-Gadda-Da-Vida), no ha alcanzado las cuotas de popularidad de éstos, lo que no le ha impedido trabajar con prestigiosas galerías internacionales.

Su primera individual en nuestro país se abre con una variante de su instalación en la Tate; las paredes de la sala se han cubierto de papel impreso en negro con un fragmento repetido de bosque, y un pequeño estanque de espejo con orillas también negras abre un espacio de relativa confusión. El título de la exposición, Notnot, así como el contexto de las otras obras presentadas, invitan a interpretar este ambiente como un dispositivo para la frustración de la mirada; el paisaje se ha prestado tradicionalmente al "paseo" visual, a la profundización: aquí forma una muralla, y se ha escapado de un marco deformado, negando el formato "cuadro". Un segundo grupo de obras consiste en carteles publicitarios en cajas de luz del tipo que se instala en las calles, de los que se ha suprimido los cuerpos de las modelos y todo texto. El tercero, gruesas revistas de papel cuché recortadas hasta tal punto que pierden su forma y son presentadas como colgantes esculturas de pared. Hay aquí asomos de asuntos de interés relacionados con la imagen contemporánea: ceguera, ausencias, equívoca correspondencia entre forma y significado, puesta en valor del perfil y el fondo, dobles figuras... Pero ocurre lo que con otros artistas atados a la banal iconografía de los medios: no sabemos si la vaciedad que pone en escena es para él motivo de consternación o de celebración. Al fin y al cabo, en inglés, la doble negación equivale a una afirmación.