Image: El nuevo arte corporal

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Exposiciones

El nuevo arte corporal

El Cuerpo

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El Perro: Security on site, 2004

Comisario: José Marín-Medina. Alcalá, 31. Madrid. Hasta el 31 de octubre

Con El cuerpo. Conceptos y representaciones, la Obra Social de Caja Madrid abre una serie de exposiciones, titulada Los géneros que, una vez al año, examinarán las derivas de los géneros tradicionales en el arte actual, a través del trabajo de jóvenes artistas españoles. José Marín-Medina, entusiasta y gran conocedor de la creación emergente, no sólo es el comisario de esta primera entrega sino el encargado de coordinar el ciclo que, a juzgar por el éxito de público en la inauguración, tendrá un gran eco en nuestro medio artístico. La iniciativa, por otra parte, tiene vocación itinerante y, en esta ocasión, la muestra viajará al Auditorio de Galicia (a partir de noviembre) y al Espai per la Cultura de Obra Social Caja Madrid en Barcelona (desde enero).

Quizá lo más interesante de la exposición sea que permite comprobar cómo han evolucionado las viejas modalidades temáticas de la pintura, que tan férreamente determinaron la producción de los artistas, en nuestros días. El cuerpo no es exactamente uno de los géneros tradicionales. En el pasado, la figura fue protagonista absoluta en el retrato, de un lado, y en el desnudo, de otro. Ciertos usos sociales -y artísticos- han permitido que el retrato se mantenga como género con vitalidad evidente (mucho más en fotografía que en pintura) sin que sus presupuestos se hayan alterado sustancialmente. El desnudo, por el contrario, se ha transformado de forma espectacular en contacto con nuevas maneras de entender el cuerpo y la sexualidad. Y en esta exposición se incluyen ejemplos de una y otra tipología: los retratos de David Rodríguez Giménez, que cose literalmente fragmentos fotográficos de rostros de diferentes hombres, y los desnudos de Mariela Cádiz, en una instalación audiovisual que plantea la fusión y confusión de cuerpos masculinos y femeninos.

Pero la exposición abarca otras dimensiones del cuerpo que escapan a estas dos categorías y que reflejan la complejidad de su ubicación en el tejido social, en el espacio real y en el espacio mental. Así, encontramos el prototipo de cabina de seguridad que El Perro propone como defensa frente a la amenaza de la violencia en la calle; la tortura a la que se somete Javier Núñez Gasco, liquidándose en una sentada una barbaridad de cervezas (transformación, en la performance, del organismo en herramienta artística); o el envoltorio, la moda, como sustituto del cuerpo en el colectivo Behold. La expansión en el espacio real queda representada por la máquina de desplazamiento pendular de David Rodríguez Gimeno, y la exteriorización de las imágenes mentales sobre el cuerpo en los dibujos pseudo-anatómicos de La Cabeza Caliente (que, en perspectiva histórica, remiten a los antiguos estudios de Anatomía, casi un género en sí mismos), el vídeo y la instalación sobre el desdoblamiento de David Trullo y la metáfora (en forma de cascos) sobre las relaciones interpersonales de Salvador Cidrás.

No puedo decir que me entusiasmen todos los participantes en este "ensayo visual", algunos de los cuales me parecen incluso bastante insustanciales, y censuro la asimilación de arte y diseño de moda, pero constituye una buena ocasión para evaluar la representatividad de estas propuestas en relación tanto a los imperativos de las corrientes dominantes en el arte como a las demandas sociales a las que responden.