Image: ¿Cuadros de una exposición?
Carmela García: Sin título, 2000
La Comunidad de Madrid abrió en 1986 como sala de exposiciones el antiguo depósito del Canal de Isabel II en Santa Engracia, que desde sus inicios prestó una especial atención a la fotografía (con dedicación plena después), cuando ésta aún no se había integrado en el circuito de museos y galerías. Al tiempo que se organizaban exposiciones se fueron adquiriendo obras que configuraron el importante núcleo inicial de lo que, a partir de 1999, se definió formalmente como proyecto de colección de fotografía española actual. Cristina García Rodero, Rafael Doctor y Javier Aiguabella compusieron entonces el comité asesor que, con escaso presupuesto, ha ido engrosando este modesto pero bien orientado conjunto patrimonial. Aunque hace años que, en el stand de la Comunidad en ARCO, vemos parte de las adquisiciones anuales para esta colección, la nueva sala de la propia Comunidad en Alcalá 31 se ha sumado a última hora a PhotoEspaña con una amplia selección de la misma, con la finalidad de "recordarnos" su existencia, aunque quién sabe si cubriendo algún hueco en la programación, que hasta ahora va a remolque de los eventos multitudinarios de la capital.Sea como sea, hay que apoyar esta iniciativa de la Comunidad, que tiene la gran y rara virtud de apostar, junto a valores plenamente asentados, por el arte más actual y más joven. Tan joven a veces que ya se van adivinando muy probables "bajas", pero son riesgos que inevitablemente ha de correr una apuesta por la actualidad y, por ponerlo en términos económicos, las ganancias patrimoniales superarán en el futuro a las pérdidas. Rosa Olivares se ha enfrentado a la tarea casi imposible de presentar coherentemente esta colección variopinta, que obedece a criterios divergentes. Ha intentado, probablemente sin mucha convicción, articular el conjunto como Cuadros de una exposición, título de la muestra, basándose en la idea de tableau para "hablar de toda una amplia gama de posibilidades narrativas de la fotografía actual" y en el sentido de fotografía realizada "‘a la manera’ de la pintura tradicional", lo que no queda tan claro en las fotografías expuestas. En su selección, Olivares ha preferido la fotografía joven y creativa frente a la clásica y documental, pero no ha prescindido de ésta por completo, rescatando de ella a los autores que considera más subjetivos o más cercanos a la depuración estética. El problema es que, al renunciar en el montaje (en este espacio ya problemático) a una ordenación por tendencias o por generaciones, se dan vecindades mal avenidas. En cualquier caso, el visitante podrá ver aquí obras de algunos de los artistas españoles más destacados de las últimas décadas y podrá conocer a muchos de los que van consolidando puestos no ya en la fotografía, sino en el arte español.