Image: La fantasía granadina de Judith Barry
Estudio para el espejo y el jardín, 2003. vídeo 9’
Que Judith Barry, una histórica de la videoinstalación, realice una obra de tanta envergadura para la modesta Diputación de Granada es de entrada un acontecimiento. A pesar de las pegas que se le pueden poner a Estudio para el espejo y el jardín, no cabe duda de que merece la mayor atención por parte de la comunidad artística. Instalado en la planta alta del centro José Guerrero, consiste en dos proyecciones en esquina, dos recuadros azules (de los utilizados para fingir fondos) y unos espejos distribuidos estratégicamente por la sala.A partir de entrevistas con habitantes de la ciudad (método que sigue habitualmente), Barry, que suele introducir en sus obras narraciones de crítica histórica o social, llegó a dos conclusiones básicas: el fuerte contenido literario del imaginario granadino y la importancia en él del carmen, el jardín cerrado. Desde ahí elabora un tejido argumental bastante confuso en el que confluyen la figura del converso y su lenguaje cifrado, la Celestina, el carnaval, la picaresca y el surrealismo de Buñuel que se desarrolla en tres escenarios diferentes: en una pantalla, un banquete palaciego en los años veinte; en la otra, un picnic en un jardín muy poco musulmán, en la misma época, y un encuentro de amigos en una terraza de la Granada actual. Los actores improvisan mientras una voz en off nos habla sobre el paralelismo de los tiempos, la intercambiabilidad de los caracteres entre clases sociales, lo engañoso de la visión y de la memoria... Es la onírica fantasía de Judith Barry sobre Granada, que no obstante su complejidad de significados, se sustenta como obra artística mucho más en su tratamiento formal. Las imágenes tienen un fuerte componente pictórico y al tiempo teatral. Los fondos y las figuras fueron filmados por separado y se funden digitalmente. Los personajes se transforman ante nuestros ojos, pasan de una pantalla a otra o se disuelven. Hay una simultaneidad no perfecta de movimientos entre escenas, en las que participan los mismos actores con papeles distintos. Quedan finalmente la fluctuación de imágenes y el sentimiento de extrañeza, de absurdo, que provocan.
Judith Barry
En la obra de Judith Barry (Columbus, Ohio, 1954) tiene gran importancia la interactividad espacial, personal y social. Se ha movido en los terrenos de la performance, el vídeo, la instalación y la fotografía, siempre atenta a las nuevas tecnologías y participando de las reivindicaciones feministas. Ha expuesto en el MoMA, el Whitney Museum, el ICA de Londres o el Witte de With de Rotterdam. En España, en la Fundación Joan Miró y la Fundación "la Caixa".