Image: Revisando la década del color

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Exposiciones

Revisando la década del color

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C. Alcolea: Reina de corazones

Fundación Marcelino Botín. Pedrueca, 1. Santander. Hasta el 15 de julio

¿Por qué una revisión ahora del arte de los setenta en España? Por supuesto, nunca está de más la reconsideración crítica de los diferentes capítulos de la historia del arte, siempre que se aporte algo a su valoración, y cuantas más perspectivas tengamos sobre ellos mejor podremos sacar nuestras propias conclusiones y más nos acercaremos a la realidad de unas situaciones que son siempre complejas. Pero, además, Mariano Navarro, el comisario de esta exposición (Los setenta. Una década multicolor), se enfrenta a esa década desde su consideración de la misma como un momento crucial en el arte español, en el que, en un contexto político y económico difícil, surge una generación que renueva el panorama. Una generación con muchos nombres importantes que, aún en plena actividad, según defiende él, ejercen todavía sobre los artistas más jóvenes una considerable influencia, y que "ha sido la última en la que el debate ideológico ha tenido realmente importancia en la historia artística de nuestro país". Navarro vivió, como crítico de arte y en muchos casos como amigo, ese despertar artístico, y es su visión la que quiere transmitirnos, con la intención de contraponerla a la que otros historiadores y críticos han propuesto. Es una revisión que no se refleja sólo en la exposición, con alrededor de 50 piezas, sino también en el documentado catálogo, en el que se estudian además los apartados de poesía visual, cine y música, y en un completo ciclo de encuentros entre los protagonistas.

La exposición en sí entremezcla dosificadamente, con la intención de subrayar coincidencias e intercambios en lugar de marcar fronteras, las tres tendencias artísticas principales que definieron los setenta: la figuración pictórica (Aguirre, R. Pérez Mínguez, Gordillo, Alcolea, Franco, Molero, Pérez Villalta, Cobo, Quejido, Navarro, Albacete), la abstracción (Serrano, Sierra, Suárez, Delgado, Teixidor, Broto, Tena, Grau, Rubio, León, Campano, Aguilar) y los nuevos comportamientos artísticos (Navarro Baldeweg, Criado, Utray, Miura, Lootz, Schlosser). Una nómina mayoritariamente madrileña (o de artistas que trabajaban en Madrid), que coincide en gran medida con la elaborada por Juan Manuel Bonet en su exposición de hace diez años, 23 artistas. Madrid años 70. Navarro desmonta la idea de que fue al inicio de los ochenta cuando la pintura fue "recobrada", lo que, junto a la insalvable dificultad de conseguir documentos sobre las actividades conceptuales del área catalana, inclina la balanza quizá en exceso hacia lo pictórico (aunque no sea así en el catálogo). Así, se echa de menos la presencia de Francesc Abad, García Sevilla, Francesc Torres, Muntadas o Carlos Pazos, por citar a algunos de los artistas más destacados.

Pero en la muestra hay, por supuesto, obras excelentes, algunas de ellas muy poco conocidas e incluso nunca antes expuestas. Y en ella quedan reflejados los rasgos que el comisario considera característicos de toda esa "década multicolor": la reflexión sobre los procesos del arte y sobre la figura del artista, una relectura de la historia del arte, una reaparición del humor, la reivindicación del placer de la pintura o la valoración del eclecticismo.