Image: Imagen de Cataluña

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Imagen de Cataluña

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Pere Català Pic: Deseo de volar, 1931

Centro Cultural Conde Duque. Conde Duque, 9-11. Madrid. Hasta el 19 de noviembre

El Departamento de Fotografía del Museo Nacional de Arte de Cataluña, cuyo conservador es David Balsells, lleva cuatro años catalogando y reuniendo información con el ambicioso y loable fin de elaborar una historia de la fotografía catalana. Ahora se ha querido hacer una presentación provisional de los resultados y los avances en la investigación, a través de esta exposición y del libro que la acompaña, editado por la editorial Lunwerg. La seriedad del proyecto viene avalada por sus responsables y los autores de los textos: Joan Fontcuberta, Pere Formiguera, David Balsells, Juan Naranjo y Laura Terré. La muestra abarcaba, cuando se presentó en el MNAC, desde la aparición de la fotografía en Cataluña, en 1839, hasta la actualidad, y se ha dividido en cuatro apartados: de los origenes al pictorialismo, la fotografía moderna, la nueva vanguardia y el período contemporáneo. A Madrid llega reducida, suprimido el primer período por la vulnerabilidad de los daguerrotipos y albúminas que lo integran. Y aunque es un capítulo con gran encanto, ya conocemos la habitual sucesión de retratos de señores muy serios y curiosas vistas de ciudades a medio hacer, por lo que su ausencia no es tan lamentable, con la excepción del modernista Pedro Casas Abarca y los experimentos con radiografías de César Comas.

Cada cual tendrá sus preferencias. En mi opinión, la fotografía en Cataluña tiene tres momentos de máximo interés. El primero se corresponde con el antes denostado pictorialismo, con Joan Vilatobà, los paisajes de Josep Maria Canals y, sobre todo, Joaquim Pla Janini. La ya no tan reciente tendencia fotográfica de la ficción de realidades, tan teatral, ha hecho mirar con otros ojos el innegable amaneramiento de los pictorialistas, que resultan ahora los más modernos de los antiguos. El segundo momento de interés se sitúa en los años treinta, cuando fotógrafos como Josep Sala, Josep Masana y Pere Català Pic realizan trabajos publicitarios de considerable modernidad, y cuando Emili Godes adopta los principios estéticos de la Nueva Objetividad. A continuación sobreviene el reinado del reportaje social, con los más conocidos de los fotógrafos catalanes: Català Roca, Oriol Maspons, Xavier Miserachs, Ramón Masats... Muchos los idolatran, pero desde el punto de vista artístico no hay que exagerar sus aportaciones, siempre que pongamos aparte los trabajos de Ton Sirera que, elocuentemente, pertenecen a la colección de Fontcuberta. Este último es seguramente el más descollante de los artistas fotógrafos de las últimas generaciones, el tercer momento de gran interés de la muestra. Aunque pervive la fotografía urbana y social de los 50 y 60 y, en otra dirección, hay quienes se empeñan en la fiel representación de objetos y cuerpos (el mejor de ellos es Humberto Rivas), los fotógrafos más innovadores narran, inventan, sorprenden, en sintonía con la plena valoración artística de la fotografía de hoy. Son, entre otros, Fontcuberta, Formiguera, Jorge Ribalta, Mabel Palacín y Marc Viaplana, Hannah Collins, Juan Urrios, Eulàlia Valldosera, Montserrat Soto o Perejaume.